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Zonceras nunca más... Durante los primeros días de mayo y sin un espacio gravitante en los medios de prensa nacionales, se realizó en Buenos Aires (Centro Municipal de Exposiciones de la Ciudad) el Foro Mundial de Educación: “Educación Pública, Inclusión y Derechos Humanos”. El Foro ha sido descrito por los propios organizadores como "Espacio de encuentro, deliberación y construcción democrática entre quienes luchamos por la defensa irrestricta del derecho a una educación pública de calidad para todos, entre quienes llevamos adelante proyectos educativos populares, enfrentando y resistiendo cotidianamente a las políticas neoliberales y conservadoras impulsadas en nuestros países". Entendiendo como punto de partida que "la educación es un derecho humano y social inalienable, una herramienta poderosa en la construcción histórica de una sociedad justa e igualitaria. Sostenemos que la educación pública supone la deliberación democrática de las políticas y estrategias destinadas a orientar sus acciones. Defendemos el acceso a una escuela pública de calidad porque constituye un derecho humano y social fundamental, cuya negación compromete los pilares de una democracia sustantiva, donde la ciudadanía se garantice en la afirmación de oportunidades efectivas y no en meras promesas electorales". Dentro del documento base, con el que se trabajó a lo largo de tres jornadas, se describen datos tan preocupantes como las estadísticas de otras áreas como la contaminación de las papeleras en territorio español o la desenfrenada deforestación del Amazonas. El informe general detalla lo siguiente: "En el caso de la Argentina, el conjunto de políticas neoliberales educativas que se aplicaron desde la dictadura militar (76/83) y se profundizaron y consolidaron en la década de los ’90, han operado profundas modificaciones en la estructura del sistema educativo. El proceso de “Reforma Educativa”, o para ser más precisos, de descentralización compulsiva de la administración y financiamiento de los sistemas escolares desde el Estado Nacional a los Estados Provinciales (en curso desde el año 1978), fue acompañado por una redefinición de las funciones de los distintos actores del sector, plasmada en la Ley Federal de Educación de 1993. Estos procesos simultáneos, articulados en lo que se denominó “Reforma Educativa”, modificaron de raíz y de un solo golpe las modalidades vigentes de gestión de la política educativa, profundizando la segmentación social del sistema, cristalizando las desigualdades ya existentes y estimulando nuevas formas de diseño y gestión educativa, tecnocráticas y pretendidamente apolíticas. A la vez han avanzado sobre el terreno de la desresponsabilización del Estado Nacional respecto del financiamiento educativo con dos propósitos centrales, por un lado, para disponer de excedente fiscal a efectos de continuar pagando la deuda externa, y por otro, para favorecer los procesos internos de acumulación y concentración de la riqueza. Por ello resulta necesario discutir lo que la educación puede comprometer en nuestro país, en relación con otras recomposiciones necesarias en la representación política, en la base jurídica de las relaciones sociales y en el basamento económico y productivo de la integración social". La comisión organizadora de este Foro Mundial de Educación, Buenos Aires 2006 “Educación Pública, Inclusión y Derechos Humanos” estuvo integrada por la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Abuelas de Plaza de Mayo, Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina, Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas y Laboratorio de Políticas Públicas. Esta iniciativa es producto del impulso que tuvo el Foro Social Mundial de Porto Alegre. El análisis respecto del rumbo de las políticas educativas (implementadas y en ejecución) en nuestra región del Cono Sur de América merece difusión y promoción, cosa que no ocurrió, por lo menos desde los sectores corporativos de los grandes medios de prensa. También ésta es una política empresaria de los grupos que manejan medios periodísticos en Argentina. La conclusión del documento inicial reconoce: "Si bien existen incipientes y alentadoras experiencias democratizadoras en el campo educativo, nada indica que, en el actual escenario, las condiciones heredadas vayan a mejorar sustantivamente en el corto plazo. Tampoco, hasta el momento, el repliegue de las políticas neoliberales, en algunos países de la región, ha garantizado una reversión de las condiciones de injusticia y desigualdad social históricamente producidas. Más allá de los esfuerzos y de los avances regionales en la lucha contra el neoliberalismo, las alarmantes condiciones de miseria y exclusión vividas por nuestros pueblos corren serios riesgos de profundizarse". Una visión por lo menos realista sobre el asunto. Ø
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