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La novela del técnico de la selección no duró mucho. Sólo dos días le llevó al mandamás de la AFA, Grondona, decidir por el nuevo técnico. Hasta parecería ser que todo estaba fríamente calculado por este experimentado dirigente del fútbol. Todo pareció tan armadito. Su tranquilidad ante la renuncia de Bielsa, su oferta del cargo a Bianchi -sabiendo de antemano la negativa del virrey- y el ofrecimiento a una persona de su confianza como es José Pekerman. Pero bueno, uno está acostumbrado a la suciedad de la política social, y la política del fútbol ha demostrado que no es mucho mejor. En cuanto a lo futbolístico, al no ser únicamente resultadista, no me subo al caballo de los que ahora lo quieren poner como ídolo a Bielsa. El fútbol que desplegaron sus equipos durante seis años fue de lo más aburrido que se haya visto. En los últimos partidos jugó bien, pero desde mi punto de vista, no se le ganó a ninguno que tuviera peso mundial. Por lo tanto, lo único que puedo agregar es: “Te fuiste Bielsa, hiciste bien.” En cuanto a Bianchi, éste priorizó su mala relación con las mafias del fútbol y sus problemas familiares. Fue coherente. Renunció en Boca por esos mismos temas que en tres meses seguramente no van a solucionarse. Pero hablemos de Pekerman y de fútbol. Pekerman, hasta ahora, se forjó una excelente carrera como director técnico y formador de juveniles. Desde mi punto de vista tiene vía libre. ¿Por qué no pensar en que puede desarrollar un tarea similar con los mayores? Si se le dio a Bielsa otra oportunidad después del desastre Corea-Japón, ¿por qué no darle una oportunidad a alguien que ganó tres mundiales juveniles con un fútbol que despertó admiración? No somos futurólogos por ende no sabemos si Pekerman puede tener éxito o no, pero por lo pronto sí podemos tener unas certezas en base a su experiencia y a cómo formaba sus equipos y qué variantes puede haber con respecto a la selección de Bielsa. Hace diez años, cuando Pekerman firmaba su primer contrato con la AFA, muchos de los jugadores argentinos que hoy se destacan en el mundo eran adolescentes; la mayoría estuvo bajo sus órdenes y muchos de ellos son los jugadores predilectos del nuevo técnico. Podemos nombrar -por ejemplo- a los dos arqueros de River, firmes candidatos a la nueva selección (G. Lux y F. Constanzo); los defensores que serían su base son: Samuel, Coloccini y Sorín y luego, para el medio y el ataque, hay cinco jugadores de su preferencia por el buen trato de pelota y que también los tuvo en juveniles, ellos son Aimar, Tevez, D'Alessandro, Saviola y Riquelme. En cuanto al planteo táctico, las diferencias serán una defensa clásica de cuatro hombres, con un jugador, que seguramente será Sorín, que se desprenderá para jugar en el medio de acuerdo a las circunstancias del partido y el rival. El medio será con un cinco clásico y también dependiendo del rival podrá jugar con dos centrocampistas. Quizás en el ataque esté la diferencia más importante: a Pekerman le gustan los jugadores dúctiles, con buen trato de pelota y que lleguen con pelota dominada y no tanto los corredores o carrileros como usaba Bielsa. Quedan dos años para el mundial de Alemania, empieza una esperanza. El primer paso en el camino es contra Uruguay por las eliminatorias sudamericanas, torneo en el que Argentina se encuentra en la segunda posición. Materia prima hay, jugadores sobran. La mano de técnico, aún no sabemos, pero conocemos sus antecedentes. Pekerman tiene vía libre porque le sobran condiciones y esperamos que pueda plasmarlas en la selección mayor. Una nueva esperanza futbolística ha comenzado. ☻
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