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¿Por qué el pueblo californiano reeligió a su gobernador? |
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Escrito por Gladis Clavel Jameson Moreno
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martes, 21 de noviembre de 2006 |
- Opinión - El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, ganó su reelección con el 56 % de los votos –contra el 39 % de su oponente, Phil Angelides –demostrando así el éxito de un nuevo modelo de bipartidismo y su disposición a trabajar cooperativamente con la oposición demócrata con el fin de reconstruir el estado, proteger el ambiente y reparar la economía.
La reelección del gobernador confirma la madurez del pueblo californiano en preferir la división neta de los poderes (ejecutivo y legislativo, principalmente) y que éste no esté concentrado en el mismo partido (como fue el caso del Gobierno Federal, donde el Poder Legislativo había mantenido la mayoría republicana en ambas cámaras por más de una década). Con la alegría de una victoria esperada, ya que las encuestas de opinión pública así lo anticipaban, el Hotel Beverly Hilton se vistió de gala para celebrarla, con la presencia de cientos de simpatizantes, líderes políticos, celebridades de Hollywood, empresarios, miembros del gabinete, familiares y los reporteros de la prensa, radio y televisión local y nacional. Y fue su esposa - María Shriver Kennedy- quien expresó: “Arnold vino a Estados Unidos desprovisto de todo, sólo traía sueños, y esta noche celebramos la realización de su triunfo, ya que él es un hombre de este pueblo, para el pueblo y por el pueblo y nosotros (señalando a sus cuatro hijos) hemos decidido donarlo a California”. Con una campaña focalizada en la educación, salud, infraestructura, e inmigración, Schwarzenegger aprendió después de las elecciones especiales del 2005 que el bipartidismo político es más efectivo y que a través de la inclusión y la cooperación con los legisladores demócratas de Sacramento (quienes tienen la mayoría en ambas cámaras) supo negociar para poder movilizar su agenda gubernamental. Este resultado se ha convertido en un modelo conciliatorio basado en el consenso gubernamental, el cual el gobernador lo adoptó este año después de las fracasadas elecciones especiales del 2005, cuyas proposiciones (de su agenda gubernamental) fueron rechazadas por el electorado californiano. Su victoria marca una nueva era en el estado más próspero de Estados Unidos y el más “azul”, ya que un alto porcentaje de su población está afiliada al Partido Demócrata. De aquí en adelante veremos un estado en el que sus votantes se detendrán en una agenda destinada a buscar soluciones en las áreas de la educación, la salud (la manera en que los 6.5 millones de californianos que carecen de seguro de salud puedan tener acceso a algún beneficio médico), la infraestructura (la Proposición I B fue aprobada con el 60% de los votos y garantiza un presupuesto de 27 mil millones de dólares para el arreglo de calles, autopistas y la construcción de escuelas, viviendas, diques y cárceles) e Inmigración (legalización calificada y licencias para conducir son los puntos prioritarios que se debatirán nuevamente en la legislatura estatal). Arnold Schwarzenegger ingresó a la política durante las elecciones del 2003 – cuando se le revocó el mandato al gobernador Gray Davis- en una atmósfera de esperanza, basada más bien en su reputación manufacturada en Hollywood. Ahora aseguró su reelección en un voto de confianza del pueblo de California, después de aprender que debía trabajar buscando un armonioso consenso con el sistema político de Sacramento donde predomina la mayoría del Partido Demócrata. Durante los últimos doce meses hemos visto a un gobernador dispuesto a reconstruir la confianza en su imagen positiva con el pueblo, viajando a lo largo y ancho del estado para reconectarse con sus electores en un diálogo más sustancioso donde hubo un recuento de los logros. Durante los primeros tres años como gobernador, Arnold Schwarzenegger ha trabajado para superar el déficit presupuestario estatal sin aumentar los impuestos y de tal manera que recién ahora se ven los resultados, ya que han aumentado los ingresos y estos han sido destinados a programas educativos y sociales. El electorado necesita conectarse con el candidato para identificarse con sus propuestas. Arnold Schwarzenegger pasó esta prueba. Ø |