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Leyendas para contestar la gran pregunta: ¿Cómo y dónde nació el tango? La idea de escribir esto nació hace poco, cuando hablando con un amigo austríaco que ama mucho a Argentina, nos juntamos para ver los partidos de la Selección, y me dijo: “Nosotros inventamos el bandoneón, pero los alemanes inventaron el tango”.
Esa no la sabía. Sabía que Finlandia, Italia, España, Francia, Suecia y Dinamarca se adjudican la paternidad del tango. También sabía que un ingeniero austríaco de nombre Brand, compró la patente del bandoneón después de un negocio fallido con la iglesia luterana y se dedicó a venderlos a los marinos del Imperio Austro-húngaro-alemán. Uno de ellos cayó en Buenos Aires, en los comienzos de la explosión del tango, y fue amor a primera vista: “El bandoneón y el tango”. Hasta entonces, comienzos del siglo 20, el tango se tocaba con guitarra, flauta clásica, violín, bajo y piano. Tengo un video de un corto filmado en 1916 por Villoldo, acompañándose con su guitarra y cantando un tango. Para aquellos que digan que la primera película hablada fue en 1933 (“Tango” con Maizani, Simone, Tita y Libertad Lamarque), les diré que ese fue el primer largometraje con argumento, pero que muchos años antes, algunos bohemios con una camarita de 8 mm. estaban filmando arte. De todos modos, la tengo en tape y no hay nada que discutir. ¿Qué es el tango? Nunca una música popular, ciudadana, duró 120 años y cada día pisa mas fuerte. Nunca tanta gente importante como Jorge Luis Borges, Ramón Gómez de la Serna y un montón de grandes de la literatura, escribieron tanto acerca de una música popular. De la Serna comparó al tango con Miguel de Unamuno, el más grande de los filósofos de la lengua castellana. ¿De dónde viene? En 1890 el gran compositor clásico Isaac Albéniz (español) escribió una suite sinfónica titulada “Tango”. La pieza es un tango perfectamente bailable, aunque tiene la cadencia de una “Habanera”. Como esa es la fuente más antigua de la palabra tango, es posible considerar las opiniones de algunos historiadores que afirman que el origen del tango es marroquí. Es posible, si hablamos de razas y no de geografías. Lo que el tango no tiene es afro, por más que se rompan la cabeza los revisionistas; en el tango nunca hubo percusión. Las músicas de Centroamérica y Sudamérica, de países como Brasil y Perú (medio afro y medio inca) tienen cajas, tambores, tamborines, bongos y maracas. El tango no tiene, ni nunca tuvo percusión. Aún nuestro folclore tiene tambor, aunque se usa más como contrapunto que como percusión, pero no el tango, excepto por algunos modernosos que pretenden reinventarlo. Al comienzo menciono algunos países; yo soy hijo de uno de ellos, soy tano. ¿Y saben por qué nos decían “tanos”? Porque una gran mayoría eran de Nápoles, Napolitano = Tano. Por eso voy a empezar con ellos. Allí tienen un género musical que llaman “canzonetta”. Yo soy hijo de tano, hablo el idioma y lo canto, y puedo llenar una página con títulos de canzonettas que son realmente tangos: “Che n’astrada nel bosco”, “Scribbemi”, “Guitarra Tzigana”, “Diccite in cielo..mí”, “Chierto e’il poose du sole”, son incontables. Aquí me paro; quedan por ver en el próximo título las discrepancias de Discépolo y Borges sobre el malevaje del tanguero.Ø |