09 enero 2009

Menú principal
Inicio
Tapa del Mes
Calendario de Eventos
Cartas y más Cartas
Horóscopo
Humor
Nuestra Mesa
Suplegrama
Números Anteriores
En forma de revista
Información importante para argentinos en el exterior
Clasificados
Lista de Precios / Advertising Rates
Quienes Somos
Preguntas mas frecuentes
Contactar
Instituciones Argentinas
Edición España
Edición Argentina
Buscar
Anunciantes
Imágenes al azar
monicaorozco.jpg
Visitante Número:



Advertisement
EL CINE ARGENTINO VISTO DESDE LOS ANGELES Imprimir E-Mail
Escrito por Liliana Cáceres   
jueves, 22 de marzo de 2007

Chile 672 (Los vecinos no se eligen)
dirigida por Pablo Bardauil y Franco Verdoia
Argentina 2006

Chile 672
Me llegó un e-mail de Pablo Bardauil, anunciándome el lanzamiento de la película ‘Chile 672’ –codirigida con Franco Verdoia-, seguido por una copia en DVD. En nuestras primeras comunicaciones, me dejaba saber sobre sus sueños, sus logros, sus actuales desvelos y un montón de esperanzas puestas en ésta, su ópera prima. La película me cautivó por la simpleza de su historia y de su realización, la profesionalidad puesta en cada detalle de su producción, cierto toque surrealista y especialmente por la humildad que el mismo Pablo reflejó siempre en nuestras charlas, en contraste con lo que sucede con muchos de los directores cuando concretan su sueño de ver su obra en la pantalla grande. Hablábamos de la importancia que tiene participar de un buen circuito de festivales, de lo difícil que se les hace a veces a los nuevos directores ser aceptados, de los esfuerzos económicos que no terminan con la película sino que se prolongan con su presentación en festivales y su comercialización, etc. En el proceso personal de hacer conocer su obra, Pablo no dejaba de soñar con verla incluida en la programación de festivales destacados. Su tesón y su capacidad daban los primeros pasos de lo que hoy es un logro, un sueño cumplido.
Pablo y Franco caminaban la misma senda cuando el sueño los unió. Ese sueño no tenía título por entonces, y cuando tomó forma simplemente le pusieron el título mas obvio y significativo para ellos: ‘Chile 672’, que es donde se filmó la película y el domicilio de uno de ellos. Y así, sin alardes ni grandilocuencias, consiguieron su distribución nacional, estrenaron en noviembre en salas tales como Village Recoleta y Showcase Belgrano, entre otras, y cumplieron el sueño de entrar en festivales nacionales e internacionales, en los que cosecharon –y cosechan—premios. Mientras negocian la distribución internacional, finalmente el público argentino podrá verla en su versión en DVD, que salió el pasado 15 de marzo. Entre ambos y María Lorenzutti (una de sus protagonistas), se alternan para asistir al Festival de Cine Latinoamericano de Lleida (Lerida) y al Argencine en Madrid, y así es que logramos hablar con ellos en exclusiva.

