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Cuando con bombos y platillos se anunció que Jorge “Locomotora” Castro volvía a calzar sus guantes después del gran accidente que había sufrido ocho meses atrás, muchos no lo podíamos creer. Pero sin lugar a dudas, este ‘Locomotora’ Castro tiene un físico privilegiado, porque en el accidente sufrió varias fracturas; las más importantes: una en su pierna derecha y otra en su hombro del mismo lado. Volver parecía un imposible, aunque él lo hizo, pero en forma equivocada. Castro nunca se caracterizó por su disciplina. Más bien se destacó por su poco apego al gimnasio. Pero ¿qué fue lo que lo precipitó para volver a pelear? El ya hace mucho vio pasar sus mejores tiempos y logró lo máximo a lo que se puede aspirar como peleador: llegar a ser campeón del mundo en una épica pelea contra John David Jackson, en Monterrey, México. Esto ocurrió cuando estaba perdiendo una pelea de calle y sacó un gancho izquierdo que mandó a la lona a Jackson. Ese combate siempre será recordado como uno de los más sangrientos dentro de la división de los pesos medios. Quizás su reaparición pudo haber sido por razones económicas, porque por lo que me han contado, no guardó mucho en su larga carrera como peleador profesional. Cuando se anunció que volvería a pelear, y encima en el Luna Park, la fanaticada boxística argentina se estremeció. Aunque a sabiendas de que este ‘Locomotora’ Castro es una máquina de sorpresas, creyeron en él y el Luna Park se llenó como en sus mejores tiempos. Pero llegó la gran decepción. En el boxeo la edad no perdona y con sus 38 años a cuestas y frente a un rival más joven de poderosa pegada como José Luis Herrera, no logró nada más que presentar lo poco y nada que queda del otrora ‘Locomotora’ Castro. Pero siempre hay un ‘pero’. ¿Quiénes le permitieron volver a pelear en una división que no es la de él, con un entrenamiento deficiente? Pensando solamente que con su coraje de siempre era posible un milagro más de los tantos que Dios le dio, como cuando ganó esa famosa pelea frente a John David Jackson, y el de sobrevivir ganándole a la muerte después de estar en estado de coma por 28 días. Nada de esto lo pudo lograr. Y fue muy triste verlo tirado sobre la lona por culpa de la gente que lo rodea y de una comisión de boxeo que permitió esta pelea, pese a la condición física deplorable que traía ‘El Locomotora’. Los que estamos en el boxeo sabemos que no es nada fácil ser peleador. Para serlo se necesita, en primer lugar, tener talento. Segundo, un entrenador que sepa explotar ese talento. Y tercero, quien sepa guiar los destinos del peleador. “Locomotora” nació con ese atributo que tienen los elegidos. Era un peleador natural, fuerte y aguerrido y tenía el don dorado de la pegada. Los “ponchadores” son los que alborotan a las multitudes y “Locomotora” arrastraba multitudes. Era un taquillero tremendo, pero ahora, después de ésta, que quizás haya sido su última pelea, tendrá que pensar muy bien en su futuro. No puede seguir jugando con su físico y con su suerte. Puede pasarle algo que después tendríamos que lamentar. Pero también debemos decir que quienes le prometieron que si lograba ganar este combate pelearía nuevamente por un campeonato mundial, no eran muy realistas. Eso se veía muy lejano e incierto y ahora veremos en qué quedan esas promesas, si lo seguirán alentando para que siga combatiendo o si le recomiendan que cuelgue los guantes. En esa noche de ocaso y tristeza de “Locomotora” Castro, la gota que derramó el vaso fue la agresión que recibieron algunos de los integrantes de la esquina de Herrera por parte de unos pseudos-aficionados al box, quienes no supieron digerir la derrota de Castro y nos hicieron quedar tan mal a todos los argentinos. ¿Qué nos pasa? ¿Hasta cuándo tanta violencia? Todo parece indicar que estos individuos sólo van a ver deportes para descargar sus frustraciones y no piensan en la mala imagen que dejan de nuestro país, no solamente a nivel local, sino internacionalmente. Realmente fue un final lamentable. A esta altura de su vida, Castro no tiene que probarse ni probar nada a nadie. El ya demostró lo que era capaz de hacer cuando con luz propia logró brillar en el firmamento boxístico internacional. Ahora es tiempo de reflexión, porque después de su última pelea muchos como yo presenciamos su ocaso con mucha tristeza. Fuiste de los buenos, ‘Locomotora’ y te recordaremos con cariño. Jorge ‘La Hiena’ Barrios Jorge ‘La Hiena’ Barrios lució impresionante el pasado 20 de mayo en el Staples Center de Los Angeles, ya que necesitó solamente 49 segundos del primer round para noquear al invicto húngaro Janos Nagy. Para el húngaro era su primera oportunidad para ganar un título y con un record de 24-0, con 14 antes del límite, nos daba a entender que podía ser un rival de cuidado para el campeón de los superplumas de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Pero ‘La Hiena’ Barrios salió desde el primer campanazo a buscar a su rival y un gancho largo izquierdo llegó a la zona hepática con una gran precisión. Y eso fue todo. Con esto quedó demostrado que los golpes a la zona hepática, bien aplicados, no perdonan y menos en el primer round, porque aunque los peleadores calientan sus músculos antes de subir a combatir, no pueden calentar la zona del hígado y el mentón. Se lo vio muy bien a Barrios, demostrando que últimamente se está tomando las cosas en serio y ya está para enfrentarse a los ases de la división, como Marco Antonio Barrera, Rocky Juárez, o un Juan Manuel Márquez, si es que este último asciende a la división de los superplumas. Un gancho y nos vemos en la próxima de NOCAUT. Ø
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