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La Historia del rock nacional: Riff |
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Escrito por Fernando Garriga
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domingo, 23 de septiembre de 2007 |
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Esta historia del rock argentino no estaría completa sin tomar en cuenta una de sus importantes vertientes, el heavy metal, que en Argentina tuvo como uno de sus mejores representantes a Riff. A fines de la década del 70 se estaba gestando un movimiento musical nacido del rock, pero tomando su parte más “pesada”; eso, aquí y en el resto del mundo se dio a conocer como "heavy metal". Estos ritmos comenzaban a escucharse cada vez más, y en los conciertos metálicos sus seguidores solían ir vestidos como los grupos de motociclistas en Estados Unidos: camperas de cuero, botas, jeans, cinturones, tachas y cadenas. Abundaban los cuernitos hechos con la mano y algunas referencias satánicas. Todo esto le daba casi un aire ceremonial a los conciertos que se caracterizaban por ser de música fuerte, pesada y agresiva.
En Argentina, ese movimiento llegó de la mano de Pappo, uno de sus precursores, quién se juntó con Boff Serafine en guitarra, Vitico en bajo y Michel Peyronel en batería y voz, mientras que Pappo aparecía en guitarra y voz. El nombre elegido fue Riff y se lo presentaron al público en un recital que se llamó “Adios Pappo’s Blues, Bienvenido Riff” (Pappo’s Blues era el antiguo grupo liderado por Pappo). El primer álbum de la banda fue "Ruedas de metal", que contó con una amplia difusión, no solamente en radios, sino también a través de la televisión oficial. Su primer show propio fue en Obras, en la presentación de "Macadam", el segundo disco de la banda. Ya para entonces el pelo largo, las ropas de cuero y las tachas eran distintivos de la banda, así como la agresividad hacia el resto de los músicos. Allí comenzó la violencia que caracterizó a este grupo. El creciente éxito y el gran despliegue escénico se fueron acentuando: se presentaron nuevamente en Obras, participaron del Festival B.A.Rock y en la película allí registrada y grabaron la tercera placa, "Contenidos", cuyos temas principales fueron “Susy Cadillac” y “La pantalla del mundo nuevo”. En La Falda '83 realizaron uno de sus mejores shows, de acuerdo a los especialistas. Al poco tiempo se incorporó Danny Peyronel, tecladista y hermano de Michel, que provenía de Estados Unidos. La primera actuación con el tecladista fue en el estadio Obras, donde se aprovechó para registrar un álbum doble en vivo, luego titulado "En acción". En esos conciertos se registraron unos de los incidentes más violentos que se recuerden en el rock argentino: los periódicos lo calificaron de “escándalo” y hubo 150 detenidos. Allí comenzó a hacerse referencia a Riff como “la banda maldita”, y a todo el heavy metal se lo consideró violento por naturaleza. “Sólo bastó que yo sacara una cadena en el escenario; lo hice porque venía de otros países donde no existía la represión. Una forma de luchar contra esa represión era, para mí, pegar cadenazos. Rompía guitarras, armaba un quilombo infernal en el escenario y el público empezó a venir a ver”, declaraba Pappo. Michel Peyronel comentaba sobre ese rótulo que le habían puesto: “La filosofía básica de Riff no incita a la violencia, sino a la dureza. La juventud tiene toda una energía terrible que no se puede negar. Son formas de divertirse, de pasarla bien”. Para intentar mejorar la imagen, se hizo un recital en Ferro junto a Los Violadores como grupo soporte, que se llamó “Riff termina el año sin cadenas”. También en ese recital se registraron incidentes, que obligaron incluso a terminar el show antes de lo previsto. Las críticas volvieron a incrementarse, al punto de tornar imposible cualquier presentación de la banda sin asociarla con la violencia. Danny Peyronel retornó a Estados Unidos, Boff comenzó a ensayar con el grupo Boxer y Pappo relanzó su carrera solista, al igual que Michel. No hubo anuncios, pero Riff estaba virtualmente disuelto. En 1985 se concretó el retorno de la banda, con Pappo siempre como líder, Vitico, Juan Antonio Ferreira (JAF) en guitarra y voz y Oscar Moro (batería). Con algunas diferencias con su estilo característico, grabaron el disco “VII”, más cercano al hard rock, y lo presentaron en Obras, pero ya sin la repercusión de otras épocas. Realizaron una serie de shows en pubs y discotecas, ya con Jota Morelli en batería, para entrar en una etapa de peleas internas que culminaron con una nueva disolución del grupo. A principios de los 90, Riff regresa con una serie de presentaciones en Obras, y vivió otra etapa exitosa. Michel, que regresó entonces a la banda, declaraba: “Es que Riff se va y vuelve cuando quiere”. A mediados del 2004, previo a un show en Córdoba, Pappo, Vitico y Michel dejaron entrever que continuarían con esos encuentros, para celebrar el 25º aniversario de la banda. La última presentación de Riff fue en los primeros días de 2005, en el festival Cosquín Rock, con una formación algo diferente de la clásica, ya que el lugar de la segunda guitarra fue ocupada por Nicolás Bereciartúa, hijo de Vitico. Pero esta serie de recitales se cortaron con la imprevista muerte de Pappo en un accidente en su famosa motocicleta. Ya no se volvería a escuchar el tan característico himno de sus seguidores: “Hay que ver, hay que ver, a Pappo presidente y a Vitico canciller”. ® |
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