¿Qué tan duros o fáciles fueron los principios de cada uno de Uds. en el cine?
Franco Verdoia:
Mi recorrido hasta llegar al cine fue movido por una inmensa curiosidad y un fuerte deseo de experimentar y aprender en todos los campos posibles. En un principio, mi formación y mi experiencia laboral tuvieron que ver con la actuación. Poco a poco comencé a vislumbrar cierta inquietud respecto de la dirección, sobre todo en materia audiovisual: es por eso que comencé a formarme como realizador cinematográfico. Hasta el día de hoy sigo investigando en el terreno teatral, publicitario y cinematográfico, como espacios que permiten expresarme en diferentes sentidos. Chile 672, en lo personal, representa para mí todo el esfuerzo de años de formación y de búsqueda, de lucha y de perseverancia. Ahora que nuestra película puede verse en los cines todo pareciera sencillo, pero la realidad es que no fue así. Sin embargo, siempre viví este proceso con mucha entrega y felicidad.
Pablo Bardauil: Yo también viví el proceso con mucha entrega pero, a diferencia de Franco y por cuestiones que tienen que ver con mi personalidad, con bastante sufrimiento. Llevar adelante y materializar lo que al principio fue sólo una idea o un sueño, por un lado es sumamente gratificante, pero también, en especial en el campo de la industria cinematográfica, muy complicado y estresante. Pero fue el modo en que pudimos realizar esta película y después de mucho esfuerzo logramos estrenarla en los cines.
Pablo Bardauil originalmente iba a ser responsable sólo del guión. Más tarde tomó la responsabilidad de la gestión del proyecto, y junto con María Lorenzutti se hicieron cargo de prácticamente todos los costos de producción hasta el corte final de imagen. Entre los tres llevaron a cabo la producción ejecutiva.
¿Cómo y por qué eligieron el guión de Chile 672 para su ópera prima?
PB.
El proyecto surgió a partir de la convocatoria que me hicieron un grupo de actores para que les escribiera algo que inicialmente no teníamos en claro si iba a ser un film o una obra de teatro. Empezamos a improvisar, y de esos trabajos surgieron los cuatro personajes principales de la historia. Después pensamos en qué espacio podían confluir estos personajes tan diferentes entre sí y se nos ocurrió que podía ser un edificio. A partir de allí María y yo imaginamos, con bastante ingenuidad, que el edificio donde vivimos podía ser un espacio factible para filmar. Y allí se empezó a mover la rueda que culminó en la realización de la película.
FV. En mi caso yo no elegí Chile, sino al revés, creo que Chile me tomó por sorpresa. En aquel entonces estaba desesperado por “crear”, por “hacer”, y cuando el guión llegó a mis manos a través de María fue casi como un regalo de la vida. Me lo devoré en una noche y fue tan fuerte lo que viví emocionalmente durante esa lectura, que al día de hoy tengo un recuerdo muy vívido de esa experiencia y de el inmenso “SI” que le dije a Pablo cuando acepté sumarme al proyecto como co-director.
¿Qué tanto apoyo real encuentra el director argentino para producir en el país?
PB.
Si no me equivoco, Argentina es el país latinoamericano que más películas produce por año, así que ese dato ya es una evidencia de que los apoyos económicos se encuentran, si se sabe cómo buscarlos. Desde el punto de vista de la producción, no obstante, nuestra película fue bastante atípica porque –debido a las condiciones “artesanales” de los comienzos de nuestro proyecto- empezamos al revés de lo que se suele hacer. Por lo general, los productores salen primero a buscar el dinero y sólo una vez que tienen asegurado todo o una buena parte se largan a filmar. Nosotros primero pusimos todo nuestro dinero (vendimos un auto, pedimos préstamos) y una vez que ya teníamos una parte importante del trabajo realizado, nos abocamos a buscar lo que faltaba para terminarla. Fue allí cuando pedimos apoyo al Instituto con la película completamente filmada y la edición de imagen terminada. La presentamos a un comité de clasificación que la aprobó y nos dio el dinero para transferirla a 35 mm, la postproducción de sonido y demás. El apoyo del INCAA fue absolutamente crucial y sin él nuestra película –como sucede en el 90 % de las que se producen en nuestro país- nunca se hubiera podido estrenar.
¿Existe como meta en Uds. el sueño de filmar fuera de la Argentina? ¿Cuál sería ese sueño en lo concreto?
FV.
No soy de las personas que tienen su mirada puesta afuera, como si de alguna manera la meca del cine estuviese lejos de aquí y uno debiera aspirar a ese lugar. Soy feliz proyectando cosas en mi país y aún siento que tengo mucho por aprender, explorar y expresar sin necesidad de ir a buscar afuera algo nuevo. Es verdad que muchas veces las condiciones socioeconómicas parecen expulsarnos, pero Chile 672 me enseñó que uno puede construir en medio de la adversidad, porque lo más importante es la fe en aquello que uno proyecta. Los recursos aparecen y son el devenir de una gestión apasionada en pos de hacer realidad nuestro deseo más profundo.
PB. Me pasa algo bastante parecido. Nací y me formé en este país, siento que el material del que me nutro para escribir o para producir cosas es mi cultura y mi gente y me resultaría muy difícil hacer lo mismo en otro lugar. Chile 672 es para mí un intento de entender un poco más la cultura en la que me inserto. Si hubiera un ofrecimiento para hacer algo afuera, es obvio que lo pensaría. Pero no me imagino buscando yo esa alternativa, a menos que la situación política del país se volviera muy difícil y me viera obligado a emigrar, cosa que –espero- no sucederá.
¿Cuál es su próximo proyecto? ¿Dirigiendo juntos o por separado?
PB.
En mi caso, no sé si sabría cómo dirigir solo. Yo siento que tengo buenas aptitudes para escribir y una cierta capacidad para dirigir a los actores. Pero, también, que tengo poco entrenamiento en aspectos específicamente cinematográficos que Franco, por su formación, puede resolver mucho mejor que yo. El tiempo dirá cuánto más seguiremos adelante trabajando juntos y supongo durará todo el tiempo que ambos nos sintamos a gusto haciéndolo. En principio tenemos un nuevo proyecto que se llama El Castillo Inflable, que trata de historias de tres vínculos (dos hombres, dos mujeres, un hombre y una mujer) en el contexto de lo que fue la crisis del 2001 en la Argentina. Si bien los episodios específicos de aquella época no están presentes en el relato, la idea es indagar de qué manera una crisis tan fuerte como la que tuvimos pudo llegar a afectar las conductas, decisiones y expectativas de cada persona en lo más íntimo.
Si pudieras elegir sin restricciones actores y actrices para un proyecto futuro, ¿cuáles serían esos nombres? ¿Por qué?
PB.
Si pudiera elegir, no buscaría tanto “nombres”, como actores y actrices con los que sintiera que podemos realizar un trabajo de exploración e investigación semejante al que hicimos en Chile 672. Me parece que en la búsqueda de la composición del personaje y el abordaje de las situaciones dramáticas hay un campo para explorar sumamente interesante, que es uno de los que más disfruté y sobre el que me gustaría insistir. Elegiría gente que creyera que puede tirarse a la pileta para realizar esa búsqueda y que se anime a confiar en nosotros como guía para esa exploración. Y obviamente también gente a la que quiera, porque un buen vínculo extra artístico es fundamental. Si los personajes coincidieran en edad, género, etc. con los de Chile 672 –cosa prácticamente imposible- lo ideal sería volver a trabajar con esos mismos actores o al menos con los que creo que logramos mejores frutos juntos. Pero esas son decisiones que hay que compartir con el productor.

