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Luego de la disolución de Sui Generis, que tuvo mucho que ver con el estado de ánimo de Charly García, quien se mostraba saturado de ese estilo musical, éste crea La Máquina de Hacer Pájaros. Para darle forma a la nueva banda se juntó con Carlos Cutaia en teclados, Gustavo Bazterrica en guitarra, José Luis Fernández en bajo y Oscar Moro en batería. En un principio el grupo fue conocido como “García y la Máquina de Hacer Pájaros”, nombre que tomaron de una tira cómica aparecida por esa época en la revista Tía Vicenta.
En este nuevo grupo, Charly presenta en sus composiciones un estilo muy novedoso; abandona el folk tan exitoso de Sui Generis para transitar por el rock sinfónico. La primera actuación de la banda fue en el café concert “La Bola Loca” y al poco tiempo editaron su primer LP “La Máquina de Hacer Pájaros”. “En este grupo hacía lo que me gustaba”, recuerda Charly. “En esa época disfrutaba escuchando el ‘elaborado’ de Steely Dan y el sinfonismo del grupo Genesis, que obviamente influyeron en mis composiciones”. Charly García logró dar forma a una de las mejores bandas argentinas en el género. “Eramos el Yes del subdesarrollo”, sintetiza. La Máquina fue el intento más trabajado, complejo y profundo de rock sinfónico en la Argentina, y en él García introdujo la novedad de dos tecladistas simultáneos. Quizás este nuevo estilo fue la mayor traba que, en un principio, hubo entre el grupo y su público, habituado a Sui Generis, pero que con el tiempo fue reconociendo la calidad de la nueva propuesta. En esa época, Charly dejó de explotar su figura carismática para integrarse como uno más de la banda. Pese a esos cambios de estilo, los recitales que el grupo dio en su segundo año de vida en los teatros Astral y Coliseo fueron un éxito absoluto. Uno de los temas más reconocidos por el público era “Bubulina”. Enseguida editaron su segundo disco, “Películas”, que fue presentado en el Luna Park. Cuando todo indicaba que la banda seguiría tocando durante varios años, La Máquina de Hacer Pájaros se disolvió hacia fines de 1977 por problemas internos y una nueva saturación de Charly, quien hoy recuerda: “Yo me separé de La Máquina después de un show. Terminó y me fui a un hotel, en donde estaba mi mujer y nos dimos manija para ir a Brasil. Yo había empezado a escuchar a Milton Nascimento y su música me dio vuelta la cabeza”. Sin embargo, Carlos Cutaia no descartaba la posibilidad de que La Máquina continuase funcionando sin García. Carlos Cutaia relata su vivencia del momento: "La determinación de Charly me tomó por sorpresa; en realidad, no la esperaba para nada. Con Charly había una onda realmente buena; fue una lástima que se haya cortado, habíamos supuesto que eso iba a durar mucho tiempo más". El punto de vista de Oscar Moro era bastante similar al de Cutaia, pero, según dijo, "No estaba demasiado convencido, conociéndolo a Charly, de que esto no ocurriese". El Festival del Amor, organizado por Charly García, fue la última presentación de La Máquina, en un colmado Luna Park, el 11 de noviembre de 1977, en donde compartieron el set con Nito Mestre, León Gieco, Raúl Porchetto, Gustavo Santaolalla, los hermanos Markoff, David Lebón, Rinaldo Rafanelli, Juan Rodríguez, Aníbal Kerpel y Pino Marrone, estos dos últimos del grupo Crucis. El show, que marcó el final de la banda, se grabó para un disco doble que salió en 1980 y se llamó “Música del alma”, hoy descatalogado e imposible de conseguir. Discografía La Máquina de Hacer Pájaros, 1976 Películas, 1977 |