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Spirit y Opportunity leerán la historia de sus rocas La misión espacial al planeta Marte ya está en las manos de sus dos exploradores. Los intrépidos “rovers” Spirit y Opportunity equipados con la más avanzada tecnología digital, descendieron al planeta rojo para recabar y transmitir imágenes y datos codificados con valiosa información, con el objetivo de buscar evidencias de que alguna vez hubo agua allí y así corroborar el primer requisito para la existencia de la vida en el planeta. Spirit y Opportunity fueron lanzados el 10 de junio del 2003 desde la plataforma de Cabo Cañaberal (Kennedy Space Center) en Florida con destino al planeta Marte aprovechando la ventaja de que el planeta estaba en el punto más cercano a la Tierra y en una alineación espacial que distó entonces unos 35 millones de millas (56 millones de kilómetros), posición que se repetirá en 60,000 años. Estas dos naves robóticas viajaron a una velocidad de más de 30 mil KMH y recorrieron más de 100 millones de millas (160 millones de Km. durante su travesía espacial. Spirit y Opportunity ingresaron a la atmósfera marciana a una velocidad de 12 mil MPH y después de seis minutos descendieron a la superficie envueltos en sendas bolsas protectoras inflables, las cuales fueron desechadas para poder desplegar las antenas y los paneles solares para comenzar con el primer paso para la comunicación especial: cargar las baterías con energía solar y poder enviar las primeras señales desde Marte a la sala de control central del “Jet Propulsion Laboratory”- JPL- en Pasadena, California. “Estoy muy orgulloso de que este equipo científico nos haya llevado al planeta Marte”, expresó Sean O'Keefe, Director de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA), quién acompañó a los científicos durante los dos descensos de las naves (enero 3 y 24). El descenso de los “rovers” -descrito como la fase más riesgosa de la misión- fue moderado y regulado por sus paracaídas, los que fueron desplegados 14 segundos antes del descenso para evitar un impacto brusco con la superficie marciana y también con los retrocohetes controlados en sus tableros computarizados. Después de calibrar sus circuitos internos, Spirit y Opportunity iniciaron su exploración geológica en búsqueda de todos los indicios que confirmen la presencia de agua. Estos indicios pueden ser: a. Suelo marcado por la erosión del flujo de canales o vías acuáticas. b. Delta del río que arrastra y acumula rocas. c. Superficie lisa (como la del cráter Gusev, donde descendió Spirit), semejante al fondo de un lago donde hubo depósitos sedimentarios sobre “eons” (millones de años) debido al flujo acuático. d. Presencia de rocas sedimentarias. Cientos de científicos e ingenieros de la NASA han estado trabajando por los últimos cuatro años en esta misión y ahora analizarán los datos enviados por los “rovers” para saber si hubo agua y si así fuera investigar qué pasó ¿se evaporó en el espacio? (Marte tiene una atmósfera muy fina) ¿se congeló en los depósitos del subsuelo? Las respuestas a éstas y otras preguntas conllevarán a aseverar que “si hubo agua, pudo haber existido la vida en el planeta rojo. Las naves gemelas Spirit y Opportunity descendieron en lugares diferentes, opuestos, pero en la misma alineación con el ecuador para beneficiarse de la mayor cantidad de luz y calor solar para reabastecer la energía en sus paneles. SPIRIT (pesa 180 kilos, mide 1.5 m. de altura y con el tamaño de un vehículo de golf) descendió en el suelo marciano el 3 de enero en el cráter Gusev (en honor al astrónomo ruso del siglo XIX, Matvei Gusev), que tiene una longitud de 95 millas (153 Km. o del tamaño del estado de Connecticut). Este cráter (producido hace 4 mil millones de años por el impacto masivo de asteroides) es una planicie ahora seca, fría y desolada que pudo haber tenido sedimentos de un lago de 3,000 ft (915 metros), ó de un volcán o arenas de los vientos. De estas características geológicas los científicos inferirán si hubo agua en Marte o no. OPPORTUNITY descendió el 24 de enero en la planicie ecuatorial Maridiani Planum, muy distante de la posición de Spirit. “Close-Up” de Marte Spirit y Opportunity ya están recogiendo toda la información del suelo marciano a través de sus instrumentos (built-in) cuyos sensores observarán la misma imagen desde diferentes ángulos y direcciones para poder corroborar la evidencia, ya que estos robots están diseñados para complementar el relevamiento de los datos (checking up on others), los que serán interpretados por los científicos del JPL en California. Instrumentos: Opticos PanCam: con una visión tridimensional 20/20 en colores y rayos infrarrojos. Dos Espectrómetros APXS y Mossbauer que están localizados en el extremo de la mano rotatoria en forma de una cruz y con un alcance de tres metros a la redonda. Estos instrumentos son parte del brazo de titanio, el que se asemeja al humano. Está dotado de elasticidad muscular provista por dos motores, tanto para el hombro como para el codo y la muñeca, los que se extienden, se doblan y rotan para alinear sus portentosos sensores y máquinas para detectar partículas atómicas y estudiar de cerca estas rocas. Un Microscopio Imager que es una combinación de cámara fotográfica digital y microscopio para tomar “close-ups” a las rocas y al suelo marciano. Un Taladro Rock Abrasion Tool- (RAT) de diamante, el que se afila y limpia a sí mismo después de cada uso.(unos pequeños cepillos van limpiando la superficie perforada (hueca) para que específicos instrumentos observen la roca (limpia) de cerca ayudándose con la combinación instrumental de la PanCam y el Microscopio, ambos ubicados en la extensión del brazo motorizado. Este taladro perfora la roca para examinar su interior y conocer la textura y dimensión de los granos de las rocas sedimentarias. Esta base de datos será la clave para inferir las condiciones ambientales de su configuración física y poder detectar la presencia de agua en el planeta Marte. Los exploradores robóticos Spirit y Opportunity, que costaron 820 millones de dólares examinarán el planeta Marte durante tres meses. Hasta ahora, 2.800 millones de personas (el equivalente a un tercio de la población mundial) entraron en la página de Internet (www.jpl.nasa.gov), números que crecen diariamente debido al gran interés que ha despertado esta magnífica y exitosa exploración robótica norteamericana al planeta rojo. Ø
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