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Cielos azules, vinos de primera y Shakespeare al aire libre.
Es temprano por la mañana en el Aeropuerto de Los Angeles, y mientras despega el Bombardier Q400 de Horizon Air no puedo desviar la vista de las hélices; sí, este es mi debut a bordo de un avión tan pequeño y la ansiedad, me digo, es natural en estos casos. Tiene que ser. Una vez en el aire, el mini-avión demostrará ser tan estable como un Boeing. El sol apenas despunta y lo primero que me llama la atención es notar que el manto de smog que normalmente cubre la ciudad, a esta hora teñido de un color siena claro, se extiende también por varias millas hacia dentro del Pacífico. Y pensar que uno camina por la playa respirando profundamente para llenar los pulmones de “aire fresco”. Las formas, que desde la altura y a efectos del smog se ven tan diluidas durante los primeros minutos de vuelo, aparecen nítidas una vez que el capitán anuncia que en breve iniciaremos el descenso en Medford, Oregon. La idea de cubrir esta zona lindera al norte de California surgió luego de que escucháramos que muchos residentes de nuestro estado miraban hacia el cercano norte como destino, escapándole a la sobrepoblación, el exorbitante costo de vida, los embotellamientos de tráfico... y los horizontes teñidos de un color tostado. Es por eso que para este mes decidimos cruzar unos pocos kilómetros la frontera norte y recorrer el sur de Oregon, centrándonos en las tres ciudades con más potencial turístico de la zona: Medford, Ashland y Jacksonville. Estas tres ciudades se encuentran a minutos de distancia entre sí; sin embargo, cada una exhibe una personalidad totalmente distinta. Medford: ciudad pequeña con infraestructura grande Con poco más de 75 mil habitantes, Medford es el principal centro urbano y comercial de la zona. Con una estructura similar a cualquiera de las ciudades del Valle de San Fernando, Medford cuenta con un centro comercial en el que se alternan edificios históricos con otros mucho más contemporáneos. Al igual que en el Valle, y a pesar de que aquí las distancias son mínimas, la gente parece preferir gastar las cuatro ruedas antes que los zapatos. Al igual que casi todas las ciudades estadounidenses, Medford cuenta con una Main St. Y esta es, nomás, la calle principal. Mi guía, Sue Stephens, del Medford Visitor Center and Convention Bureau, me acompaña en una caminata por el centro. Muchos pasan manejando y la saludan. “Esta es una ciudad pequeña, nos conocemos todos”, me dice. A simple vista, Medford no califica como ciudad turística; sin embargo, se destaca porque, como decíamos más arriba, muchos californianos miran hacia aquí a la hora de establecerse y rehacer sus vidas de una manera más tranquila y económica. Medford es un polo importante en lo que se refiere a la medicina, con una amplia zona médica que parece una ciudad aparte. Tal vez sea esta, sumado a su clima bastante más benigno que el del norte del estado, una de las razones de más peso por la que muchos californianos la eligen para establecerse luego de jubilarse. El de Middleford Commons, cuenta Stephens, es un ambicioso proyecto que transformará el centro de la ciudad: se trata de un área de unas tres cuadras en donde se levantarán nuevos edificios y se reciclarán otros para albergar espacios comerciales, de oficinas y residenciales, con un boulevard peatonal en el medio. Una industria que crece La industria vitivinícola en la costa oeste de los Estados Unidos se encuentra en un estado de expansión, y lo mismo sucede en el sur de Oregon, en donde la geografía, el clima seco y las variadas temperaturas generan condiciones óptimas para la vendimia. Una decena de bodegas de primer nivel producen aquí vinos de diversas variedades, entre los que se destacan el Pinot Noir, Riesling y el Sauvignon Blanc, entre otros (en las zonas mas frías) y el Cabernet Sauvignon, Merlot, Zinfandel y hasta el Malbec (en las zonas más cálidas). La de los vinos es una industria establecida en el sur de Oregon desde fines de los 1800, lo que hace de ésta la zona vitivinícola más antigua del estado. RoxyAnn Winery Aquí es posible no sólo degustar de uno de los mejores vinos producidos en la zona, sino además tomarse un café en el acogedor “tasting room”, un lugar reciclado dentro de un histórico granero. Asociado a la centenaria plantación Hillcrest Orchard, en RoxyAnn el visitante también se puede aprovisionar de las mejores frutas, particularmente peras de diferentes formas y sabores, a precios impensados en Los angeles. RoxyAnn Winery 3285 Hillcrest Road, Medford, OR 97504 541-776-2315 / Website: www.roxyann.com Otros lugares para visitar en el área de Medford: Rogue Creamery Un histórico establecimiento en donde desde hace 70 años se fabrican quesos de reconocimiento mundial. 