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PALAVECINO, el chaqueño que no se cansa de cantar |
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Escrito por Liliana Cáceres
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domingo, 25 de junio de 2006 |
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La experiencia comenzó el 25 de mayo durante el acto que el Consulado de nuestro país en Los Angeles llevó a cabo en conmemoración de la fecha patria. El lugar casi desbordaba de argentinos que, al entrar, éramos invitados a lucir una cinta patria en el pecho, algo casi olvidado en los últimos tiempos. En medio de la celebración se comenzaron a escuchar los acordes del Himno Nacional. Quedé fuerte y gratamente sorprendida por el respeto que enseguida se generó entre los presentes. Y más aún cuando, como al descuido, un bombo legüero comenzó a acoplarse casi al final del mismo. Sonó magnífico ese toque gauchesco ligeramente adosado a la solemnidad de la canción patria. En el pequeño escenario parecían una multitud los diez integrantes del grupo del chaqueño Palavecino, nada más apropiado para esa celebración. Un par de días después teníamos la oportunidad de escucharlos nuevamente en el Teatro Alex de Glendale.El show comenzó tímidamente, con un público que parecía estar más atento que entusiasmado por ver lo que venía. Pero el despliegue de voz e instrumentos que poco a poco fue dando calor a la velada, fue impresionante. Palavecino no paró de cantar en las dos horas que duró su espectáculo y que terminó con todo el teatro -empachado de folclore- aplaudiendo de pie y vivando y pidiendo más y más. La distancia nos hace, a veces, perder magnitud de la trayectoria de quienes sobresalen en nuestro país, porque bueno hubiese sido recordar que Palavecino fue furor en Cosquín y llenó nada menos que el estadio de Boca. Acostumbrados como estamos a los shows de Hollywood o de Las Vegas, podríamos suponer que una muestra de diez gauchos tocando guitarras, violines, piano y hasta bandoneón, con un solo cantante, sin un bailecito criollo y con ninguna dama en el grupo -con la excepción de Yamila Cafrune, que estaba entre el público y fue invitada a subir al escenario a compartir un tema- podría resultar tediosa y sin brillo. Sin embargo fue una sobredosis de folclore del tradicional y del moderno que incluyó hasta un pequeño corte a puro tango. Posteriormente Palavecino nos dio un poco más de su voz y su calidez, esta vez hablando en exclusiva para El Suplemento. Con su sencillez y sus ojos pícaros, nos dijo que el grupo vino contratado para una gira que comprendió Nueva York, Washington y Los Angeles, entre otras ciudades y que ojalá puedan venir cada año con un bagaje cada vez más amplio de canciones para quienes estamos lejos del país. ES: Oscar, vos te caracterizás por tener un repertorio extenso; dicen que se puede hacer y comer un asado mientras vos cantas... P: Sí, lo que pasa es que hay que estar preparado para todo lo que el público quiere escuchar. Y en el grupo tratamos de incluir un poco de todo lo que tenga que ver con el folclore y el tango. ES: Tus músicos son extraordinarios en el grupo, pero también sobresalientes en forma individual... ¿cómo los elegís? P: Hay que poner todo en el espectáculo, y los buenos músicos son fundamentales en el producto final. ES: ¿Cómo vivís este éxito rotundo que tenés? ¿Lo atribuís a que el folclore viene reviviendo desde hace unos años? P: Nosotros venimos cantando desde hace bastante tiempo. Gente como Soledad le ha demostrado al país que la música folclórica está viva. En ese movimiento estamos, mostrando que el folclore es actual. Y la gente está predispuesta a escucharlo y se entusiasma. La prueba fue llenar el estadio de Boca. Entonces te das cuenta de que hay que estar preparado, hay que ser profesional. Ø
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