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¡De tucumanos y santiagueños! Un tucumano le roba una gallina al vecino, que era santiagueño, y la hace sopa. Al otro día, el tucumano sale a tomar mate y justo sale, también, el vecino y le pregunta: - ¿Qué tal esa vida, primo? Y le responde el tucumano:¿Qué gallina? El santiagueño le cuenta al tucumano: ¡Tengo una gallina que pone huevos cuadrados y habla! El tucumano lo mira con lástima y dice:- ¡Andá, primo, mentile a otro o a tu abuela! El santiagueño le dice:- ¡Te lo juro, ñaño! El tucumano: -¿Ah, sí? ¿Y cuándo pone huevos cuadrados qué dice? “¡Ayyyyyyyy!” De Cordobeses Estaba un cordobés arriba de una higuera; pasa otro y le dice: - ¿Qué hacés ahí arriba...? - Estoy comiendo mandarinas... - Pero si esto es una higuera... - ¡Sí, pero las mandarinas las traje en la mochila! Cuando el escritor presentó su libro en su Córdoba natal lo silbaron de tal manera que el tipo se deprimió a morir. Y un amigo que se condolió de verlo tan afligido, intentó levantarle el ánimo: - ¡No te aflijás, negro, no te están silbando a vos, sino a uno que aplaudía! Era verano y hacía un calor de locos en Córdoba capital. El hombre sale de la ducha y ya sudando nuevamente le dice a la mujer: - Querida, tengo que cortar el césped. ¿Dirán algo los vecinos si lo corto desnudo? - Sí, ¡que me casé con vos por tu dinero! Un grupo de amigos termina de jugar al fútbol y uno dice: - Che, tendríamos que hacer un asado con las mujeres... Salta otro y dice: - Bárbaro, ¡primero carniemo’ la tuya! Licencia, por favor... Pasa un coche a 140km/h por una carretera comarcal, y le dice un poli a otro: - Che, ¿ése no es al que le quitamos la licencia ayer? - Sí es ése, ¡vamos por él! Paran al conductor del coche y le dicen: - ¿Licencia? -¡No me digan que ya me la han perdido! ©
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