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Agosto era el mes para hablar de la banda Serú Girán, pero la imprevista muerte de uno de sus músicos, el baterista Oscar Moro, derivó en recordar su importante aporte al rock nacional. La triste noticia sacudió el mundo del rock el pasado 11 de julio cuando Oscar Moro falleció a los 56 años de edad, en su casa del barrio porteño de Palermo. A muchos los sorprendió, ya que nada se sabía de su enfermedad, pero su hijo Juan relató: "Hace rato que estaba mal de salud y su fallecimiento puede haber sido producto de una hemorragia por la úlcera que tenía”. También agregó que “los músicos tienen una vida un poco agitada".
Moro, que había nacido en Rosario el 24 de enero de 1950, fue el baterista de varios de los más importantes grupos de rock nacional, como Los Gatos, Serú Girán, La Máquina de Hacer Pájaros, Color Humano y Riff, y también acompañó por mucho tiempo a León Gieco. Su vida era la música y la batería, por lo que era constantemente invitado por grupos de rock y solistas en las grabaciones en estudio o para recitales en vivo: trabajó con Alejandro Lerner, Billy Bond, Miguel Cantilo, Nito Mestre y David Lebón. Comenzó su carrera desde muy joven en su ciudad natal. A los 16 años ya estaba tocando con Los Gatos y dos grupos más: Los Halcones y Los Malditos. De sus comienzos en Los Gatos recordaba tiempo después en un reportaje: “Fue uno de los primeros grupos que cantó canciones en español y eso ya era toda una arriesgada. Al principio nos fue muy mal... Eramos para todos unos “hippies asquerosos”... Pero después vendimos 250 mil simples de La Balsa. Antes de La Balsa veníamos de dos años de mucho hambre; éramos seis tipos en una habitación que ya no sabíamos qué hacer... Hasta que empezamos a despegar y los que vinieron atrás aprovecharon nuestro envión ”. Los Gatos fue la banda precursora del rock nacional. El grupo lo formaban además de Moro, Litto Nebbia, Ciro Fogliatta, Alfredo Toth, y Kay Galiffi. A finales de los 60 hacían furor con temas como “Viento dile a la lluvia”, “Ayer nomás” y “La balsa”. Luego de la separación de Los Gatos, Moro contaba: "Quedé en banda. Me puse a trabajar de chofer de colectivos de transporte escolar. Después me llamaron para Color Humano. Y no paré: siempre viví de la música". Por intermedio de León Gieco, Moro conoció a Charly García para tocar junto a él en “La Máquina de Hacer Pájaros”, con el que editó dos discos, para luego formar parte de una de las bandas más representativas del rock nacional: Serú Girán, el grupo con que logró la consagración definitiva y que se completaba con Charly, David Lebón y Pedro Aznar. Sobre los comienzos de Serú, Moro contaba: “Después de armar el grupo en Brasil, llegamos a la Argentina y nos comimos una pared. Sonábamos bien pero nadie nos entendía. Creo que estábamos un poco soberbios en ese entonces”. “Pero también es cierto que la gente estaba acostumbrada a Sui Generis y a eso le faltaba mucho para ser rock. Yo le dije a Charly una vez: “Si querés contar historias así, escribí un libro y dejate de jorobar”. Luego de la disolución de Serú, el músico siguió trabajando pero ya nunca tendría su trabajo la repercusión que tuvo esta última banda, salvo cuando Serú se juntó en 1991. Aunque según contaba, ya no fue lo mismo porque “era Charly y Serú Girán y así no debe ser. Eso no nos cayó muy bien a los otros tres, porque nunca tuvimos un jefe o un líder, éramos cuatro”. En 1985, Moro se sumó a Riff para la vuelta de la banda que lideraba Pappo y en el 2002 presentó “Revólver”, su última banda. También la integraban Nasif (voz y segunda guitarra), Chino Pérez (bajo), Emma Heslop (voz y teclados) y Ariel Rodríguez (guitarra líder). Hasta último momento tuvo un sueño trunco: que se volviera a juntar Serú. “Me encantaría que nos juntemos, pero depende mucho de Charly”. El sueño de Moro y de muchos fans ya es imposible. Quedan para el recuerdo 43 álbumes grabados con su inconfundible estilo. Ø |