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LA FRIA GUERRA DE LAS PALABRAS |
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Escrito por Amadeo Bargo
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sábado, 01 de diciembre de 2001 |
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El 20 de noviembre la Suprema Corte emitió un sorprendente fallo en el que en inusitadas pocas carillas liberó al imputado Emir Yoma de asociación ilícita pero en cambio fustigó con mucha dureza las resoluciones de los jueces que investigaron, procesaron y mandaron a la cárcel a funcionarios acusados de múltiples delitos, como el ex titular del PAMI, Víctor Alderete. Los cinco votos necesarios para obtener la mayoría estaban asegurados por los cinco jueces nombrados “a dedo” por Menem. Pero llamó la atención el trabajo fino de un puñado de radicales (“al gobierno no le conviene un expresidente preso” , “...da una pésima imagen internacional”, dijo Ricardo Gil Lavedra, ex ministro de Justicia radical) en especial Arnoldo Kleiner, apoderado de la UCR y Carlos Becerra, titular de la SIDE, que estaban en conexión directa con el juez Augusto Belluscio, puesto por Alfonsín, y que en definitiva fue el que redactó el voto final. El ex-presidente Raúl Alfonsín también habría criticado la figura de asociación ilícita. ¿Se acuerdan del famoso pacto de Olivos? ¿No seguirá en vigencia? El fallo virtualmente cierra la causa de la venta ilegal de armas, impide su elevación a juicio oral y cierra el camino a futuras investigaciones sobre corrupción. La Corte analizaba un recurso interpuesto por Emir Yoma que no estaba acusado de incurrir en falsedad ideológica, y por ende, no debía ser tratada. Pero excediendo su competencia y desbarrando argumentalmente, se mete en ese terreno que facilita la liberación de Menem e imposibilita futuras investigaciones. Jorge de la Rúa, hermano del presi y ministro de Justicia, tenía el deber de recusar a los jueces Nazareno y Vázquez, conspicuos amigos de Menem. En una burla a la memoria colectiva y al dolor de millones de argentinos, el Supremo Tribunal compara la situación de Menem y Yoma con “las represiones ilegales del pasado”, para ellos la lujosa quinta de Don Torcuato es lo mismo que las catacumbas de la dictadura militar. Molesto por la ligereza con que actúan, el Tribunal “llama a la reflexión a jueces y fiscales de las instancias inferiores”. Carlos Menem, enseguida de ser liberado, se fue a La Rioja donde sus acólitos le prepararon un carnaval y allí mismo lanzó su candidatura presidencial para el año 2003 (?) Criticó a de la Rúa diciendo “no hay liderazgo, no hay gobierno”. Luego agregó: “El “único que puede salvar a este país”, dijo “modestamente, soy yo”. Y explicó su plan: dolarizar la economía, lograr la paz social y activar la producción. (¡Genial!) Fernando de la Rúa contestó: fue “incapaz de defender las empresas nacionales” e “invoca liderazgos pasados que debiera haber usado para no endeudarnos”. Y acusó a la herencia recibida como causante de la actual crisis. (¡Brillante!) ¿Y a usted, qué le parece? Ø
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