06 septiembre 2008

Menú principal
Inicio
Tapa del Mes
Calendario de Eventos
Cartas y más Cartas
Horóscopo
Humor
Nuestra Mesa
Suplegrama
Números Anteriores
En forma de revista
Información importante para argentinos en el exterior
Clasificados
Lista de Precios / Advertising Rates
Quienes Somos
Preguntas mas frecuentes
Contactar
Instituciones Argentinas
Edición España
Edición Argentina
Buscar
Anunciantes
Imágenes al azar
matar.jpg
Visitante Número:



Advertisement
LA PLAZA REAL DE NESTOR KIRCHNER Imprimir E-Mail
Escrito por Walter Kaderabek   
jueves, 15 de junio de 2006

La plaza volvió a la gente... y viceversa, titulé hace dos años una nota sobre los festejos patrios del 25 de mayo y el primer aniversario de la asunción de Néstor Kirchner a la presidencia. Ciertamente un escenario bien diferente del que vi el 25 de mayo reciente. En aquel mayo del 2004, la plaza se colmó de ciudadanos interesados en ver a muchos de los artistas más representativos de Argentina y América Latina: Silvio Rodríguez, Charly García, Maximiliano Guerra, Luis Eduardo Aute, Lucho González, Bernardo Baraj, entre otros, hicieron de esa jornada una fiesta abierta, amplia y con una sola bandera. Toda esa población (mucha juventud) que en general descree de la dirigencia, se movilizó para aplaudir a estas grandes figuras. Es que también la lucha era otra en ese entonces. Había que dar espacio a la esperanza, la sonrisa y también a la reconciliación con algunos espacios públicos tradicionales donde habitaban malos recuerdos de desgracias recientes. Pero los desafíos de 2006 son otros. Tanto para el gobierno de turno como para la ciudadanía. Contrariamente a lo que rezaban afiches, medios de prensa y figuras políticas, la plaza colmada del 25 de mayo último no fue sólo la de la esperanza. Creo que fue la clara demostración de lo que ocurre en los sectores de poder que conviven con el gobierno nacional y las esferas del Estado.
La plaza de la realidad, cruda, difícil, imperfecta, limitada y por sobre todas las cosas muy compleja.
En días previos, leímos carteles que decían: LA PATRIA SOMOS TODOS y EL PRESIDENTE TIENE ALGO QUE DECIRNOS. Sin embargo, hubo en el discurso presidencial datos económicos, lecturas históricas, una anécdota personal y reconocimientos, pero ningún slogan. Raro. ¿Una señal tal vez? O una manera de tratar la cuestión “re-elección” con criterio pragmático, incluso en la comunicación.
Clarín, La Nación, Ambito Financiero, Diario Infobae, Página 12, Crónica y las figuras opositoras se encargaron de narrar: el clientelismo político, la convivencia de personalidades enfrentadas o ligadas a otros líderes justicialistas, la capacidad de convocatoria de algunos sindicalistas, referentes partidarios provinciales, el uso de dinero público para dicho acto (¿político, partidario, patrio, oficial?) y el interés de Néstor Kirchner de dar una fuerte demostración de poder. Hay mucho de verdad en lo descripto por todos. Quién puede dudarlo.
Pero también hay una omisión respecto de cuán diferente podría ser la acción del gobierno si no se manejara como lo hizo este último tiempo. Como actuaría otro presidente frente a la maraña de sindicalistas, dirigentes empresarios, líderes de grupos sociales, referentes piqueteros, gobernadores, etc., que giran alrededor del mandatario de turno.
Repasemos la historia propia y ajena: el clientelismo político es el problema (y la solución) de todas las sociedades, incluyendo a países que no sufren el nivel de exclusión, pobreza y fragmentación que muestran las naciones de América Latina. Francia es un ejemplo: cualquier candidato que promueva una ley de inmigración dura comprará el voto de los sectores conservadores franceses. El “te doy y me das” es el mismo, agravado por el desprecio del ser humano. Ocurre de igual forma en los Estados Unidos, aún cuando impera el discurso del mundo libre, el mercado abierto (pero la inmigración cerrada) y la universalidad de los derechos, la maniobra política es esa. Cuando Macri, Lavagna, Carrió o quien sea que venga después de Kirchner (en 2007 ó 2011) estén al frente del Gobierno Nacional, la situación será exactamente igual; deberán ocuparse de hablar, sentarse a la mesa de diálogo e incluir a la mayor cantidad de sectores en su proyecto. Léase la Iglesia, el sector piquetero, sindicatos, entidades empresarias, organizaciones de derechos humanos y ONGs. La iglesia seguirá queriendo marcar agenda, los piqueteros deseando ocupar puestos importantes, la dirigencia empresaria haciendo lobby, las organizaciones de derechos humanos procurando justicia o memoria, y las ONGs proponiendo articular mejor su labor social en el área especifica donde opere.
¿Tenemos una sociedad intensamente participativa? Creo que no. Es más bien retraída y desconfiada diría. Hoy la plaza o la Avenida 9 de Julio sólo la llena espontáneamente la Selección Nacional de fútbol y una convocatoria personal de parte de Diego Armando Maradona. Nadie más.
