La historia de Sumo está indiscutiblemente ligada a la parte final, y tal vez más productiva, de la vida de Luca Prodan, un italiano nacido en 1953, quien después de pasar buena parte de su adolescencia en un colegio escocés destinado a gente de clase alta decide ir a la Argentina, intentando, una vez más, recomenzar su vida. Se puede decir que Sumo nació y murió con Luca Prodan.
Nunca quedó muy claro el por qué de la llegada de Luca a la Argentina. Gente cercana a él contaba que fue con la intención de desintoxicarse de su adicción a la heroína, dado que en esa época la región no formaba parte de la ruta de tráfico internacional. También se relata que era parte de su forma de ser; antes de llegar a la Argentina Luca había vivido en Italia, Escocia e Inglaterra y había recorrido toda Europa. De espíritu nómade, su actitud era tildada por algunos como escapista. Finalmente es en 1981 cuando Luca acepta la invitación de un amigo, Timmy McKern, que vivía en un campo de Córdoba, para visitar la Argentina. Luca viajó entonces a las sierras de Mina Clavero, sin hablar ni una sola palabra de español. Allí conoce a Germán Daffunchio, cuñado de Timmy. Comienzan las zapadas, y Sumo se va gestando. Al poco tiempo se aburrió de la tranquilidad y se mudó a Buenos Aires, más precisamente a la localidad de Hurlingham, de donde era Daffunchio. Con un grupo de amigos tomaron la iniciativa y gastaron toda la plata que tenían disponible en equipos de música. Previo a eso, Luca viajó temporalmente a Londres, donde vende su departamento, y convence a su compañera de la época en la que tocaba música en los pubs de Londres, Stephanie Nuttal, para que lo acompañe a armar una banda en Argentina. El primer Sumo quedaría conformado de la siguiente forma: Germán Daffunchio (guitarra), Alejandro Sokol (bajo), Stephanie Nuttal (batería) y Luca (voz y guitarra). Su debut fue en el Pub Caroline's de El Palomar. Su primera actuación importante se llevó a cabo en el Festival Rock del Sol a la Luna, en las instalaciones del Club Estudiantes de Buenos Aires, en Caseros, en el que asistieron unas 20.000 personas. En ese recital también tocaba Pappo, cuyos seguidores eran bastantes pesados. Fue así que comenzaron a insultar a Luca y a corear el nombre de su ídolo. Luca agarró el micrófono y les increpó: “Pappo, ¿Quién es ese Pappo?” Cuando estalló la Guerra de Malvinas, Stephanie volvió a Gran Bretaña y Sokol pasó a tocar la batería. Diego Arnedo, un vecino, se incorporó en el bajo. Roberto Pettinato, director de la revista "El Expreso Imaginario", fue invitado también para algunos shows, y quedó como saxofonista. Tras un ciclo en el Bar Einstein y luego de grandes actuaciones en el Stud Free Pub y en Zero, la banda logró, junto a Los Redonditos de Ricota, ponerse a la cabeza del incipiente movimiento underground de nuestro país. Pero Luca imprevistamente regresó a Inglaterra, y muchos creyeron que ya no volvería. Sin embargo, volvió para tocar en el Auditorio Buenos Aires. Interpretaron viejos éxitos de la banda, algunos temas nuevos y una versión reggae de "Cambalache". La formación incluía a Luca, Arnedo, Germán y Petinatto y se agregaron dos nuevos integrantes: Alberto “Superman” Troglio (batería) quién reemplazó a Sokol y Ricardo Mollo (guitarra). En esos tiempos, Luca hablaba de la banda de la siguiente manera: “En un principio, eran casi todos temas míos, cuando yo tocaba la guitarra. Después la cosa fue cambiando, entró una onda mucho más reggae, nos desdoblamos en la Hurlingham Reggae Band (que era únicamente reggae) y Sumo, por su parte, se puso más pesado. Fargo, luego guitarrista de los Redondos, era el violero de la Hurlingham. Después se unieron los dos grupos otra vez, Fargo se fue con Patricio Rey, yo me fui a Europa, y cuando volví con Sumo comenzamos a hacer temas de la Hurlingham... Ahora Sumo es medio reggae y medio pesado. En fin: medio raro”. El debut discográfico se produjo con “Divididos por la Felicidad”, presentado en el Teatro Astros, junto a temas viejos, que habían sido registrados en un cassette independiente, del cual se realizaron solamente 300 copias para los íntimos, titulado "Corpiños en la madrugada", y que sería reeditado comercialmente en 1992. El hit fue “La rubia tarada”, cuyo título original era "Una noche en New York City", canción de la que Luca término diciendo “Me pudrió”. La segunda placa fue “Llegando los monos”, presentada en Capital en el Estadio Obras. En esa oportunidad se grabó lo que sería el video "Sumo en Obras", de 55 minutos de duración que contiene, entre otros, los temas "Gaitas", “Heroína”, “Divididos por la felicidad”, "F'you" y “Mejor no hablar de ciertas cosas”. Para esa época también eran habituales las presentaciones del grupo en el boliche Cemento. Tiempo después regresaron a los estudios, para registrar su tercer álbum, “After chabon”, que también fue presentado en el estadio Obras. Sobresalen las canciones “Mañana en el abasto” y “Lo quiero ya”. Este disco lo presentaron en el Estadio de Obras ante 4.000 personas. Para ese entonces la salud de Luca ya había comenzado a desmejorar. La última actuación del grupo con Luca se realizó el 20 de diciembre de 1987 en la cancha del Club Atlético Los Andes, junto a Los Violadores. El 22 de diciembre de 1987 Luca fue encontrado muerto, víctima de un paro cardíaco y una cirrosis hepática. La emocionada despedida de Sumo fue en el Chateau Rock, en 1988. Allí, Pettinatto y Mollo se alternaron frente al micrófono para rendirle homenaje a la cabeza fundadora de la banda como mejor lo sabían hacer: tocando rocanrol. Tiempo después de la muerte de Luca comenzaron a circular unos cassettes semipiratas, con temas y ensayos que habían sido grabados directamente en el estudio de Luca. Al año siguiente, el sello CBS lanzó “Fiebre”, con las canciones que hubiesen integrado el siguiente disco de Sumo. Desde el mismo día de su entierro, cientos de fans visitan la sepultura de Luca en el cementerio de Avellaneda. Los homenajes van desde la clásica pintada "Luca Not Dead" hasta enterrar por el pico una botella de ginebra. La mayor convocatoria se da en el aniversario de su muerte. De la disolución de Sumo derivaron dos grupos: Divididos (con Arnedo y Mollo) y Las Pelotas (Daffunchio, Troglio y Sokol). Como dijimos antes, la muerte de Luca mató también a Sumo, banda que a partir de ahí se convirtió en un objeto de culto… en un mito. †
Discografía Divididos por la felicidad, 1985 Llegando los monos, 1986 After chabón, 1987 Fiebre, 1989 Greatest Hits, 1991 The Collection, 1991 Corpiños en la madrugada (reedición), 1992 Obras cumbres, 2000
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