CHILE 672 es una mirada en la vida de los habitantes del edificio que le da su nombre. Un atribulado chofer que encuentra un remanso en una de las niñas que transporta a la escuela; una actriz alguna vez famosa que ambiciona retornar a su profesión por la puerta grande; una joven huérfana y devota que se ve alterada por sus vecinos y una italiana liberal que se ocupa de juntar firmas para echar a su vecina. Una situación de consorcio típica, que la mayoría de los argentinos experimentamos alguna vez, pero que forma parte de la dinámica comunicación social erosionada por la profunda y casi siempre presente crisis económica, religiosa y moral argentina. Una manera de comunicar la ‘sociedad de uno’, la soledad y la necesidad de dar cauce a sueños pasados o nunca cumplidos. Interpretada por José Luis Alfonso, Patricia Camponovo, María Lorenzutti y Erica Rivas en los protagónicos, junto con participaciones especiales de maestros como Lito Cruz, Dora Baret, Carolina Papaleo, Florencia Peña, Héctor Bidonde, Vera Fogwill y Miguel Habud, entre otros. †

 

 
< Anterior   Siguiente >

Diez Euros
Dynamic LA
Dynamic LA
Dr. Eric Nepo

Dr. Eric Nepomnaschy

Seguros Latinos

 Seguros Latinos Boton

Surexpress
Surexpress
Berjos

Berjos

Andes Florist
Andes Florist
Andrea's Travel
Encuestas
¿Qué ha resuelto hacer el año que viene?
 
Más Leídas
La historia del rock nacional: Virus 
JORGE DREXLER EN EL WALT DISNEY CONCERT HALL 
Nadie ni nada escapa a la contaminación global 
Tapa - Abril 2007 
Cartas y Cartas - Abril 2007 

Otras
Recorriendo California: Pueblos Fantasmas en el Condado de San Bernardino 
Policiales insólitas - Abril 2007 
Rincones Históricos de Nuestro País: El Valle de la Luna 
Editorial - Abril 2007 
Vamos bien, pero estamos peor 
Nuevo Intento de Reformar el Sistema Inmigratorio 


© El Suplemento 2004 | arriba