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SAN ISIDRO, 300 AÑOS Y UNA LECCION |
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Escrito por Walter Kaderabek
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lunes, 20 de noviembre de 2006 |
Con la integración como bandera Para la Argentina, San Isidro es un distrito con un perfil que genera admiración, polémica o interés, dependiendo de quien venga la opinión u observación. Algunos lo ven como un partido en donde vive gente rica; otros, como un modelo de desarrollo con integración de todos los sectores y capas sociales de sus localidades. Este año el partido cumple 300 años de vida y por eso se realizó una importante serie de programas de festejos y actividades durante todos los meses. Pero el festejo trajo también reflexión respecto de la constitución de su población, sus localidades, su actual administración municipal y también aquello que el propio intendente, Gustavo Posse, llama "fenómeno de integración". El contexto económico nacional de crecimiento y estabilidad permitió que las actividades de “San Isidro, 300 Años” luzcan aún más, a partir de una participación multitudinaria en cada recital, feria o acto previsto. Por otra parte, la buena sintonía de la administración municipal con el gobierno de Néstor Kirchner aceleró la concreción de proyectos de obra pública de gran magnitud, como en el caso del paso bajo nivel de las cuatro barreras en la localidad de Beccar, mismo que sin los fondos millonarios aportados por el Ministerio de Planificación Federal habría sido imposible de solventar de manera local. Para algunos podrá parecer un dato anecdótico en el medio del proyecto de concertación del presidente y las elecciones de 2007. Para aquellos que viven o circulan por la región metropolitana norte, este tipo de obras que diseñó el equipo local (ejemplo de un trabajo de calidad superior generado por profesionales del propio lugar) y con financiación de la Nación, representa un avance clave para mantener la calidad de vida de los habitantes. La continuidad de mejoras incluye, próximamente, la ejecución de las obras del Aliviador Arroyo Pavón, conducto de desagüe pluvial que beneficiará directamente a unos 100 mil vecinos de Villa Adelina, Boulogne, La Horqueta, Santa Rita y Villa Jardín, entre otros barrios. En cuanto a la participación de los habitantes en “San Isidro, 300 Años”, cabe destacar la 10ª edición de Expocultura, la muestra anual de los talleres y cursos que se llevan a cabo en el distrito, repartidos en las Casas de Cultura y Centros Cívicos de todas las localidades. Durante una jornada, el hipódromo local alberga a centenares de profesores y alumnos de oficios y disciplinas que exponen su labor de la temporada. El lugar cuenta con cuatro escenarios, un salón con muestra de artistas plásticos y productos realizados por alumnos, y se realizan actividades de recreación al aire libre alrededor del predio. El pasado 12 de noviembre, el evento superó su record anterior, con 40 mil personas visitando la nueva edición a lo largo de todo el día. ¿Qué ha hecho a San Isidro diferente? Sin duda, su propia gente. La idea de movilidad social de sus habitantes que en cada rubro o especialidad (la cultura, la producción, el comercio, el fomentismo, la actividad deportiva o recreativa, el arte) han decidido compartir y convivir con sus vecinos. San Isidro cumple 300 años. Una provincia con otros 132 municipios necesitará estudiar y expandir el modelo sanisidrense, si seriamente pretende desarticular tanta exclusión y fragmentación que todavía persiste en su territorio. La tarea no es breve, ni sencilla. Pero San Isidro muestra un camino posible. Ø
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