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Se le muere la mujer a Samuel y va al diario a poner el aviso fúnebre. Al terminar, el dueño del diario le dice: -Siento mucho la muerte de Rebeca, y por eso le regalo tres palabras más, así que dígame qué quisiera agregarle al aviso “Murió Rebeca”. Lo piensa un rato y le dice: - Murió Rebeca. Vendo Ford Taunus ___________________Einstein sube a lo más alto del monte Sinaí y se dirige a Dios de la siguiente manera: - Dios, ¿qué es un millón de años para vos? - Como un minuto, para vos. - Y ¿qué es un millón de dólares para vos? - Como un centavo, para vos. - ¿Me regalás un centavo, entonces? - Sí, claro, ¡en un minuto! Anteojos El opa, de viaje por Japón, se compra un par de anteojos de gran tecnología que hacía ver desnudas a todas las mujeres. Se pone los anteojos y empieza a ver la intimidad de todas las mujeres... está encantado. Se pone los anteojos, desnudas. Se quita los anteojos, vestidas. ¡Ay, Jesús, qué maravilla! En el avión se enloquece viendo a las azafatas totalmente desnudas. Cuando llega a casa, inmediatamente se coloca los anteojos para ver desnuda a su esposa. Abre la puerta y la ve junto a su mejor amigo, desnudos en el sofá. Se quita los anteojos, desnudos. Se pone los anteojos, desnudos. Se los quita... desnudos. Se los pone... desnudos. Y exclama: - ¡Esta porquería japonesa se ha roto! Una pareja de ancianos llega a un restaurante. El viejito llenaba a la anciana de atenciones, y se dirigía a ella con palabras de inmenso cariño: "Ven, mi vida... Siéntate, mi cielo... ¿Estás a gusto, reina?... ¿Qué quieres pedir, ángel?” El mesero vio el trato entre ellos y quedó impresionado. Poco después, la viejita se levantó de la mesa para ir al baño. El mesero, sin poder contenerse, encara al viejito y le pregunta: Perdone usted la indiscreción: -¿Cuántos años tienen ustedes de casados? - Estamos celebrando 65 años de matrimonio. - ¡Caramba, señor! - dice el mesero -. ¡Estoy conmovido! ¡Sesenta y cinco años de casados, y con cuánto amor le habla usted a su esposa!: “Mi vida”... “Mi cielo”... “Mi reina”... “Mi ángel”... El viejeto le pide al mesero que se acerque y con tenue voz le dice: “Es que no me acuerdo cómo se llama..." Ø
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