Tras las peleas en La Máquina de Hacer Pájaros, Charly García tomó la determinación de dejar la banda y viajó a Brasil con David Lebón, su amigo desde la época de Sui Generis. Alquilaron una casa por tres meses en Buzios, al norte de Río de Janeiro, en donde comenzaron a componer canciones.
A los dos meses, Charly regresa a Buenos Aires y en un pub donde se presentaba Pastoral, quedó fascinado con la habilidad de Aznar en el bajo. Esperó a que terminara el show y no fue necesaria mucha charla para que Pedro aceptara viajar con él a Brasil e incorporarse al grupo en gestación, junto a Oscar Moro, a quien ya había apalabrado para viajar. Allá se reunirían con David Lebón. Esa misma noche tocaron por primera vez juntos y decidieron armar Serú Girán, la banda que con el tiempo fue apodada "los Beatles criollos". La mayor virtud de Serú Girán fue haber dado el paso fundamental para que el rock pasara a ser masivo. Es considerada la primer "super-banda" y logra llegar tanto a las clases bajas como a la media-alta. Con records de ventas y espectadores en sus shows, este grupo consiguió también fusionar varios estilos musicales, para alcanzar un sonido muy particular, que lo caracterizó a través del tiempo. Las sesiones de grabación comenzaron en los estudios El Dorado de San Pablo, y culminaron en ABC Recording Studios de Los Angeles, Estados Unidos. En su primer trabajo, la banda sonaba como una fusión de jazz-rock con música brasileña. Pedro recuerda: “Cuando apareció ese álbum, la prensa le dio una importancia infernal, se creó todo un caso, había un inmovilismo total”. El primer trabajo de la banda genero mucha expectativa en el público y en la crítica especializada. El primer show en vivo de Serú Girán tuvo lugar en el Riachuelo a mediados del año 78, a bordo de un barco anclado. Este recital, al cual sólo asistieron periodistas, músicos y amigos, tenía la finalidad de observar la respuesta de la crítica especializada. Esa noche el grupo se mostró sólido y contundente, lo que parecía, abriría las puertas del público masivo rápidamente. El debut en vivo de la banda ante el público porteño ocurrió dos semanas después, en el estadio Luna Park, con orquesta y circuito cerrado de televisión. Pareció que iba a ser una noche inolvidable. Pero no fue así: cuando tocaron el tema "Disco Shock", una sátira de la música disco, la gente presente creyó que era en serio y, tras un coro de silbidos, el show terminó en fracaso. Las críticas de los medios contra la banda arreciaron. El desaparecido diario La Opinión de Buenos Aires, por ejemplo, publicó que eran lo peor que había en la Argentina, y otros decían: “Charly García, ¿ídolo o qué?”. Serú eligió una propuesta mucho más directa, para su segundo trabajo "La Grasa de las Capitales". La crítica a este disco fue bastante positiva: “La Grasa es un disco que va a tener admiradores y detractores igualmente incondicionales”. Con este trabajo comenzó a gestarse el fenómeno masivo que aún hoy persiste. El siguiente álbum de Serú Girán se llamaría "Bicicleta". Años más tarde se recordaría este disco como lo mejor de la agrupación, llegándoselo incluso a comparar con "Abbey Road" de los Beatles. El disco "Bicicleta" fue presentado en Obras, y esta presentación llamó la atención del público y de la prensa, por ser el primer grupo que tenía algún tipo de preocupación por la puesta en escena. La escenográfica estuvo a cargo de Renata Schussheim. A partir de "Bicicleta", Serú Girán comenzó con sus grandiosos shows. Serú Girán traspasó las fronteras al presentarse en el Monterrey Jazz Festival, en Río de Janeiro. El éxito obtenido fue tal, que los organizadores les ofrecieron volver a tocar. Otro hito importante tuvo lugar en la Rural. 