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Nace un nuevo canal: TELESUR |
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Escrito por Walter Kaderabek
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martes, 29 de noviembre de 2005 |
Sudamérica se mira a sí mismo. Ya era hora Para algunos se trata de un rebusque ideológico para sostener poder. Para otros la opción de un pensamiento y una agenda política profundamente latinoamericana. Cada visita de Hugo Chávez a la Argentina permite observar cuánto se tiñe la realidad (negra o blanca, según la tendencia) desde los medios de difusión. También le da al espectador con sentido crítico un panorama más concreto de las alianzas y acuerdos comerciales en los que se avanzan y retroceden frente a los países de nuestra región. Chávez recibe durísimas críticas por su gestión y la forma en que encara las relaciones con poder hegemónico de los Estados Unidos. Al mismo tiempo, los grupos de izquierda lo sostienen como paladín de la independencia latinoamericana. Esto es sabido. El mandatario venezolano hace méritos para las dos cosas. Cuenta con un arma clave: el petróleo y el papel de su país como proveedor de energía a escala mundial. Pero por encima de la figura de Chávez (de sus deficiencias, su verborragia y sus ideas) está el contexto favorable para la mejora de las relaciones multilaterales en el cono sur. La integración sostenida por acuerdos precisos y consensos políticos de mediano y largo plazo. Entre los acuerdos de Argentina y Venezuela está el lanzamiento de TELESUR, una cadena de televisión continental. Una emisora multiestatal con contenidos periodísticos y culturales generados desde América Latina. Argentina acreditará un 20 % del paquete accionario de dicho emprendimiento. La idea de un canal sudamericano surgió de Fernando "Pino" Solanas, el prestigioso cineasta argentino, quien planteó la alternativa durante más de diez años en Argentina (con anteproyectos parlamentarios) y en numerosos foros y encuentros internacionales. En mayo de 2004, Solanas estrenó su documental “Memorias del saqueo” en Caracas. Allí le comentó dicha idea a Chávez, quien rápidamente se mostró interesado e impulsó su nacimiento. La difusión de la señal se va a realizar por medio del Satélite 806 que cuenta con "pisada" en América y Europa, asegurando gran alcance internacional. Se estima que inicialmente habrá un aporte de 100 horas mensuales de producción de contenidos de Argentina a través de enlace satelital. Los "grandes" medios se han encargado de señalar cuáles serán las perspectivas políticas que tendrán dichos contenidos en esa futura cadena. Ciertamente, no cuesta imaginar voces discrepantes respecto de la gestión del gobierno de Chávez en ese futuro medio. Pero la creación y puesta en marcha de TELESUR es una oportunidad muy interesante para el cono sur. En principio, toda oferta que signifique una variante a la hegemonía mediática que lideró por décadas el acceso a la información y distribución masiva de "realidades" o "tendencia" es bienvenida o debería serlo, por todos. Aquí podría cometerse el grueso error de minimizar una buena oportunidad por el mero hecho de no compartir el origen político de dicho proyecto. Es histórico y puede ser trascendental para muchos talentos "desatendidos" por los holdings que operan en la región (Televisa, Grupo Clarín, Grupo Cisneros, CNN, o Globo Telefónica, etc.) El pluralismo en los medios es relativo. La independencia también. Por eso, y aún con las observaciones que se puedan hacer, un mayor número de medios no garantiza libertad si estos medios responden a los mismos intereses económicos. Al Jazera es un ejemplo claro de esta necesidad. Si la idea de TELESUR es enriquecida por hombres lúcidos que los establishment de América latina "olvidaron", la nueva opción comunicacional será una importante herramienta para mostrar a una región rica y empobrecida que todavía espera asumir su papel más genuino en el contexto internacional. Θ
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