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Se trataba de acercar un poco de sensibilidad a una casa acostumbrada a soportar el ruido atroz de la soberbia y el murmullo constante de la corrupción. La tarde noche de viernes “salió redonda”, como se suele decir. El 7 de noviembre, y como parte del ciclo de recitales llevado a cabo por iniciativa oficial, Alejandro Lerner se presentó en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, acto y show al que asistieron el Secretario de Cultura Torcuato Di Tella, figuras famosas como Marcelo Tinelli, Teté Coustarot y Víctor Laplace, entre otros. Además de familiares, amigos y numerosos seguidores del exitoso cantautor. En las primeras filas se encontraban los niños del comedor infantil que dirige Mónica Carranza. Las dedicatorias fueron, en su mayoría, para ellos. Se sumaron los jóvenes de Volver a Empezar (el grupo de autoayuda gratuito nacido bajo el auge de la multipremiada canción lerneriana) Apareció en el escenario de prolijo saco negro y rigurosa camisa blanca, para saludar con las estrofas del clásico (y moderno) “Todo a Pulmón”. Entre agradecimientos y anécdotas varias, le siguieron “La Belleza, Después De Ti” (el nuevo hit que ya suena en todas las radios) y “Chacarera De Mi Pago” La euforia y las palmas surgieron con “Mira a Tu Alrededor” tema del nuevo disco que Alejandro tituló “Buen Viaje”. Todo un símbolo del clima que imperaba en el recinto al juntarse artista y público en un sitio tan especial ... en donde a veces parece que sólo reina el desencuentro. Sonrisas cómplices. Aplausos repetidos. Silencio respetuoso y notoria conciencia para escuchar y ovacionar sobre el acorde final los sonidos de “Indulto”, aquel himno de los que tienen memoria, estrenado en 1991, tras una traición que todavía duele. Este Lerner, que viene de recorrer 30 ciudades de los Estados Unidos junto al legendario Carlos Santana (en el marco de los multitudinarios Megaconciertos del Shaman Tour), que renovó fuerzas viajando por el sur argentino con un grupo reducido de compañeros y que grabó su nuevo trabajo en “El Pie” (su estudio instalado en Buenos Aires) para mezclar luego en su otra ciudad, Los Angeles. Buen Viaje contó con la participación de viejos conocidos como Ignacio Elisavetsky, Cachorro López, Daniel Freiberg y Dominic Miller (la guitarra virtuosa de Sting) Más la suma de nuevos talentos y amigos como Eduardo Osorio. Un Lerner convencido en compartir y enriquecer su propia historia discográfica a partir de la apertura de estilos y sintonías compositivas. Echo que sólo se hace posible cuando tallan algunos valores como la generosidad y la humildad. Música y magia lerneriana en la Casa Rosada. Para el final, otra canción que nació de respirar la calle en un contexto gris oscuro: “Campeones De La Vida”. Inspiración del alma dedicada por Alejandro a cada uno de los trabajadores argentinos. Al unísono los allí presentes coreaban “Que no nos falte el trabajo ni las ganas de soñar, que el sueño traiga trabajo y el trabajo dignidad”. Sencillo y profundo. Sentido pedido a algún Dios y a quienes les toca decidir por nosotros un porvenir común. Claro, faltaba un bis. Para ello, la canción que le devolvió a Lerner un lugar de popularidad que su talento merecía: “Volver A Empezar” Treinta y cinco minutos después de concluido el concierto, volvió Lerner al salón para saludar, firmar autógrafos y sacarse algunas fotos. También para decir algunas cosas en el momento y lugar donde sirve que se digan. Pero no lo hizo solo. Allí estaba el Presidente Néstor Kirchner, gestor de la iniciativa oficial. Extraña sensación la de muchos en ese Salón Blanco. Por una noche todo en esa casa, pareció estar en su lugar y medida correcta. Es que el viaje de Lerner ya es conocido por todos, el de Néstor Kirchner el tiempo dirá. Ø
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