LAGalaxy

10 septiembre 2010

Menú principal
Inicio
Tapa del Mes
Calendario de Eventos
Cartas y más cartas
Horóscopo
Humor
Nuestra Mesa
Suplegrama
Sudoku Moderado
Sudoku Dificil
Números Anteriores
En forma de revista
Información importante para argentinos en el exterior
Anunciantes Página Web
Clasificados
Lista de Precios / Advertising Rates
Quienes Somos
Preguntas mas frecuentes
Contactar
Instituciones Argentinas
Buscar
Videos
Edición España
Edición Argentina
Fifa World Cup
Clarin
Anuncie Aqui

Anuncie aqui llamando al (818) 590-8407

Imágenes al azar
leoyvictor.jpg
Visitante Número:
NuevoAlmacen.com
alfajor
camiseta



Advertisement
SOLICITAMOS INFORMES Imprimir E-Mail
Escrito por Alberto Barroso   
miércoles, 01 de noviembre de 2000

A J.L.B. que vio más allá pero no
lo que pasaba a su alrededor

Queridos lectores de EL SUPLEMENTO: Necesito su ayuda. Un sábado del pasado mes de febrero paré mi auto frente a una casa donde una anciana indiferente vendía varias de sus pertenencias. No vi nada que me interesara, pero en una caja de libros a 25 centavos había un tomo de la Encyclopedia Britannica publicado en 1832. Lo compré por la vistosa encuadernación, como adorno, digamoslo. Era parte de la letra V. Días más tarde, curioseando la "compra de la semana" encontré dentro del libro dos hojas manuscritas arrancadas de un diario personal. Puedo asegurar que tienen muchos años por el tipo de papel y la caligrafía barroca que ya nadie es capaz de hacer. Volví a pasar por la casa pero estaba desocupada. Aquí va mi modesta traducción.

Entre Brasov y Buzåu. (Alpes Transilvánicos)
16 de abril de 1924
(Día 38 - Constante llovizna)
Los incidentes de la última semana de marzo nos han provocado un atraso que no pudimos recuperar hasta ahora. No nos aconsejaron la ruta más directa a Bucarest por derrumbes antes de Ploiesti y porque la muerte de Lenin en enero ha creado en la capital una efervescencia política difícil de predecir. No se ve gente, ni animales, por los caminos. Todos parecen estar escondidos esperando que cambie el tiempo. En Brasov recién pudimos hablar con alguien, y entendernos con un poco de alemán. Allí nadie entendía de Rolls Royces ni tenían poleas para levantar el motor. Nos dijeron que el único mecánico que podía arreglar nuestro auto era el Conde Drácula. Conseguimos, sin embargo, dos bidones de nafta y comida.

Hicimos unos 50 kilómetros bordeando el rio Buzåu. El paisaje es de ensueño. Cuando pasamos el desvío que lleva al castillo del Conde se lo señalé a Harrison. El quería seguir pero me puse firme porque sentí que el auto no iba a aguantar. Hice varias cuadras marcha atrás y entramos en un angosto atajo. Tuvimos que poner las cadenas. Al final estaba el castillo a oscuras y un gran taller iluminado a electricidad. Siete hombres en mameluco negro se atareaban en un antiguo carruaje. Al vernos llegar, el que indudablemente era el conde, un individuo alto, algo encorvado, de unos 50 años se acercó y dijo con acento pero en perfecto inglés: "Oh, un Silver Ghost 1922, el primero que veo." Le expliqué lo que sospechaba, que alguien en Gyula, le había mezclado algo al aceite. Indicó a sus hombres que desarmaran de inmediato el motor y a nosotros nos condujo al castillo. Estaba oscureciendo y una bandada de sirvientes encendía velas por doquier. Nos invitó a cenar y nos dejó en un cuarto lleno de cuadros. Los sirvientes, incomodamente tímidos, trajeron vasijas con agua para lavarnos. Esperamos un buen rato. Eran casi todas pinturas de horrendas escenas de guerra. No tenían firma y serían de artistas de la zona. Pero lo sorprendente fue que entre ellos había uno de nuestro discutido W. Hogarth: uno de sus caóticos entreveros callejeros, y un dibujo de Durero. Muy valiosos, sin duda. En impecable traje gris el conde nos hizo pasar al comedor. Observé que su uñas, sucias en el taller, estaban perfectamente manicuradas. Todos los ámbitos eran grandes y las paredes se disolvían en la sombras. Enseguida llegó una jovencita oriental de no más de dieciséis años, en un vestido transparente que mostraba todas sus formas. La presentó como su esposa y la justificó diciendo que quería ser bailarina. Junto al plato estaba el menú. Cashcaval Pane (pan frito con queso), ensalada de Herring, Ciorbá de Vácutá (caldo de carne), Bife de lengua con aceitunas y ternera Goulash. De postre, dátiles y té, sin comparación con el que tomamos en Inglaterra. Para acompañar, varias botellas de un resinoso vino que el propio Conde elaboraba. Durante la cena, nos turnamos con Harrison contando nuestro viaje y Míster Drácula, sus estadías en Londres. La niña sólo reía. Las preguntas obvias no salen de la boca de un caballeo inglés, por lo tanto la palabra vampiro no se mencionó. Ya en la sobremesa, y quizá todos un poco embriagados, fumamos grandes cigarros. El Conde, con un raro encendedor, molestó a Harrison pasándole la llama muy cerca de sus bigotes. Mi amigo tiene demasiados años como para enojarse, pero yo no, y tomando un candelabro me fui hasta un cortinado y pegué fuego a los flecos. El Conde vino hacia mí y me dio un fuerte empujón. "Eso no es gracioso", gritó. "Entonces es hora de ir a dormir", le contesté. Nos ofreció un cuarto. Pero yo preferí dormir en el auto porque, sin poder definirlo, algo me inquietaba. Harrison, viejo sibarita, se quedó tomando vino con el Conde. Dos mecánicos trabajaban en el motor, sobre una mesa. Otros dos descansaban. Uno de ellos era portugués y en voz baja y en su idioma me dijo que el patrón era extraño pero pagaba bien, que tenía otras dos o tres esposas viviendo en el castillo y que lo más misterioso eran los sirvientes que nadie en el pueblo conocía. Me envolví en mi manta y me dormí oliendo al cedro que agregó ese excelente carpintero de Ginebra.

