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Hace unos meses, luego de hacer un viaje de placer a la Argentina, se me ocurrió contar mi experiencia de ese viaje. Era verano y todo fue de maravillas para mí. Era tal la alegría de ver que mi país se encaminaba, lento pero seguro, a un futuro mejor que también lo hice para tratar de convencer a mis compatriotas de que visitaran su propio país. Ahora, y salvando las distancias, y en menos tiempo, visité Las Vegas por cuatro días locos. Luego de una ausencia de casi dos años, lo mejor que se me ocurrió hacer fue ir a disfrutar del espectáculo de tango en el restaurante Rincón de Buenos Aires. Fue un viernes y allí me encontré con viejos amigos como Ernesto y su hijo Alex, con Silvia y Sergio. Compartimos una mesa y una suculenta parrillada. Es imposible no mencionar la buena atención de Diego (mesero) y de Aníbal, el propietario del lugar. El amigazo Sergio Eduardo cantó acompañándose con su bandoneón. No podía ser de otra manera. Interpretó los éxitos de siempre y los más recientes, no se olvidó de nada. Candombes, valsecitos y hasta el Feliz Navidad a lo José Feliciano. Pídale lo que quiera que se lo canta, yo se lo garantizo; va a pasar una noche memorable y ni qué decir sobre la gran satisfacción de saludar al maestro Pepe Motta. Un gran alegrón de mi parte volver a verlo Lo que dije al principio: esta nota es -particularmente- para recordarle a la colonia argentina, que existe un lugar amigo en Las Vegas; que se acerquen, no lo hago con afán de publicidad, sino para hacer justicia a connacionales que pareciera que están tan lejos, pero no lo están. Además, en las mesas en que los van a acomodar no van a dejar todo su dinero, como en las del casino. Sé que mucha gente pasará sus vacaciones de verano en Argentina. Vayan, disfruten de su país, no presten atención a los noticiosos de TeLeFe, que todo lo que les muestran son secuestros, violaciones y robos por doquier, como si no sucediera otra cosa. Este canal le está haciendo, o le quiere hacer, un mal a la imagen argentina en el exterior y puede que haya quien siga sus malas lenguas y decidan pasar sus vacaciones en otro lugar que no sea Argentina. Yo no digo que cuenten todo color de rosa, pero ¿que no hay nada bueno para decirle al mundo? ¿eso es todo lo que pasa en Argentina? Bueno, yo no lo vi así. Este año van a batir todos los records de asistencia de turistas en Argentina. Todas las mañanas, mientras me afeito y tomo unos mates en casa, en cambio de encender la tele para ver el noticiero de TeLeFe, escucho el 2x4 en la computadora llenándome de tangos y me voy a laburar lo más feliz y, como dice Rubén Juárez “y el tango sigue triunfal”. Ø
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