Y ahora resulta que nos tildan de maricones...
A nuestro fútbol y a nuestros futbolistas nos están tratando de maricones. ¿Vos podés creer?
Todo comenzó allá por mitad de año cuando la selección argentina se negó a participar en la Copa América Colombia 2001 por la inseguridad social que vive el país de la cumbia y por haber recibido una amenaza de muerte en la embajada argentina de Bogota.
Después, tras los sucesos del 11 de septiembre en Nueva York que conmovieron al mundo, River Plate tenía que viajar a Houston, Texas, a jugar un partido amistoso contra las Chivas Rayadas del Guadalajara, y los jugadores pidieron no viajar por la situación que está viviendo Estados Unidos.
A continuación, las mismas Chivas Rayadas cancelaron su viaje a Nueva York y no se presentaron a un partido contra el MetroStar por la Copa Merconorte. La idea de no viajar surgió del actual técnico, el “Cabezón” Oscar Ruggeri, con el apoyo de todo el plantel.
Y la última; la más reciente, la hizo Boca Juniors, que para su viaje a Japón del próximo 19 de noviembre para enfrentar al Bayern Munich por la Copa Intercontinental, están tratando de cambiar el vuelo para evitar la ruta donde el avión tendría que hacer una escala técnica en esta ciudad de Los Angeles. Eso fue a pedido de los jugadores a la directiva xeneize, ya que no quieren tocar suelo estadounidense por las mismas razones más que conocidas...
Si alguno de ustedes oye Radio Unica por las mañanas, seguramente escucharon al “genial' Pedro Sevcec, justamente el día que Chivas no quiso viajar a la “Gran Manzana”. Este gran conductor rioplatense -pero no argentino, sino uruguayo- fue el que nos “escrachó” a todo un pueblo, a toda una “raza”, con la única cuña para agarrarse en el nombre de Oscar Ruggeri... y sumar las anteriores “retiradas”.
A mí, como argentino, esas cosas me ofenden, me irritan y me ponen de mal humor...
Para decirle maricón a alguien hay que tener bases y fundamentos, porque en vez de mariconoda yo a esas actitudes tomadas por nuestra gente las considero de valor y hechas con garra, ya que las palabras “miedo, prudencia y precavido”, que son las que caben para este tipo de actitudes, no son sinónimos de “maricón”.
En mi columna Detrás del Arco, que publicaba en el diario La Opinión y ahora circula en la revista Latino Semanal, hablé sobre éste mismo tema y agregué que para el amigo Sevcec el Mundial del 2002, si se suspende, será porque lo anunció un argentino el mismo día que Chivas no viajó a Nueva York- fue el vicepresidente de la FIFA Julio Humberto Grondona que dijo: “Hoy por hoy el Mundial no se juega”.
La cosa es que Argentina no va donde hay peligro. Y punto.
Justamente a nosotros nos vienen a decir maricones. A nuestro sagrado fútbol.
No jodan, ¡que nos vengan a decir maricones!. El día que se vea que hayamos perdido la calidad que tenemos los argentinos para mover esa pelotita que gira por el césped hacia el arco contrario... para tenerte como súper líder de la eliminatoria mundialista, con un equipazo, con los mejores jugadores y considerada, sino la más, entre las que mejor juegan al fútbol en el orbe, lo vemos lejano.
Che, Diego, nos están diciendo maricones... ¿Vos que pensás allá en Cali? Ø