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Heroínas del tango: Rosita Quiroga. “La piba del Percal” |
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Escrito por Rodolfo Spadano
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jueves, 02 de marzo de 2006 |
Aunque les parezca mentira, el apodo “La piba del percal”, se lo puse yo, para consternación de mis padres, quienes odiaban el tango, y para alegría del resto de mi familia, que eran tangueros hasta la médula. Sólo después de unos años, cuando me agarró la fiebre del tango, a mis siete y viendo algunas fotos viejas mientras escuchaba algunos discos de pasta, me enamoré de esa voz muy pequeñita, que tenía algo muy distinto a las nuevas cantantes que estaban de moda por ese entonces, hechas famosas por la radio y el cine. Mientras que las otras cantantes desenfundaban el acento reo para mandarse un tangazo, Rosita shesheaba siempre, era su manera de hablar. Pocos años antes de morir, un grupo de periodistas le hizo una entrevista y un mal educado le preguntó cuántos años tenía. Rosita le clavó esa increíble mirada oscura y dijo, “pero ché, ¿me estás sobrando? ¡Soy más vieja que la Biblia!”, y así agarró la bordona y entonó “Calle Corrientes” Rosa Rodríguez Quiroga de Capiello nació en la Boca, el 15 de enero de 1901, teniendo como vecinos a un pintor desconocido llamado Quinquela Martín y a un joven obrero de fundición que llegaría a ser Don Juan de Dios Filiberto, quien le enseñó los primeros acordes en la guitarra. Grabó su primer disco en 1924, y en 1925 grabó otros cuatro famosos tangos con Agustín Magaldi. También grabó dúos con Carlos Gardel. El cine y el auge grande de la radio la agarraron un poco tarde, pero generó una enorme cantidad de discos (más de 1000). Murió el 28 de octubre de 1984, conservando hasta el final su voz pequeña y dulce y su figura de “Percal”. Ø
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