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Los conductores argentinos son un desastre “Son fenómenos indudablemente relacionados a la actividad extraterrestre en el interior del planeta”, especulaban los soñadores del barrio y se esperanzaban con apuntalar a la ciudad de Tucumán como un nuevo polo de turismo místico. Las comadres de la zona aseguraban en susurros que los movimientos se debían a “cosa ‘e Mandinga”, los arquitectos a la inclinación de las calles y los mecánicos a que la gente para ahorrar unos pesitos no quiere reparar el freno de mano y así pasan las cosas que pasan.
Lo cierto es que uno estacionaba su auto como corresponde en cualquier lugar de la capital tucumana, y al volver se encontraba con que los mismos se habían desplazado un par de metros, generalmente obstruyendo salidas de estacionamientos. Por suerte no faltó el escéptico que relacionó los misteriosos movimientos de los autos estacionados con las multas que luego recibían por supuesto mal estacionamiento. Hubo que filmarlo para comprobar que eran inspectores de tránsito quienes empujaban los solitarios vehículos un par de metritos más acá o más allá, para luego dejarles una merecida multa en el parabrisas. Después dicen que los inspectores municipales no trabajan. Los únicos privilegiados son los niños Tremenda sorpresa se llevaron los niños de Carolina del Norte cuando una mañana del pasado mes de marzo encendieron la TV para ver los dibujitos y se encontraron en cambio con gente grande haciendo cosas raras. “Uno se parecía a mi hermano mayor haciendo esas cosas que hace con su novia cuando mis papis no están en casa”, pensó uno de los chicos, quien en lugar de encontrarse con las travesuras del monito Curious George, la risita pegajosa de Elmo o las aventuras de Dora la Exploradora, pasaron un par de horas tratando de descifrar por qué gemían tanto esas chicas cuando un señor les hacía cosquillas en la panza. Ese mismo día, el vicepresidente de Relaciones Públicas de Time Warner salió a pedir disculpas por el error técnico que hizo que Playboy TV se emitiera en un canal de programas infantiles. Se cree que muchos de los niños más grandes respondieron “Nada que perdonar; son cosas que pasan... ¡y ojalá pasen otra vez!”. Una grande de paco y morrones El delivery de pizza en el gran Buenos Aires anda un montón, sobre todo cuando los comerciantes van más allá de lo culinario para satisfacer las necesidades del cliente. Lamentablemente, el gobierno siempre le pone palos en la rueda a los verdaderos emprendedores. Para muestra, basta citar el caso de la pizzería ubicada en la calle Masenet, de Lomas de Zamora, en donde se hacían entregas de paco (pasta base) a domicilio. La clave, develaron los investigadores, era pedir una pizza “con muzzarella especial”. Al momento del allanamiento, la policía encontró en el local tan sólo dos empanadas y un par de cajas de cerveza. Y bastante falopa, claro. Un cacho de inflasión no jode Un conocido gremialista que alguna vez, suponemos, supo manejar camiones, justificó el proceso inflacionario que se vive en Argentina al declarar que “"En un país que crece, la inflación no es mala”. Los resentidos de siempre dicen, sin fundamento alguno, que el encumbrado sindicalista recibe prebendas para declarar este tipo de cosas. Fair Play Con la errónea idea de que, sea lo que sea que haya que comprar, en China se consiguen los mejores precios, la Global Brands Group, compañía que se encarga del merchandising oficial de la Copa Sudáfrica 2010 miró hacia la Shangai Fashion Plastic Products & Gifts para que los muchachos chinos se encarguen de fabricar los muñequitos de Zakumi, la mascota oficial del Mundial. Sin embargo, luego de una auditoría promovida por críticas a dicha empresa, se logró constatar que los empleados de la Shangai cobraban 2 euros al día y eran obligados a trabajar hasta 13 horas diarias para cumplir con la demanda de leoparditos con pelo verde. Ahora la Global Brands ha iniciado conversaciones con la Bolivian Exploiters of the Low Flowers (BELF), una empresa argentina con base en el oeste de la ciudad de Buenos Aires, para que tome la posta en la fabricación de Zakumi. Según datos del Ministerio de Trabajo argentino, la BELF es una compañía ejemplar que no sólo paga los mejores sueldos de la zona a los trabajadores esclavos locales, sino que les provee de una nutritiva ensalada de hojas de coca para el almuerzo... totalmente gratis. © |