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Muchas familias argentinas que se habían radicado en los Estados Unidos están regresando a su país. ¿Haría usted lo mismo, de contar con las condiciones necesarias? Lorenzo Bruno Fotógrafo La respuesta que daría hoy es no. La Argentina como país para vivir dejó de ser una posibilidad para mí; en cambio no dejó de serlo para ir de vacaciones y a visitar seres queridos. Las razones que me llevaron a tomar la decisión de irme y de radicarme en Estados Unidos siguen estando vigentes. La decisión no fue hecha de un día para el otro, sino que fue tomada después de casi veinte años de luchar por un bienestar, primero para mí y una vez que me casé, para mi familia. La razón principal es que me cansó la repetición de las crisis. Desde que tengo uso de razón, primero fue la trágica década del 70, los militares, la guerra de Malvinas, la hiper inflación con Alfonsín, luego Menem, la crisis del 2001, los cinco presidentes en una semana y por último, la devaluación de Duhalde. Era como sentir que cada vez que uno empezaba a estar mejor, una mano negra nos dejaba otra vez como estábamos al principio o peor. Eso me cansó a mí y a mi familia. El sentir la falta de seguridad... más de quince asaltos sufrí en mi negocio, uno de ellos con golpes incluidos. Todo eso, sumado a la sensación de que cualquier esfuerzo personal no iba a cambiar la realidad que nos toca vivir a los argentinos, concluyó en la decisión que tomamos con mi familia. Juan Di Giovanni Diseñador Gráfico Las ganas de regresar nunca se van, sobre todo cuando uno ha emigrado por alguna situación adversa que no puede superar, como la falta de trabajo o la economía desquiciada. En el extranjero, uno siempre gana cosas y pierde otras, así que siempre es cuestión de hacer un balance. Aquí en Estados Unidos sobra trabajo, pero también desconexión. Eso por un lado alivia tu situación económica, pero por otro lado te enferma a nivel emocional. Muchos ni siquiera quieren admitir que se mueren por volver, porque la misma imposibilidad de hacerlo los lastima. Pero yo, dadas las circunstancias, no dudaría en regresar. Si la economía sigue mejorando y se crean oportunidades para desarrollarme en mi profesión, yo no dudo: hago las valijas y pego la vuelta. Y si hay que empezar de nuevo, se empieza. La experiencia de haber hecho esto juega a tu favor... †
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