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El Museo Getty tras la mira de la justicia italiana |
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Escrito por Miguel Eduardo Garriga
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sábado, 26 de noviembre de 2005 |
De acuerdo al periódico italiano Corriere della Sera, el próximo16 de noviembre, la sexta sesión del Tribunal Penal Romano tendrá que actuar en un nuevo escándalo internacional. Estarán interesados en esta causa -y hasta tal vez directamente involucrados- varios comerciantes de arte y grandes museos privados estadounidenses.
Cuando se abra el proceso, el presidente del tribunal, Gustavo Barbalinardo, deberá escuchar a doscientos testigos provenientes de los Estados Unidos y de Roma. Curadores de museos y expertos declararán sobre el caso de Marion True, quien fuera responsable de las adquisiciones arqueológicas del museo J. Paul Getty de Los Angeles. La acusación versará en asociación delictiva y encubrimiento de la exportación clandestina de bienes italianos. Con ese tráfico denunciado habrían llegado al museo Getty varias piezas arqueológicas etruscas y romanas. La defensa estará confiada a los estudios Isolabella de Milán y Coppi de Roma, los que enfrentarán al abogado Mauricio Fiorilli, representante del Ministerio de Bienes Culturales. Si hay absolución, el museo Getty podrá quedarse con todas las piezas arqueológicas en cuestión. De lo contrario, la responsable será penada por encubrimiento y entonces se reabrirán los reclamos y protestas italianas para que sean devueltas obras como la Venus de Morgantina, del siglo V ac, que se encuentra en el museo desde 1988. Además no sería imposible que Italia pudiera recuperar las piezas de plata de Morgantina que se encuentran en el Museo Metropolitano de Nueva York. El inicio de todo este entrevero data del 13 de septiembre de 1995, cuando en el puerto franco de Ginebra se secuestraron 1963 piezas que provenían de excavaciones clandestinas. El responsable era Giácomo Médici, ex propietario de galerías de arte, quien fue condenado a diez años de prisión y a indemnizar al estado italiano. Una parte de esas piezas habría sido adquirida por Marion True al intermediario Robert Hecht, también imputado en esta causa. A todo esto, voceros del museo Getty han declarado: “El proceso involucra a una persona extraordinariamente respetada. Estamos seguros de que todo concluirá con una absolución y terminará así el daño que se ha causado a su reputación profesional y personal”. A favor del museo angelino, se alegará que en 1999 el Getty donó tres piezas y restituyó el Kylix de Eufronio al museo etrusco de Villa Giulia de Roma. Giuseppe Porietti, director del Departamento de Investigación e Innovación del Ministerio de Bienes Culturales de Italia, había declarado que “En el circuito que parte del Getty y llega al tráfico clandestino hay demasiados vínculos amistosos”.Ø |