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Empezó como una prueba tímida y con cualquier excusa (el cumpleaños de Coco Trivisonno, la boda de Alexis y Bárbara en El Encuentro, el cumpleaños de Mónica Orozco en la Asociación Argentina) pero ahora se viene en serio. Varios restaurantes y milongas del Sur de California tienen música en vivo. Dúos, tríos, cuartetos y hasta un quinteto, se dan cita para alternar con los buenísimos DJ que tiene Los Angeles como ciudad tanguera. Tangueros de la guardia vieja, gente de mediana edad y hasta jóvenes músicos -argentinos en su mayoría, algunos uruguayos (con igual derecho que los argentinos a la marca de fábrica cuando a tango y milonga se refiere), mexicanos, norteamericanos, centroamericanos y un japonés- integran esta gran orquesta típica subdividida en veinte pequeñas sucursales. Todos ellos son excelentes músicos. Algunos con impresionantes antecedentes profesionales tales como giras por Europa y Japón, a Arabia Saudita e Israel. Algunos se tutearon con los grandes en la propia Argentina y otros, los más novatos o los que no nacieron en los países más australes del continente, apegados a las notas de la partitura, se esfuerzan en captar esa magia oculta en el sabor del tango de verdad… y los que tienen buena musicalidad, finalmente lo logran y lo que sale como resultado es música bailable. En efecto, no crean que es fácil para estos pequeños grupos competir en sonoridad, cadencia, ritmo y sabor con las grandes orquestas, tradicionales y modernas que los disc jokeys pasan habitualmente en las milongas… sin embargo ahí están, tocan y la gente los disfruta y baila. Son también un aliciente y un atractivo más para el ambiente milonguero cada vez más especializado y competido. Sólo por darles un dato, en California hay más milongas que en cualquier otro estado de la Unión. Llegado a este punto me encuentro ante la necesidad de nombrarlos, pero con el riesgo de olvidarme de alguno. Espero que, si es el caso, nadie se ofenda porque a todos los quiero igual y con casi todos compartí alguna que otra velada disfrutando de sus diferentes estilos tanto en la pista de bailes como en el propio escenario ya que como flautista puedo tocar los tangos más viejos en su versión original. Pianistas: Armando Patrono, músico de lectura y de alma, es también maestro de música, compositor y arreglador. Suele tocar con Dino Durand (guitarra) y Tito Sasso (Bandoneón) aunque en su larga lista de presentaciones le ha tocado más de una vez presentarse como solista. Patrono tiene toda una vida también como productor musical y era conocido en la Argentina desde hace muchos años. No puedo dejar de nombrar al inigualable Pepe Mota, quien desde hace algunos años vive en Las Vegas y sólo de cuando en vez lo vemos por Los Angeles. Su hijo Pablo, es un extraordinario contrabajista de tango. Junto al cordobés Marcelo Cáceres (ambos actualmente de gira por Japón ) forman el dueto que acompaña a Coco Trivisonno, quien pasa en Los Angeles sólo el tiempo que le queda libre entre las giras de For Ever Tango y otros compromisos con diversas sinfónicas que le invitan para hacer temas de tango contemporáneo sinfónico. También en bandoneón se destaca Alejandro Scarpino hijo, experimentado tanguero, hijo del famosísimo compositor homónimo (“Canaro en París” entre otros temas). Scarpino alterna con dos diferentes grupos de acompañantes. En uno de ellos forma un trío con Luis Flores (guitarra) y Jorge Escobar (bajo) un mexicano que es tanguero hasta la médula. Antes integraba este grupo Oscar Lomuto, un musicazo a todo dar, quien toca acordeón y contrabajo eléctrico y es, además, compositor y arreglador. Toca Scarpino también con un cuarteto en el que lo secundan -quien suscribe- en flauta traversa, Carlitos Velasco en guitarra (nacido en México, toca y canta tangos y folclore argentino) y Jiro Plunshow un japonés ya destacado en el Jazz y de gran futuro como bajista de tango. Esta lista no estaría completa sin nombrar al popular Pepe Rocha (guitarra y voz), charrúa con todo el tango del mundo en su guitarra y acompañado por el pianista Daniel Palacios. Por lo general el esquema es el mismo, el bandoneón lleva la voz cantante y los demás instrumentos guitarra, piano o bajo acompañan al solista. En el caso de la flauta, también alterna con el bandoneón (sin duda el rey del tango) ya sea en contra cantos o tocando a veces también la línea melódica. Se sale de la norma Marcelo Berestovoy (guitarra) quien conformó un quinteto en el que toca música variada y también tango arreglado de modo que la guitarra es el instrumento sobre el cual pivotan el bajo, el teclado y la batería, alternando el rol de voz cantante con la flauta que toca magistralmente Maurice Gainen. Los angelinos tienen ahora la oportunidad de bailar con música en vivo en la Asociación Argentina de Los Angeles, en la milonga Los Amigos y también de cenar con música en vivo en varios restaurantes en los que tampoco falta un pequeño espacio para bailar. Las noches de Los Angeles son ahora noches de tango. Con o sin música viva, hay unas diez milongas en diversos locales en donde se puede aprender a bailar el tango y también bailarlo hasta la media noche. Más allá del glamour de Hollywood, amalgamados en el gran concierto cultural de esta multiétnica metrópoli, emergen los bailarines y músicos tangueros, cultores de la música argentina que hacen sonar el dos por cuatro… cada dos por tres. Ø
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