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Murió un gran demócrata: Alfredo Bravo |
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Escrito por Hugo H. Rodríguez
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domingo, 01 de junio de 2003 |
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Qué triste es anunciar la desaparición de un hombre público cabal, honesto, de grandes principios, a los cuales siempre se ajustó en su largo trajinar. Era el legislador de más edad en el Congreso. Respetado por todos, aún por los enemigos de ideas y por gente de otros partidos. Fue siempre fiel al ideario socialista, y mucho se le debe a él por la reunificación del partido. Se nos fue, y deja su ejemplo de decencia, probidad, y humildad. Deja la misma casa en donde vivió siempre, e hizo campaña política con un viejo auto que no era de su propiedad. Los argentinos debemos siempre recordar a aquellos servidores públicos que trabajaron para el país, aunque tengamos otras ideas. Don Alfredo: los que creen en la democracia, y apoyan a los hombres decentes te recordarán siempre. Estarás en el cuadro de honor imaginario, junto con otros que tampoco se llenaron los bolsillos en la función pública: Alem, Irigoyen, de la Torre, Illia, Palacios y algunos cuantos más, poco conocidos, pero virtuosos. Pero lamentablemente, ¡qué pocos son! Fuiste un gran educador; soportaste la cárcel con dignidad; fuiste un gran pacifista. Todos los hombres libres te saludamos. Ø
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