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¡Qué ironías que tiene la vida! Hace un poco más de un mes, la redacción de esta revista tuvo que publicar una cortés aclaración a un lector que criticó mi nota alabando a Messi, aunque, por supuesto, no soy el único que lo hace (el profesor Hernández, ex gran jugador de Estudiantes, dijo en sus comentarios que los únicos periodistas que le buscaban defectos al “Pulga” son los argentinos, porque en Europa Messi es Dios).
Este lector dijo que no puede ser el mejor jugador del mundo si nunca levantó una copa. ¿Qué te parecen tres en una temporada? ¡A los 21 años! Por supuesto que no lo hizo solo. Barcelona tiene un equipazo. Jugadores como los nombrados al comienzo, mas Puyol y Pique (Piquembauer) forman una verdadera máquina. Juegan de memoria. He visto mucho fútbol, más de los que quiero admitir, y me puse a discutir con amigos sobre cuáles eran los mejores equipos de la historia del fútbol. Yo pienso en cuatro: “La máquina” de River (1942), con Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau; “los magos” de San Lorenzo, con Farro, Pontoni y Martino; el Real Madrid (1950/60) con Santamaría, Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento; y este Barcelona. ¿Qué tienen en común? No es que ganaron copas, ¡las ganaron jugando bien! Los goles no valían si no había taquitos, caños o no la tocaban 15 ó 20 veces antes de meterla. La crítica deportiva fue siempre la misma (recuerdo los títulos de La Razón: “Juegan lindo, pero no hacen goles", decían del San Lorenzo de 1946. Cuando terminó una temporada de 30 partidos tenían 90 goles). Así es este Barcelona. Son un deleite para los ojos y además ganan. La opinión más definitoria de este fútbol la dio el director técnico Guardiola, cuando dijo, el día antes de la final: “Podemos ganar o perder, porque el Manchester es un gran equipo, pero no toleraría que jugáramos mal”. Así es este Barça de hoy, como sus cracks, como su técnico, como todos los catalanes. Debo reconocer que he sido fanático de Cataluña desde que era niño. Nuestros padres, que eran tanos, nos ponían a dormir con discos de Caruso o de Lolita Torres cantando “Sardanas”… En mi juventud me hice amigo de un catalán, Fons, y me hice hincha del Barça porque tenía la misma camiseta de San Lorenzo. No sé cuántos han visto una película argentina llamada “Iluminados por el fuego”, sobre la guerra de Las Malvinas. Dos jóvenes argentinos escribieron el libreto, y recorrieron Argentina buscando productores. La respuesta fue la misma: “Es muy controversial”. Cansados de dar vueltas, se fueron a Cataluña, donde el Fondo de las Artes de Barcelona les financió la película, que terminó ganando tres premios internacionales. Por esto y otras cosas, Cataluña es orgullo de las democracias del mundo y el Barça es hoy el orgullo de Cataluña. ¡Un brindis por ellos... y por el buen fútbol! © |