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Escrito por Roberto Matías Suárez
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martes, 29 de noviembre de 2005 |
Su importancia en los nuevos productos de belleza Las frutas están, por sus condiciones naturales, siendo utilizadas como un ingrediente sumamente tentador en una gran y variada gama de productos de belleza. Es que los colores llamativos, sus fragancias y sus efectos anti edad le dan a las frutas un gran potencial. Frescura, energía y vitalidad son los numerosos beneficios que derivan de la uva, del durazno, la manzana y los cítricos. Las frutas, sus semillas y hasta su cáscara, son utilizadas en múltiples versiones que a continuación detallaremos: Un ingrediente que hoy es vedette son los ácidos frutales, que producen un aumento de la descamación de la superficie de la piel que induce el surgimiento de células jóvenes y sanas. En sabias combinaciones, son insustituibles para rejuvenecer la piel y borrar arrugas. Otra forma de aprovechar las virtudes de las frutas es a través de los aceites esenciales, que se obtienen de la cáscara. Los que más se usan son los de pomelo, limón, mandarina y naranja. Por ser ricos en vitaminas, el pomelo y el limón son otras frutas populares del mundo de la cosmética. Arex los incorpora en una crema exfoliante que remueve células muertas, de la línea Nature Fruit Vital. “El extracto de limón tiene un efecto antiséptico y astringente y es rico en flavonoides y vitaminas A y B”, Para revitalizar las pieles posmenopaúsicas, la fruta también es líder. La última novedad son los productos tópicos ricos en semillas de manzana, que actúan de un modo similar a los estrógenos, aportan turgencia e incluyen propiedades antioxidantes. La naranja y el durazno también están presentes básicamente en fórmulas corporales. “Son ricos en vitaminas, proteínas, oligoelementos, sodio, potasio y sustancias antioxidantes que actúan como renovadores celulares, remineralizantes, nutritivos y humectantes. El coco también aporta grandes beneficios cosméticos. Ultra hidratante, es ideal para restaurar pieles irritadas y cabellos secos, ya que forma una capa sedosa y protectora que retiene la humedad natural. Su leche y aceite son excelentes emolientes que le otorgan a las fórmulas una textura rica y cremosa. Además, son el agente número uno para la producción de burbujas y por eso se emplean tanto en jabones. Ø
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