|
Psicología: ¿Qué es la autoestima? |
|
|
|
Escrito por Susana Fernández
|
|
sábado, 16 de junio de 2007 |
|
La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos y está construida a partir de las experiencias que se van incorporando a lo largo de la vida. De esta autovaloración dependerán en gran parte la realización del potencial personal y los logros de cada uno. Las personas que se sienten bien consigo mismas, son capaces de resolver los retos y responsabilidades. Por el contrario, los que tienen autoestima baja suelen autolimitarse y fracasar. ¿Cómo se va formando la autoestima? El concepto de uno mismo se va desarrollando poco a poco. Como en casi todos los temas de la vida, las experiencias en las edades tempranas tendrán un efecto fundamental en el futuro. Un niño que es aceptado, considerado, respetado, amado, tendrá más probabilidades de tener una visión positiva de sus cualidades y podrá hacer frente con más éxito a los desafíos. Luego, al llegar a la adolescencia, tendrá mayores posibilidades de superar las crisis que en esa etapa aparecen. La baja autoestima está relacionada con una distorsión del pensamiento, o sea, una forma inadecuada de pensar. Una visión pesimista de sí mismo, con escasa confianza y seguridad en sus acciones, hará que esa persona tienda al fracaso y al mismo tiempo será perfeccionista y exigente. Los diálogos internos de una persona con baja autoestima le sirven para confirmar una inadecuada capacidad para resolver conflictos. Usa ideas como “qué torpe soy”. Se considera culpable de todo. Supone que los demás los ven de manera negativa y que las posibilidades de éxito son escasas. Hay una programación, una forma de pronosticar el fracaso. Se conoce como “profecía autocumplida”. Si uno piensa que algo no va a salir bien, que no logrará lo que se ha propuesto, es posible que eso ocurra. Si nos invade el pesimismo, haremos las cosas de manera tal que no se contradiga con lo sospechado. ¿Por qué es tan importante ser positivo? Lograr lo que deseamos y ver satisfechas las necesidades proporciona emociones positivas e incrementa la autoestima. Alcanzar objetivos depende de cómo se planifiquen las estrategias adecuadas, de cómo se tomen las decisiones correctas y, sobre todo, de qué lugar uno ocupa y con qué emociones acompañamos los resultados. La manera que uno piensa y siente respecto de sí mismo influye en cómo actúa. Los niños no nacen con sentimientos positivos o negativos acerca de ellos. Esto lo aprenden de las cosas que suceden. La autoestima se aprende, fluctúa y la podemos mejorar. Su nivel y calidad es responsable de éxitos y fracasos escolares. Nuestra manera de percibirnos y valorarnos moldea nuestras vidas, por lo que es conveniente hacer un alto y analizar las ideas y pensamientos que están como base de nuestro hacer y sentir cotidiano. ®
|