|
En 1973 el ingeniero argentino Francisco "Frank" Mir vivía en California y era el representante Oficial de Ferrari Spa para toda la Costa Oeste de Estados Unidos.
Mir decidió participar en las 24 Horas de Le Mans por su propia cuenta y riesgo, así que para ello comenzó a preparar una Ferrari GTB Daytona V-12 de calle. Sí, de calle, para correr en la clase GTS, con dinero y repuestos de su propio bolsillo, y era su deseo que los pilotos sean argentinos. Leyendo los diarios de Argentina, el ingeniero Mir se enteró de que existían dos pilotos muy exitosos y con experiencia en carreras de Sport International: Luis Di Palma y Néstor García Veiga. Entonces, Frank Mir viajó a la Argentina y se puso en contacto con los mencionados pilotos. Estos no lo podían creer, y aceptaron de inmediato pilotar el auto de Mir. Haciendo Historia en Le Mans En las pruebas clasificatorias, Luis Di Palma estuvo brillante, y consiguió la Pole Position en la Clase GTS. El día de la Carrera, Luis se acercó a Frank Mir con los ojos llenos de lágrimas y le dijo: "Francisco, te agradezco tanto la oportunidad que nos has dado y que te hayas fijado en mí y en Néstor... ¿Hay alguna manera en que yo te pueda agradecer todo esto? Y Francisco Mir, que era un argentino de aquellos, le contestó: "Y bueno, si querés agradecerme, en la primera vuelta tenés que cruzar la meta con la "Ferrarita" en la punta." (Ferrarita le llamaban ellos a la 365 GTB). Se colocan los autos en sus lugares y se da la señal de largada. Luis Di Palma se coloca 8° en el arranque, la punta la tiene Henri Pescarolo con el Matra 65. En el puente Dunlop Di Palma pasa cuarto, lo vuelven a pasar en la contracurva y queda sexto, pequeña recta antes del curvón y Di Palma empareja a Tim Schenken (Ferrari 312 Prototipo Oficial), los autos se rozan y Di Palma gana la cuerda. Luego viene la brutal recta de Les Hunaudieres, la Ferrari 365 casi de calle con sólo 420 CV es abrumada por los prototipos, y Di Palma queda 11°, pero se mantiene pegado del lado derecho de la calle. La próxima curva, la Curva de Mulsanne es a la derecha, los autos vienen lanzados en Hunaudieres a 340 Km/h y deben frenar a 60 Km/h para doblar a la derecha en la citada Mulsanne. Di Palma se ha mantenido a la derecha, los punteros empiezan a frenar y a bajar hasta 1° velocidad para doblar. Di Palma no frena y comienza a emparejarlos en forma casi suicida, por lo que de alguna forma consigue doblar en tercer puesto la curva de Mulsanne. Luego viene otra rectita, el mixto y van para las eses de Tertre Rouge; Di Palma mete la trompa de la Ferrarita entre el prototipo de Schenken y el Matra de Graham Hill y queda segundo, salen del mixto, una pequeña recta, y van para la Chicana Ford. Fin de la chicana, recta principal... 68.000 gargantas dejan escapar un exclamación de asombro: ante todos ellos, ante toda la prensa especializada, se ve a lo lejos la Ferrari "fuera de concurso", casi de calle, con su motor delantero alimentado a carburadores, "cuerpeando" al poderoso Matra V-12 Oficial de Henri Pescarolo y pasándolo, emperrado en cruzar la línea de meta en primera posición. Las tribunas de boxes se ponen de pie. Fin de la recta principal; el Matra de Pescarolo pasa al frente, y en la radio del Equipo de Frank Mir se escucha la voz de Di Palma que dice: "Para vos, Francisco... Gracias". Los dos Argentinos se mantuvieron 18 Horas en la punta de la clase GTS, batiendo al Equipo Ferrari Nueva York de Luigi Chinetti y a los Porsche 911 oficiales, hasta que la rotura del embrague los obligó a abandonar... Es el domingo 10 de junio de 1973. Francisco todavía vive en Los Angeles y tiene miles de anécdotas como esta, con la que quisimos homenajear a un grande de nuestra comunidad. Ø |