Hoy nos vamos a referir al caso de dos abuelos de 70 y 88 años, quienes desde el Centro de Jubilados de Lanús y junto a otros amigos que se han ido agregando, arreglan muñecas y juguetes. ¿Para qué lo hacen? Para entregarlos en hospitales, comedores y escuelas. Hasta el momento han arreglado 180.000 artículos. Y van por más.
Esta es una obra que nació en la mente y sobre todo en el corazón del abuelo Ricardo. ¿Cómo se llega a este emprendimiento? En la escuela Sargento Cabral del Barrio de Monte Chingolo, faltaba de todo: tizas, libros y estufas eran insuficientes. Allí trabajaban maestros que se desvivían para dar educación a 300 chicos, la mayoría de condición económica muy humilde. Entonces aparecieron los Abuelos de Corazón -que ahora han sido nombrados padrinos de la biblioteca- para dar a los chicos juguetes reciclados, zapatos arreglados, ropa blanca rehecha, vestidos infantiles y hasta ajuar para bebes.
Habían comenzado hace siete años con esa tarea, y poco a poco se sumaron varias abuelas y abuelos. Actualmente todos los martes y viernes entre las 9 y las 17 horas se reúnen en su salón taller; reciben, clasifican, y arreglan todas las cosas que necesitan ponerse en condiciones de uso.
Lidia Alvarez, junto a su esposo Ricardo, hoy fallecido, fueron desde un comienzo los encargados de recibir los juguetes junto a las otras abuelas y abuelos.
"Acá los juguetes muertos salen vivos”, bromeó Ricardo alguna vez. La idea es rescatar juguetes usados y dejarlos en excelentes condiciones, ya que los niños carenciados “también tienen que recibir lo mejor".
Los juguetes son meticulosamente reparados, limpiados e incluso desinfectados, ya que muchos van a parar a manos de niños hospitalizados. Ya listos, son envueltos en celofán, tal cual fueran nuevos.
Los abuelos comenzaron sin nada, sin máquinas de coser, lavarropas, estanterías, ni pisos. Cuando llegaron a refaccionar la primera partida de 250 juguetes los entregaron al Hospital Garrahan. Hoy los Abuelos de Corazón son padrinos oficiales de los sectores de pediatría y neonatología en todos los hospitales del conurbano de la Capital Federal y en los próximos días serán declarados Ciudadanos Ilustres de la Ciudad de Buenos Aires.
Trabajar sin obtener ningún tipo de ganancias es hacer las cosas desde el corazón y eso se nota, especialmente, en la cara de los chicos cuando reciben el verdadero cariño de los abuelos.
Para colaborar con el proyecto de los abuelos solidarios, escribir o dirigirse a Bolaños 1735, Lanús Este o llamar al teléfono 4247-0746. Los chicos -y los abuelos- esperan la colaboración de los argentinos que residen en el exterior. ©
Abuelos de Corazón
Bolaños 1735 Lanús Este,
CP 1824 Buenos Aires,
Argentina
Tel.: 4247-0746
Presidente: Lidia Alvarez de Escribano