09 enero 2009

Menú principal
Inicio
Tapa del Mes
Calendario de Eventos
Cartas y más Cartas
Horóscopo
Humor
Nuestra Mesa
Suplegrama
Números Anteriores
En forma de revista
Información importante para argentinos en el exterior
Clasificados
Lista de Precios / Advertising Rates
Quienes Somos
Preguntas mas frecuentes
Contactar
Instituciones Argentinas
Edición España
Edición Argentina
Buscar
Anunciantes
Imágenes al azar
pedropompillo.jpg
Visitante Número:



Advertisement
Musitando Imprimir E-Mail
Escrito por Rodolfo Spadano   
martes, 21 de febrero de 2006

 ¿Qué somos? ¿Quiénes somos?... ¿Somos?

En esta sociedad en la que si parás te pisan, es, desgraciadamente, muy poco el tiempo que dedicamos a la introspección.
Yo me considero uno de los acelerados, pero recientemente, un artículo escrito hace muchos años por el gran escritor español don Ramón Gómez de la Serna me sacó de mi letargo.
Don Ramón, que vivió en Buenos Aires por muchos años (falleció allí en el año 1963) escribió un largo análisis, profundo y meditativo, después de escuchar el estreno de esa maravillosa canción de Homero Manzi titulada “Milonga triste”.
Me hizo pensar por un largo tiempo, y si por consecuencia, mi comentario los hace pensar a Uds., me considero retribuido.
Comienza De la Serna diciendo “Vivimos en un sitio (Buenos Aires) perfectamente acorde en el que se siente, sin embargo, con mayor eco lo doloroso, y siendo su ambiente dichoso y optimista como no lo encontré en ninguna otra parte, resultan más melancólicas las cosas que se saben, hasta ex profeso se quieren oír melancolías”.
“Cerraste los ojos negros/se volvió tu cara blanca/y llevamos tu silencio/al sonar de las campanas”.
Sigue: “En la aceptación de ese ejemplo está lo nativo y lo original. Elevar a lo culto lo plebeyo es la labor fecunda que se acomete, prescindiendo de las musas estériles a las que a veces se alude con el solo propósito de desorientar, pues los que promueven han recogido ya bastante de ese punteo y ese retruque y de ese modo de señalar que distingue a lo milonguero”.
Continúa el escritor: “Hay payadores y milongueros que llegan a la trascendentalidad de Miguel de Unamuno”.
Al llegar aquí me paré. He leído a la mayoría de los filósofos, desde los clásicos a los modernos, y considero a Miguel de Unamuno no sólo el más grande filósofo de habla castellana sino tal vez el más grande entre todos los filósofos. Que un genio de la literatura como De la Serna compare a payadores y milongueros con Don Miguel, merece el análisis del análisis.
Como acotación al margen, Miguel de Unamuno fue el viejo cascarrabias que una vez exiliado en Francia por el gobierno de Franco, dictó una conferencia en la Sorbona para la crema de la literatura española. El tema era William Shakespeare. En un momento, don Miguel pronunció Shakeaspeare como se deletrea en castellano, no “Shekspir”, y algunos en la audiencia se movieron incómodos; cuando lo dijo por segunda vez hubo un murmullo. Unamuno se detuvo y dijo: “Como mi distinguido público sabe tanto inglés, continúo mi disertación en ese idioma”. Y la mitad del público se quedó en ayunas.
Volviendo a De la Serna, si el genio viviera aún, me gustaría decirle, antes que nada, lo que los argentinos no somos.
No somos gregarios. Recorriendo las grandes ciudades de este país, sobre todo una ciudad tan cosmopolita como Los Angeles, vamos a encontrar diferentes “guetos”; entre los latinoamericanos: encontraremos guetos de salvadoreños, guatemaltecos o mejicanos, pero no vamos a encontrar guetos argentinos.
Ser gregarios era una necesidad en el hombre primitivo, no en la sociedad moderna, en la que ser gregario es un síntoma de inseguridad.
Los argentinos somos rabiosamente individualistas.
Los argentinos tenemos sentido del humor. No pasa un día sin que aparezcan en circulación un par de chistes nuevos.
Nuestro humor es incisivo, realmente cómico, filosófico y a veces ofensivo. Los cuentos étnicos que fabricamos tal vez no serían aceptados en muchas partes del mundo, especialmente en los Estados Unidos. Pero tienen una cosa positiva: sabemos reírnos de nosotros mismos.
Un famoso periodista y director de televisión inglés filmó una serie de televisión sobre la Argentina para PBS (televisión pública).
Tom Vernon, muy gordito él, tituló la serie “Fat man goes gaucho” (El gordo se hace gaucho), y para realizarla recorrió Argentina en bicicleta.
Esa serie de videos debiera ser vista por todos. La ecuanimidad, ironía y flema inglesa nos define.
En un momento, Vernon dice: “Los argentinos son hijos del día, ese es su encanto y esa su maldición”. ¡Que verdad enorme!
Antes de retirarme laboralmente aquí en Estados Unidos, tenía frecuentes oportunidades de cenar con clientes y las cenas terminaban siendo siempre como el business lunch, hablando de trabajo, de inversiones o de propiedades.
Cuando visito Argentina, donde tengo una veintena de amigos que eran mis compañeros en nuestro equipo de fútbol, nunca se habla de negocios en la mesa.
El clarividente puede haber predicho que el mundo se termina mañana, pero quedan horas en el día de hoy para terminar un buen asadito. Y cuando se conversa, aunque sea en lunfardo, hay un aura de filosofía y profundidad en lo que se dice, como dijo De la Serna “elevar lo plebeyo a lo culto”.
Cambalache, en un tiempo cercano que preferimos olvidar, fue prohibido, no por la vulgaridad de su lenguaje sino por la filosofía y la verdad de su mensaje.
No sé si es bueno o malo que no tengamos un verdadero nacionalismo. Alguien dijo por ahí que el argentino es un italiano que habla español, viste como inglés y quisiera ser francés. Tal vez.
Los argentinos ¿Qué somos? ¿Quiénes somos?... ¿Somos?
Yo no tengo la respuesta, pero al que la tenga le digo: No importa que somos, ni quienes, pero cualquier cosa que seamos, estoy orgulloso de serlo. Ø

 
< Anterior   Siguiente >

Diez Euros
Dynamic LA
Dynamic LA
Dr. Eric Nepo

Dr. Eric Nepomnaschy

Seguros Latinos

 Seguros Latinos Boton

Surexpress
Surexpress
Berjos

Berjos

Andes Florist
Andes Florist
Andrea's Travel
Encuestas
¿Qué ha resuelto hacer el año que viene?
 
Más Leídas
Buenos Aires Fileteada 
La(s) Entrevista(s) del Mes 
Notas de la farándula - Marzo 2006 
Los diez discos más vendidos - Marzo 2006 
LA LITERATURA GAUCHESCA, NOTA Nº 3 

Otras
Cartas y Cartas - Marzo 2006 
Policiales insólitos - Marzo 2006 
Tapa - Marzo 2006 
La(s) Entrevista(s) del Mes 
No todo está perdido: Atentado a la AMIA 
Copa Davis: 


© El Suplemento 2004 | arriba