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“El Sr. Boxeo” Carlos Avilas |
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Escrito por Rodolfo Spadano
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domingo, 22 de abril de 2007 |
Tal vez el título no es del todo correcto, porque insinúa una especialización y Carlitos es cualquier cosa menos un especialista. Es en realidad lo que los norteamericanos llaman un “Renaissance man”. Está en todas y las sabe casi todas.
Lo llamo “Sr. Boxeo” porque muy pronto, en octubre, va a ser entronizado en el “Salón de la fama” de ese deporte. Merecido, por cierto, y esperado, después de tantos años de trabajo como la voz experta que nos trajo a la pantalla tantas extraordinarias peleas. Tal vez sea la actividad por la que usted lo conoce más, pero Carlitos es mucho más que eso: folclorista, tanguero, locutor y sobre todo, un interlocutor excepcional, a quién no te cansás de escuchar y que te escucha cuando hablás. Recientemente Carlos tuvo una seria intervención quirúrgica, de la cual gracias a Dios salió muy bien. Eso nos dio ocasión de charlar largamente por teléfono, hasta perder la noción del tiempo. Los temas fueron variados, especialmente barrio y tango; los dos pasamos la mayor parte de nuestras vidas, previas a la emigración, en el barrio de Mataderos, pero también hablamos de historia y política. La primera vez que ví a Carlos fue hace muchos años en el canal 40 (hoy no existe más), donde Angelo Calamera y yo hicimos la decoración para un programa de tango, con pedazos de papel y carbonilla. En uno de los dibujos aparecía un cartelito en el vidrio de un bar porteño muy conocido, que quedaba en Juan Bautista Alberdi y Tellier; dicho bar se llamaba “El Cedrón” ¿Te acordás de ese bar, Carlos? En ese tiempo era imposible ver un partido de fútbol por TV, pero Carlos traía 15 minutos de video de Argentina, y los exhibía en el canal 40. Tenía también un programa titulado “Café de mi barrio”. De allí pasó a otros canales, incluyendo Telemundo, y finalmente Fox. Avilas nunca se niega a invitaciones para hacer de maestro de ceremonias en diferentes espectáculos y actividades, especialmente en la Asociación Argentina, con su incomparable presencia de “Reo con clase”. Los que estuvieron en el espectáculo montado en el teatro Boyard de la USC, a beneficio de la Asociación Argentina de Los Angeles, lo apreciaron como maestro de ceremonias, pero muchos no saben que Carlos contribuyó en todos los aspectos de ese espectáculo, sobre todo en la obtención de ese maravilloso teatro. Lo he escuchado decir más de una vez: “Yo no fui a la escuela”, refiriéndose a la universidad; pero yo le digo que tuvo dos importantes escuelas: la calle y los libros, ya que es un ávido lector. Carlos Avilas nació un 28 de noviembre, no les voy a decir el año, en el pueblo de Salliquelo, provincia de Buenos Aires, pero vivió desde los 5 años en su querido, y mi querido, Mataderos. Felicitaciones Carlitos, no sólo por el honor que te han otorgado, sino por ser quién sos. † |