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Si se dice que Mar del Plata es Buenos Aires con mar, no puede faltar el tango, la música porteña por excelencia. Mucho menos, en una temporada a pleno y con la cantidad de público que se observa en ésta que se vive en La Feliz. Dentro de las distintas propuestas, y todas de altísimo nivel profesional, se encuentra el espectáculo de Mariano Mores. El mismo se realiza sólo los viernes y sábados, lo que obliga, de alguna manera, a esperar en largas filas generando pérdida de tiempo -a veces infructuosamente- al no poder conseguir (la gente del común) la entrada al Teatro Provincial. Para todos los días de la semana y para los que gustan de participar bailando, elijo dos lugares de excepción: el Social Rivadavia, en la calle Entre Ríos 1864 y el Fontán Tango Show de Sarmiento esq. Bolívar. Pero me voy a enfocar en uno de los que me pareció un verdadero espectáculo de nivel internacional, manejado con suma inteligencia por su joven director musical Julio Dávila hijo. Pasados un par de minutos de la hora 23, una voz en off, presenta el show Buenas Noches Mar del Plata, en donde el cuarteto inicia su actuación con un tema instrumental. Ni bien finalizan los aplausos, los jóvenes bailarines Yamila y Federico entretejen las primeras filigranas. Pegadito a ellos se presenta, a consideración del público, Norma Velásquez, una rosarina afincada en La Feliz, con su voz y su temperamento al servicio del dos x cuatro. Luego se presentan por primera vez Marta y Alfredo, que logran mantener en vilo a todo el auditorio con su versión de tango ballet, y sin solución de continuidad Néstor Rolán aporta juventud y talento a un espectáculo que ya está tocando los más altos niveles. Pero esto va a crecer mucho más aún. Marta y Alfredo, ataviados en ropas araucanas, con bombo y boleadoras, realizan una demostración sin igual de expresión folclórica; y cuando el asistente a este espectáculo cree que no se puede sorprender más, la presencia en escena de Oscar Ferrari le da el toque de distinción (por su calidad humana y voz melodiosa) a este espectáculo de gran jerarquía. Un Oscar Ferrari con vigencia permanente, logra el silencio del público, ese silencio que certifica el respeto ganado por el artista y arrancando, más tarde, los más estruendosos aplausos al finalizar cada interpretación. Antes del cierre del espectáculo, las dos parejas de baile demuestran la sincronización de movimientos en un tango instrumental, finalizando todo el elenco con la participación del cuarteto de músicos, que arrancan la ovación de un público que durante minutos sigue con vivas y sostenidos aplausos agradeciendo la entrega total de los artistas. Buenas Noches Mar del Plata brilla e invita a más. En suma, todo lo que hemos visto nos indica claramente que si la propuesta tanguera es de nivel, la aceptación del público local y del turismo internacional está asegurada. En Mardel siempre se ha discutido sobre la venta de localidades y las recaudaciones. Esto se da un poco por la necesidad de agigantar la puja entre espectáculos con más convocatoria de cada año. Pero también hay en teatro, café concert y espectáculos musicales, una diversificación extraordinaria, propia de esta ciudad, que no tiene ni tendrá la cobertura mediática que gozan las principales salas. No obstante, la satisfacción de los empresarios Oscar y Alcides (responsables de la propuesta del Social Rivadavia) explica cuán importante ha sido la repercusión de dicho emprendimiento en esta temporada 2004. Ø
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