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10º Los Angeles Latino International Film Festival (LALIFF) Con una programación de películas prácticamente desconocidas pero de buena factura en términos generales, se desarrolló, entre el pasado 5 y 15 de octubre, la décima edición del LALIFF. Las películas seleccionadas tuvieron este año una marcada tendencia hacia la comedia, lo picaresco, los enredos. Una fuerte presencia brasileña, un notable número de películas con directores de ascendencia latina realizadas en Estados Unidos, y una gran diferencia con respecto a los anteriores años: mucho diálogo en inglés, incluso en películas originalmente realizadas en castellano y dobladas al inglés. Lo absurdo: siendo un evento dirigido especialmente al público hispano-parlante, estas películas no tenían subtítulos en castellano, hecho que se escuchó comentar reiteradamente a la salida del teatro. Da la sensación de que este festival está cada vez más “americanizado”. También se notó eso respecto a la logística del evento, ya que tanto el staff como los voluntarios se encontraron en muchos problemas al no dominar el castellano, hecho no ocurrido en años anteriores. A pesar de que la participación argentina fue escasa en cantidad de películas proyectadas, nuestro país fue galardonado con el más importante de los premios: el Premio de la Audiencia, que eligió como la mejor película a la tan esperada Elsa y Fred, de Marcos Carnevale, protagonizada por la extraordinaria China Zorrilla y Manuel Alexandre. También recibieron el Premio al Mejor Guión Tristán Bauer (además director de la mencionada película) y Miguel Bonasso, por Iluminados por el Fuego. Siendo un premio en sí mismo la elección de la película que cierra todo festival, no podemos dejar de mencionar la presencia marcadamente argentina con la película Pretendiendo, una producción chilena cuyo relevante protagónico masculino estuvo a cargo de Marcelo Mazzarello, a quien acompañó en el papel principal nada menos que la seductora Bárbara Mori. Obviamente, con dichos protagonistas, es una película de marcado corte televisivo, con un excelente guión y un cuidadoso trabajo de dirección a cargo de Claudio Dabed. Gaston Pauls y Marcelo Mazzarello fueron las figuras argentinas presentes en el festival. A pesar de la falta de títulos relevantes -que hasta el mismísimo Edward James Olmos curiosamente mencionó que se habían perdido por estar comprometidos con otros festivales-, la falta de carteles, posters y catálogos (que aparecieron el último día y estrictamente para la venta), y una mucho menor presencia de invitados extranjeros, fue la presencia de Antonio Banderas, lo que equilibró el evento, con ese toque de glamour que el festival venía perdiendo durante los últimos años. Inmediatamente después de una presentación a cargo del Consulado de España en LA y la Comisión de Andalucía, Antonio pasó por la alfombra roja en un desborde de simpatía y una excelente disposición para con la prensa, acompañado por su esposa Melanie Griffith. Una nota a destacar es el inexperto tratamiento hacia la prensa. Si bien los medios tuvieron acceso a las películas y a la alfombra roja, sufrieron una fuerte negativa - atribuida a sus directores- y un muy limitado acceso (reservado sólo para unos pocos) a los eventos principales, como la apertura del festival, el acto de homenaje a Antonio Banderas y la entrega de premios durante la noche de cierre. Incluso, una vez finalizado el Festival, no fueron distribuidos comunicados con el listado de los ganadores. Algo inaudito considerando que son los medios la plataforma de proyección para los eventos venideros. Algo para recordar… El día 6 de octubre, tan inesperadamente como lo fue el pasado 28 de junio la desaparición de Fabián Bielinsky (La Espera, Nueva Reinas y El Aura) a quien el Consulado Argentino en LA ofrecía un homenaje en el marco del Argentine New Cinema, nos conmovió la noticia de la muerte de Eduardo Mignona. Lo recuerdo no sólo como uno de los grandes directores argentinos de la última época (El Desquite, Sol de Otoño, La Fuga, Cleopatra, Un Dia en el Paraíso y su última película, El Viento, entre otras) sino como amigo personal. Para ambos nuestro respeto y homenaje. Una perlita que sí podemos ver aquí Ultimamente no habíamos tenido oportunidad de disfrutar de ninguna de las producciones de uno de mis directores favoritos: Alejandro Agresti (El Viento se Llevó lo Que, Un Mundo Menos Peor, Una Noche con Sabrina Love y Valentín, entre otras). ¡Oh Sorpresa! Alquilo un DVD y sin saberlo de antemano me encuentro con una producción estadounidense, protagonizada por Sandra Bullock y Keanu Reeves y la participación de Christopher Plummer…. ¡dirigida por Agresti! Se trata de La Casa del Lago, y su argumento, si bien está basado en la vieja película Il Mare, está totalmente alejado de su libro original. Precisamente, al mejor estilo Agresti. Ya hemos comentado aquí que es un director que pinta en sus películas, llena la pantalla de emociones a través del color, la iluminación y los argumentos enmarañados que va desatando lentamente. Lo mismo hace en La Casa del Lago, una historia sumamente difícil de transmitir, y sin embargo lo logra. “¿Cómo puedes contar con alguien a quien ni siquiera has encontrado?”, se pregunta. Sólo esa frase encierra la incomprensible relación que se crea entre un par de personas unidas por una casa y un perro, pero viviendo en épocas diferentes. Ø
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