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Realmente hay cosas en el mundo de las apuestas que no se entienden, porque en dónde se supone que están los expertos en esos menesteres, están fallando de manera escandalosa en esto de las apuestas dentro del boxeo profesional. Y el gran culpable que esto ocurra se llama Carlos Baldomir.
Estos genios de las apuestas nunca le dieron a este valiente peleador el valor y la jerarquía que realmente tiene, ya que hace 7 años que no pierde una pelea, peleando siempre en patio ajeno: países como Italia, Alemania, Dinamarca, Inglaterra, Holanda, Sudáfrica, México y los Estados Unidos. Siempre lo vieron salir con el brazo en alto, pero todo esto parece poco. Por ejemplo, en su combate frente a Zab Judah, las apuestas estaban 16 a 1 en favor de Judah. Para muchos, el haber ganado ese combate fue pura casualidad. Eso también pensaron los manejadores de Arturo Gatti. Dijeron: “Vamos a lograr para nuestro peleador su tercer título mundial”. Pero también se equivocaron. Con las apuestas 8 a 5 en su contra, Baldomir le dio un repaso a Gatti y a llorar a la iglesia y a los funerales. Cayó noqueado. A los 35 años de edad y no teniendo nada más que probar ni demostrar, Baldomir la tiene clara y no piensa estar mucho más tiempo en este rudo deporte del boxeo. Sabe bien que en el boxeo la edad no perdona y que como a cualquier peleador, le puede llegar el viejazo en cualquier momento, como se dice en el argot del boxeo. Ahora, tanto él como su gente, buscan la pelea millonaria que le asegure el futuro y el de toda su familia. Y ésta se puede dar este próximo mes de noviembre en Las Vegas, frente a Floyd Mayweather. Con que se realice esta pelea y más allá del resultado, Baldomir ya estará hecho. ¿Qué más se le puede pedir? Con mucho sacrificio llegó a saborear las mieles con que todo peleador sueña, ser campeón del mundo y retirarse a tiempo y en la plenitud física y mental y disfrutar de todo lo conseguido. Bravo Baldomir. Siempre te tocó ir de punto, pero sos banca en cualquier parte. Un gancho y nos vemos en la próxima de NOCAUT. Ø |