311 N. Front St., Central Point, OR www.roguecreamery.com Lillie Belle Farms A metros de Rogue Creamery, Lillie Bell fabrica más de 30 variedades de bombones y trufas, usando frutos de su propia granja orgánica. 211 N. Front St., Central Point, OR www.lilliefarms.com Harry & David Uno de los más tradicionales establecimientos frutales del sur de Oregon, se ha transformado ahora en uno de los líderes en “e-commerce”, especializándose en frutas gourmet y regalos gastronómicos. La compañía posee hoy más de 130 locales a lo largo de todo el país; sin embargo, “la verdulería” de Harry & David es uno de los lugares más pintorescos de Medford. 1314 Center Drive, Medford, OR www.harryanddavid.com Ashland: Entre Grateful Dead y Shakespeare Dentro del circuito turístico del sur de Oregon, Ashland se presenta como la contracara de Medford, y muchos de sus habitantes se muestran siempre gustosos de diferenciarse de “Dreadford”, como despectivamente llaman algunos a la ciudad vecina. Medford es el yin conservador; Ashland es el yang progresista. Medford es el espacio de trabajo y el suburbio; Ashland la bohemia y la comunidad. Plagada de hippies en alguna época no tan lejana, Ashland hoy se ha transformado en la meca de la región en lo que se refiere a terapias alternativas, arte plástico, y teatro. La fascinación de Ashland con el teatro se ha visto coronada con el famoso Shakespeare Festival, que tiene sus raíces en el movimiento Chautauqua, cuya primera presentación en el área se dio en 1893. El Festival en sí nació el 2 de julio de 1935, y hoy presenta obras en tres diferentes escenarios de la ciudad entre los meses de febrero y octubre. Uno de los paseos imperdibles de Ashland comienza en el centro mismo y se extiende por 93 acres a lo largo del arroyo Bear Creek hasta las cercanías del Monte Ashland: el Lithia Park, la joya natural de la ciudad, está surcado por senderos que penetran la espesa vegetación de coníferas, arces, robles, sauces y otras especies nativas y ornamentales. El parque alberga tres lagos, un anfiteatro, un jardín japonés, canchas de tenis y la famosa fuente Lithia. Ashland cuenta con una población de alrededor de 20 mil habitantes, y su mayor industria es la del turismo. También es la sede de la Universidad del Sur de Oregon, que atrae a miles de jóvenes de todo el estado y proporciona otra importante fuente de empleos. Jacksonville: Una de vaqueros De acuerdo al censo del año 2000, la densidad de población en este pequeño pueblo oregoniano es de 1,2 personas por milla cuadrada; esto bien describe la naturaleza de Jacksonville, un auténtico pueblo de vaqueros hoy reciclado para recibir al turismo y brindarle a sus 2200 habitantes ciertas comodidades típicas del siglo 21. Jacksonville es conocido por su Britt Festival, un festival de música al aire libre particularmente seleccionado por las naturales características acústicas que proveen las montañas que lo rodean. Muchos de sus edificios históricos se encuentran protegidos, ya que en 1966 la ciudad fue designada Distrito Nacional Histórico. El paseo por el centro debe iniciarse a lo largo del Old Jacksonville Highway y luego continuar por la calle California; también hay varios senderos para caminar entre el bosque, en donde no es raro toparse con animales salvajes como ciervos, zorros y águilas. Dónde Hospedarse SpringHill Suites Marriot A sólo 10 minutos del aeropuerto y a 5 minutos del centro de Medford, se levanta un complejo recientemente inaugurado y con distintas opciones para turistas y gente de negocios. El SpringHill Suites es un elegante hotel que cuenta con 86 suites de diseño contemporáneo, todas con mini cocina, acceso a Internet de alta velocidad, sala de reuniones, spa y piscina cubierta. El SpringHill se enorgullece en presentar habitaciones que son 25% más grandes que las de otros hoteles de similar categoría, y prestar un servicio impecable. En el mismo lote y enfrentado al SpringHill, se levanta el TownPlace Suites, también del Marriott, una opción más apropiada para familias y grupos, ya que el viajero, dependiendo de sus necesidades, puede optar por suites, studios, o suites de una o dos habitaciones separadas, todas con cocina completa. El TownPlace posee una piscina exterior, gimnasio abierto las 24 horas, y parrilla. Amplio estacionamiento gratis. SpringHill Suites Marriott 1389 Center Dr., Medford, OR 97501 (541) 842-8080 • www.marriott.com/MFRSH ©
Cómo Llegar Desde el Aeropuerto Internacional de Los Angeles: Horizon Air & Alaskan Airlines, compañías asociadas, ofrecen vuelos diarios al Aeropuerto Internacional de Medford. Horizon Air: 1-800-547-9308 • www.alaskaair.com |