¿Qué explica esto? Varios aspectos que han modificado el comportamiento de la comunidad aquí y en gran parte del mundo. El tecnológico es uno, por supuesto. Pero también hechos locales. Paso lista: Rodrigazo, Triple A, Proceso de Reorganización Nacional, desaparición de personas, patria financiera, guerra de Malvinas, Plan Austral, golpes de La Tablada, Semana Santa, Ley de Obediencia Debida y Punto Final, hiperinflación, revolución productiva, Indultos, Alianza, Alianza con Domingo Cavallo, Corralito, diciembre de 2001, cinco presidentes en una semana, el dólar estará a 1,40 / dólar a 4 pesos, Duhalde se retira de la política, Duhalde vuelve a la política...
Creo que hay un cúmulo de acontecimientos bastante violentos como para evaluar lo que le sucede al ciudadano común, al hombre de trabajo humilde, perteneciente a las numerosas capas medias que alberga nuestro territorio nacional. La plaza de este 25 ha servido para otra cosa. Sirvió para ver qué hay detrás del gobierno de Kirchner. Lo que hay es una porción de sentido común frente a los diferentes sectores con los que obligadamente deberá dialogar en los años sucesivos para no quedarse solo. Es la política misma y su dinámica incierta.
Arturo Jauretche señalaba que en política, más allá del poder acumulado, prosperaba quien tenía claro qué cosas se podían hacer y qué cosas no. La realidad de lo posible, digamos.
La Historia Básica Argentina demuestra que a Yrigoyen y Alfonsín gobernar con la constitución no les alcanzó. A De la Rúa, conocer las formalidades del poder público no le alcanzó. En cambio, a Carlos Menem operar con arreglos económicos y beneficios increíbles a empresas nacionales y extranjeras, privatizadas, sindicalistas, oposición, Iglesia, Consultoras, Organismos Internacionales y Bush (padre) le permitió sostener el 1 a 1 de la convertibilidad, indultar, privatizar sin controles, desentenderse de elaborar una ley de educación nacional consensuada, fragmentar las comunidades de las provincias más empobrecidas y omitir discusiones claves sobre modelos productivos para proyectar un país soberano. Es que para los pocos ganadores del modelo aquel de los años ‘90, su pelo fue rubio, sus ojos claros, su oratoria magistral y su gobierno democrático.
Por su parte, Kirchner seguirá acertando y equivocándose en sus acciones de gestión, como el hombre común que sabe que es. Quizá sea esa una de sus mayores fortalezas como hombre de Estado.
Nadie sabe a ciencia cierta cuánto avanzará en aspectos como la desarticulación de oligopolios económicos, la implementación de una política ganadera de mediano y largo plazo, la construcción de una institucionalidad sólida en el Estado Nacional, una mejor distribución de la riqueza, una integración profunda en el ámbito de países del mercosur, fondos bien orientados a programas educativos serios, diálogo y aprendizaje mutuo con intendentes de buena gestión, etc. Nadie lo sabe.
Lo seguro es que mientras detrás de Roberto Lavagna esté Duhalde, Alfonsín, gobiernos extranjeros y una consultora, mientras detrás de Mauricio Macri haya legisladores estadounidenses, faltazos a las reuniones de su propio partido y un mes de ausencia en su banca del Congreso para ir al Mundial de fútbol a hacer lobby, mientras detrás de Elisa Carrió haya una propuesta teórica ética en el país que reeligió a Carlos Menem y mientras hasta el propio Carlos Menem ocupe impunemente una banca de Senador, Néstor Carlos Kirchner podrá -como Presidente de la Nación- sentarse a dialogar con cualquier personalidad argentina y de cualquier esfera internacional con la autoridad que le da haber hecho (con errores y limitaciones) lo correcto en muchos aspectos de la gestión actual.
Un mediano empresario marplatense me dijo hace meses: “La política es para los que tienen el paso corto y la mirada larga, no al revés”. Me pregunto entonces; ¿Qué hacen actuando en política Carrió, Macri, Menem, López Murphy, Lavagna, Alfonsín y hasta el propio Kirchner? Ø

 
< Anterior   Siguiente >

Diez Euros
Dynamic LA
Dynamic LA
Dr. Eric Nepo

Dr. Eric Nepomnaschy

Seguros Latinos

 Seguros Latinos Boton

Surexpress
Surexpress
Berjos

Berjos

Andes Florist
Andes Florist
Encuestas
Beijing, ¿cuáles son sus sentimientos con respecto al estado del deporte de nuestro país?
 
Más Leídas
Notas de la Farándula - Julio 2006 
La Entrevista del Mes: Padre Eduardo de La Serna 
HILARIO ASCASUBI – LA LITERATURA GAUCHESCA Nº 7 
Página de Humor - Julio 2006 
Cartas y Cartas - Julio 2006 

Otras
Los diez discos más vendidos - Julio 2006 
Editorial - Julio 2006 
Cartas y Cartas - Julio 2006 
La historia del rock nacional: Nito Mestre y los Desconocidos de siempre 
Recomendación a los padres 
Notas de la Farándula - Julio 2006 


© El Suplemento 2004 | arriba