60 mil personas se congregaron para escuchar a la banda número uno. "Peperina", el cuarto disco de Serú Girán, que se había empezado a grabar en abril, fue lanzado para fines de ese año y fue presentado en el estadio Obras. Serú Girán salió a escena con un show simple. Está sencillez permitió que la conjunción música-imagen se diera sin altibajos. En enero del '81 Aznar es convocado por el guitarrista norteamericano Pat Metheny para incorporarse a su banda. Acordaron encontrarse en Estados Unidos, ya que Pedro viajaría al año siguiente para estudiar en la Universidad de Berkeley. Esta decisión de Aznar marca el final de la banda. “Cuando Pedro me comentó que se iba, me sentí muy mal”, dice Charly, “porque habíamos logrado un grupo que sonaba muy bien. Pero también me sentí muy bien porque Pedro tiene otras perspectivas de vida y otros gustos musicales. El quiere realizarse como persona, y me parece bárbaro”. Tras esta noticia todos decidieron tomarse un tiempo para reflexionar. Fue así que Charly viajó a Brasil para trabajar en su primer disco solista; David se tomó unas vacaciones en Punta del Este y Oscar se quedó en Buenos Aires. Al reunirse realizaron una gira por la Costa Atlántica. El adiós a Serú Girán fue un concierto espectacular en Obras Sanitarias, la Catedral del Rock. En esa oportunidad, el grupo sonó como nunca y la labor de los músicos en el escenario no escatimó fervor. Charly, David, Pedro y Oscar ofrecieron un espectáculo sólido, vibrante y emotivo. Pedro Aznar tuvo su despedida con una ovación del público. Su quinto disco "No llores por mí, Argentina" terminó siendo una recopilación en vivo de los éxitos más importantes de la banda, con la excepción del tema homónimo y un cover del clásico "Popotitos". "No llores..." es un tema fuerte, que marca una especie de resumen de época, una suerte de balance. No olvidemos que fue compuesto en 1982, en los albores de la Guerra de Malvinas, la caída de la Junta Militar y el posterior advenimiento de la democracia, en un tono de protesta y reproche a la vez. Si bien en un primer momento se barajó la posibilidad de continuar como trío (pasando Lebón a la doble función de guitarrista y bajista) y, en todo caso, buscar algún reemplazo para las presentaciones en vivo, la falta de motivación fue evidente y el proyecto quedó descartado. El 16 de mayo de 1982, Serú (sin Aznar) participa del Festival de la Solidaridad Americana, organizado ante 60 mil personas en el campo de hockey de Obras, para recolectar fondos para los soldados argentinos en Malvinas y agradecer a los países que habían prestado su apoyo. Transmitidos en directo por radio y televisión, se presentaron los músicos más importantes del momento. En 1991 se dio el retorno de Serú. “Se trata de superar un recuerdo”, decía Charly y agregaba: “Hace mucho que estamos trabajando para no perder la grandeza, para que el tipo que alguna vez vio a Serú Girán lo vuelva a ver y no se decepcione y para que los chicos que no lo vieron tengan un flash”. Lo único que decepcionó fue que no siguieran juntos más allá de los recitales pactados. El regreso fue un éxito comercial, con ventas que superaron las 200 mil copias y multitudinarios shows en Rosario, Córdoba y dos en la Capital Federal, éstos últimos ante más de 160 mil personas, los cuales fueron editados en dos nuevos discos de larga duración. En aquel momento, flotaba la incógnita sobre si el regreso sería para esos shows o si se proseguiría con el proyecto interrumpido abruptamente en 1982. Nadie se atrevió a confirmar ninguna de las dos posibilidades, quizás porque ni ellos mismos lo sabían. Pero si bien en un comienzo Charly y Lebón eran amigos, en esta última etapa su relación era muy tirante, por lo que sus desavenencias terminaron con la idea de que el retorno fuera por más tiempo. El estallido de los fuegos artificiales que cerraron el show terminó por ser la despedida final de la que quizás fue la mejor banda de rock que dio la Argentina. Ø Discografía Seru Giran, 1978 La grasa de las capitales, 1979 Bicicleta, 1980 Peperina, 1981 No llores por mí, Argentina, 1982 Seru '92, 1992 En vivo, 1993 Oro, 1995 El álbum, 1996 Yo no quiero volverme tan loco, 2000 |