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Nuestros artistas: Alejandro Scarpino, el fuelle solitario |
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Escrito por Rodolfo Spadano
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miércoles, 20 de febrero de 2008 |
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Nació en el estuche de un bandoneón (como él dice) en 1940. Hijo de un gran bandoneonista que tenía su propio conservatorio, respiró el tango desde la cuna, y a la temprana edad de 7 años, comenzó su educación formal en la música y el instrumento de sus amores. Alejandro Scarpino completó sus estudios en 1958, y desde entonces fue un torbellino de música porteña que cruzó toda Sudamérica, como ejecutante y compositor.
Chile, Colombia, Brasil y su nativa Buenos Aires escucharon el rezongar de un fuelle que no era el “marcapasos” de una pareja sino la “vedette” principal del show. Por nueve años fue la estrella de “Los dos piantaos”, un lugar íntimo en el malevo barrio de San Telmo, lugar de reunión de los que viven profundamente el tango. Durante una visita a Buenos Aires, el director de “New Music America Miami Festival” lo escuchó tocar y lo contrató para actuar en el festival. Ese concierto creó la oportunidad para la premiere de “100 años de tango”, que llenó teatros con nuevos amantes de nuestra querida expresión musical. Desde entonces ha tenido numerosas apariciones en la televisión y radio de los Estados Unidos, principalmente en Miami y Los Angeles. Recientemente apareció en el “Subtropics Music Festival”, donde presentó “La historia del tango”, en dos partes, a teatro lleno. Alejandro es, sobre todas las cosas, un porteño de ley. Escucharlo recitar su ensayo “Calle Corrientes”, acompañándose con el fuelle, te llena los ojos de lágrimas. En uno de los periódicos más importantes de California, el crítico Jory Farr dijo: “Escuchándolo, te imaginás lo que debió ser el tango al comienzo del Siglo 20, oscuro y peligroso, música popular prohibida. Scarpino tiene un estilo único que lo separa del resto, es dramático y lírico”. Alejandro no es muy buscado por cantantes, ni él acepta a muchos. ¿Por qué? Porque como el dice: “Yo no soy un marca-compás en la orquesta de D’Arienzo, yo soy un concertista de bandoneón”. Cuando Alejandro acepta “acompañar” a algún cantante es porque existe una comunión espiritual que hace que no esté acompañando al que canta, sino entablando una conversación musical, en plano de igualdad, entre la voz y el fuelle. Ha grabado extensivamente en Argentina, bajo Magenta, Homenaje, Taliani, BMG y otros. Si algún lector ve el programa “Capos del tango” en DirecTV por el canal 438 (HITN), y no es de la “guardia vieja”, como yo, se habrá asombrado al ver el nombre “Alejandro Scarpino” en letras mayúsculas, y se habrá preguntado: ¿Pero este tipo cuántos años tiene? ¡No! Lo que sucede es que ese es el papá, Alejandro Scarpino “Sr.” ¿Y saben lo que hizo el padre, entre otras grandes cosas? Escribió “Canaro en París”, que además de ser un gran tango, cambió la historia de la ejecución tanguera. ¡Es el primer tango en donde el bandoneón dejó de ser la chica que sigue al varón, y se convirtió en protagonista! ¡Es el primer tango con variaciones! Alejandro (Jr.) es igual. Todas las semanas viaja hasta Santa Barbara, dos horas en auto, para tocar en el “Café Buenos Aires”, donde tiene un maravilloso quinteto en el que el bandoneón es la “prima donna”. En fin... de tal palo, tal astilla. © |