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El Ford presentó Tango y Malambo |
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Escrito por Liliana Cáceres
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lunes, 21 de agosto de 2006 |
Entre los variados e intensos eventos culturales que durante la temporada de verano presenta el Ford Amphitheatre, presenciamos durante el mes de agosto la anunciada Fiesta Argentina 2006 de Tango y Malambo, organizada, como todos los espectáculos que allí se realizan, por la Comisión de Artes del Condado de Los Angeles en conjunto con el propio Anfiteatro Ford. Es de destacar la extraordinaria capacidad multicultural y multidisciplinaria con que ha sido programado el cronograma de eventos, que incluyen excepcionales artistas (generalmente californianos) que representan el canto y la danza de diferentes lugares del planeta siguiendo un orden muy dinámico e interesante. Es así que el calendario incluye presentaciones de orquestas sinfónicas, de cámara, grupos musicales y de baile y espectáculos de destreza física y circense que abarcan desde América del Norte hasta Sud América, Europa, Asia y Australia, lo que llena de colores y diferentes sonidos a ese privilegiado anfiteatro. Durante agosto fuimos invitados a presenciar jazz ejecutado por mujeres, una colorida recorrida por México a través de su danza (Pacífico Dance Co.), extasiarnos con Vivaldi (Música Angélica Barroca), danzas de Cambodia, Estambul e Irlanda, el intenso sonido de los tambores africanos, música country de un nivel extraordinario presentada nada menos que por la Bluegrass Association of Southern California, así como un tributo a los blues y a los ritmos de esta costa oeste de los Estados Unidos. Vale la pena destacar que si bien todos los espectáculos convocan una gran cantidad de gente cada viernes, sábado y domingo (y a veces un cuarto show los domingos por la mañana), la Fiesta Argentina 2006 de Tango y Malambo fue la que más gente atrajo. Muchas personas que no anticiparon la compra de sus entradas tuvieron que privarse del espectáculo porque estuvo totalmente vendido. La noche Argentina la llenaron con sus melodías folclóricas Julián Córdoba y Las Cuerdas del Sol, la excelente participación además del arpista español Julio Montero que le regaló un toque exótico a nuestra música tradicional argentina; la presencia ya acostumbrada en cuanta fiesta nacional se celebre de Esther Segovia, La Gotán, quien acompañada por la orquesta de Pepe Motta (en la que participan padre e hijo) le puso letra al 2x4 y no se cansaba de transmitir que estar cantando allí era ver uno más de sus sueños cumplidos; y la magnifica demostración de la Otero Dance Company, que una vez más demostró que cuando se trata de profesionales de la danza, no hay paso ni ritmo que no sepan bailar. El escenario fue recorrido en ritmo de chacareras y volar de ponchos, en habilidades con boleadoras y en pasos y cortes de milonga y de tango en su expresión más tradicional y moderna. La noche tuvo brillo y pasión de la nuestra, de esa que entusiasma y reaviva la chispita nacional. Una cosa más para destacar es la simpática forma en que se acostumbra a participar de los eventos en el Ford: la gente puede ir llevando sus canastos de picnic un par de horas antes, disfrutar de su cena en los magníficos espacios naturales que alojan el complejo, y luego entrar a ver el show. Por supuesto también se puede adquirir un buen menú –que incluso se puede ordenar con anterioridad por teléfono- , una copa de vino o cerveza, y todo por precios razonables. El verano nos trae opciones para disfrutar bajo noches veraniegas maravillosas. La programación es una opción más que válida para dejar el cine de Hollywood para el invierno. Ø
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