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¿Por qué los argentinos no supimos expresar nuestro repudio cuando fue vejado el vice-presidente – en ese momento presidente en ejercicio- y mancillado el recuerdo del padre de la patria?
En el mes de febrero se recuerdan dos hechos importantes en el calendario sanmartiniano; su nacimiento y la primera batalla librada por el Libertador en tierra americana, la batalla de San Lorenzo. Celebrando su nacimiento, como es habitual, se organizó un acto patriótico en la ciudad correntina de Yapeyú. El acto de homenaje al prócer contó con la presencia del vicepresidente – a cargo de la Presidencia por ausencia momentánea de su titular, Cristina Kirchner- Julio Cobos. La casa del Libertador debía estar custodiada por los Granaderos. Sin embargo, por una decisión de alguien, o algunos, se impidió que los Granaderos participaran. Nadie justificó la medida, pero lógicamente, todo el mundo considera que el presidente en las sombras, ordenó, sin tener poder ni derecho, agraviar al Presidente en ejercicio y como consecuencia faltarle el respeto a la figura del Libertador. Esta actitud soberbia, anticonstitucional, que atenta contra las prácticas democráticas y republicanas, merece el repudio colectivo. Esta torpe ofensa a la ciudadanía, debería ser censurada por todos, sin distinción de banderías políticas, y no como algunos la interpretan, como una “avivada montonera”. Como integrante de una entidad patriótica sanmartiniana, totalmente apolítica, quiero expresar mi repudio a esas prácticas patoteras, populistas, que con tal de ofender a un representante legítimo para conseguir réditos políticos, fuera de la ley mancillan la imagen del Padre de la Patria, al simbolismo de los Granaderos, y a los habitantes todos de nuestro gran país. Un saludo sanmartiniano a los agredidos, a los agresores, y a los Granaderos que no pudieron ser parte del festejo. © Hugo H. Rodríguez es Presidente de la Sociedad Sanmartiniana del Valle de San Fernando. |