17. (Viento, paró la llovizna)
El Conde apareció a media mañana y colaboró en el armado. Ante de mediodía el auto estaba listo. No aceptó ningún tipo de pago, entonces les di algunas libras a los muchachos. Drácula nos pidió que nos quedáramos unos días como sus huéspedes. Le agradecí y dije que tal vez volviera a poner un taller ya que allí los mecánicos vivían muy bien. El Conde mostró su sentido del humor riendo sinceramente.

20 de abril. Alexandroúpolis
Zigzagueamos Bulgaria sin problemas. El auto anda muy bien, no así Harrison que está muy descompuesto. Todo esto es secundario ante el desastre humano que ocurre aquí. Cuando en julio del año pasado firmaron el Tratado de Lausanne, solucionaron conflictos limítrofes pero se agudizaron los étnicos y religiosos. Antes de llegar a la frontera, a lo largo del rio Maritza, nos cruzamos con grupos de griegos expulsados de Tracia. Fantasmas cubiertos de barro. Hablan de gigantescos campamentos en Salonika, Rodosto y Atenas. Más de 2.000.000 de refugiados. La hermosa Royal Opera House de Atenas llena de gente enferma y hambrienta. Más de mil mueren de tifus y viruela cada día. En Smyrna, 300.000 personas quemadas vivas en los muelles del puerto. Griegos, musulmanes desde el siglo XVII, que después de declarar los bienes que tenían, son embarcados hacia Turkía, con la promesa incumplible de tierra, cristianos, haciendo el camino inverso. Griegos anatolianos que no hablan griego. Macedonia devastada. Albanenses que apoyan a Grecia contra los que apoyan a Turkía. El horror, el miedo, el sufrimiento de hoy, serán el odio del mañana. Grecia, la cuna de la democracia, trata de formar una república. Aquí las cosas no tienen precio, por eso gastamos más de lo calculado. Nos quedan unas 200 libras para llegar Estambul donde espero el envío del Lloyd Bank en el consulado. Harrison no mejora.

AGRADECERE CUALQUIER INFORMACION SOBRE OTROS TOMOS DE LA ENCICLOPEDIA, SOBRE EL DIARIO O SOBRE LA SEÑORA QUE VIVIA EN LA AVENIDA MARTEL ENTRE BEVERLY Y LA AVENIDA PRIMERA DE LA CIUDAD DE LOS ANGELES. ENVIARLAS POR CORREO O E-MAIL A LA REDACCION DE EL SUPLEMENTO. GRACIAS.
A.G.B.

 
< Anterior   Siguiente >

Notas relacionadas

Nuevo Almacen

Seguros Latinos

Seguros Latinos Boton

Surexpress
Surexpress
Tres Gauchos
Tres Gauchos
Argentina Enterprise

Envío de Encomiendas

Bianchi Satellite

Bianchi

Alpha Marine
alpha
Encuestas
¿Quiénes son los responsables de los accidentes de tránsito protagonizados por los colectivos?
 
LEER
LEER
Más Leídas
PIERO DELLA FRANCESCA (Parte segunda) 
Argentina. Búsqueda de Mercado para Exportaciones no Tradicionales 
Nota de Tapa: Notas de la farándula - Noviembre 2000 
Promoción de Productos Argentinos 
Primer Concurso de Poesía El Suplemento 

Otras
Promoción de Productos Argentinos 
Degustación de Vinos Argentinos 
Nota de Tapa: Notas de la farándula - Noviembre 2000 
Primer Concurso de Poesía El Suplemento 
ENTRE EL BULLICIO Y LA NOSTALGIA 
PIERO DELLA FRANCESCA (Parte segunda) 


© El Suplemento 2004 | arriba