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Una santa Capital Federal, Argentina - Una mujer fue procesada por el delito de estafa reiterada por simular el alquiler de su departamento a 14 inquilinos diferentes, a quienes les cobraba una seña que luego no les devolvía. El departamento del conflicto está ubicado en el séptimo piso del edificio de avenida Santa Fe 1670. La mujer ofrecía el alquiler del lugar a través de volantes, carteles colocados en la vía pública y en diversos periódicos. Después, la estrategia que seguía era siempre la misma: a los interesados les exigía una suma de dinero en concepto de reserva, anticipo o gastos administrativos. A cambio de eso, les entregaba un recibo que confeccionaba en el momento. A pesar de que ese encuentro finalizaba con el acuerdo de una próxima reunión para la firma del contrato, la operación nunca llegaba a concretarse.
La estafadora logró llevar a cabo 14 estafas, hasta que la Justicia intervino para detenerla. Una copita de mas Ezeiza, Buenos Aires - Un vuelo de la empresa LAN debió regresar a Ezeiza a causa de los escándalos provocados por una pasajera alcoholizada. El mismo era un avión que partió con destino a Miami. Llevaba tres horas y media en el aire, pero tuvo que regresar a Ezeiza por un caso de "fuerza mayor". La inusual decisión del piloto respondió a que una pasajera del avión se descompuso a raíz de la combinación de una alta dosis de alcohol con sedantes. Todo comenzó a la media hora de despegar; "la tripulación de abordo detectó que una pasajera sentada en la parte trasera del avión se mostraba intranquila", informó la aerolínea a través de un comunicado. La jefa de cabina se acercó y conversó con Emily Botte, una estadounidense de 33 años. Un testigo dijo que Botte: "Subió en pésimo estado y arriba siguió tomando whisky". La mujer, en estado "alegre" había comenzado a recorrer los pasillos intentando besar a los demás pasajeros. Más tarde, todo se complicó. Botte sufrió una descompensación, que le provocó la pérdida de conocimiento y convulsiones. La jefa de servicio pidió la colaboración de un médico, quien atendió a la pasajera. El comandante, asesorado por el profesional, decidió volver a Ezeiza. Los pasajeros damnificados pasaron la noche en diferentes hoteles del centro porteño, a los que fueron trasladados por la compañía en plena madrugada. Luego embarcaron en otro vuelo que partió a las 13 hacia Miami. Emily no viajó. Sensación de inseguridad Capital Federal, Argentina - El mes pasado desaparecieron de una vitrina del museo que funciona dentro de la Casa Rosada el bastón de mando y la banda de seda del ex presidente de la Nación Arturo Frondizi. En el 2007 también se habían robado la lapicera de oro que perteneció al ex presidente Roberto Ortiz. La Policía Federal responsabiliza al Gobierno Nacional. “Es absurdo que haya ocurrido otro robo. Cuando fue el anterior, sugerimos que pusieran custodia las 24 horas y que instalaran cámaras. Prometieron comprarlas, pero hubo negligencia”. Como siempre, nadie es responsable, la seguridad en todo el edificio de la Casa Rosada deja mucho que desear y está a cargo de tres grupos distintos. La Casa Militar es la encargada de custodiar el área presidencial y la Comisaría 2ª se ocupa de lo que sucede en los alrededores de Balcarce 50. Pero además hay un destacamento sin jurisdicción que cumple funciones en el perímetro de la Casa de gobierno. Los objetos robados son un bastón de oro, estilo inglés, que mide 1,19 m. Tiene estrías en la empuñadura de oro y lleva un escudo en relieve pintado. La banda directamente no tiene valor, porque ni siquiera tiene estampado el nombre del ex presidente. © |