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La Historia del rock Nacional: Moris |
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Escrito por Fernando Garriga
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lunes, 28 de noviembre de 2005 |
Mauricio "Moris" Birabent (19/11/42) encarna el ADN del rock argentino. Ese rock que conjugó en sí los ritmos que venían del exterior con tantas cosas propias de los argentinos; una fusión de vivencias que en sus comienzos marcó como nunca el idealismo enfrentado al poder imperante, a la realidad que se vivía en esa década del '60 en donde tan arraigado estaba el autoritarismo.
Moris fundó “Los Beatniks” con Javier Martínez (Manal), la banda que grabó el primer simple del rock argentino: "Rebelde". Poco después decidió continuar su carrera como solista. Entre 1967 y 1970 grabó varios temas que luego serían editados en el LP "Treinta minutos de vida" (1970), entre los cuales se destacan los clásicos "El Oso" y "De nada sirve". Si bien Moris ya contaba con cierto prestigio por haber creado "Ayer Nomás" (el tema que popularizaron Los Gatos y cuya versión original también se incluyó en este álbum), es con este disco que se termina de imponer como un grande de la música vernácula. Durante esta primera época de su carrera musical solía tocar en lugares como “La Cueva”, mientras que en el verano se presentaba en Villa Gesell. Así como otros tantos músicos de rock, fue víctima de la persecución policial, la censura de sus temas y hasta prohibiciones en los medios de comunicación. Recordando aquella época, Moris dice lo siguiente: “Yo no era hippie; yo creía en la paz, pero estaba dispuesto a pelear con todos, con los militares, con la policía, con los abogados, con mi familia y con cuanto me llevase por delante. Yo no llevaba una flor en la mano: estaba dispuesto a pelear”. La segunda placa ("Ciudad de guitarras callejeras", 1973) tiene un estilo más tanguero y de ella se destacan los temas "El mendigo de Dock Sud" y "Mi querido amigo Pipo", dedicado a su amigo Pipo Lernoud. En este disco participaron Litto Nebbia y Ciro Fogliatta. En 1975, obligado por la situación del país, Moris emigró a España: Argentina ya no era un lugar seguro para su forma de pensar. En España, según reconocen varios rockeros españoles, Moris demostró que podía cantarse rock en castellano. Allí se popularizó rápidamente por su versión de "Zapatos de gamuza azul" ("Blue Suede Shoes"), el hit de Carl Perkins; por aquella época, este tema cantado por Moris fue elegido en España como la canción número 1 del Rock cantado en nuestro idioma. Su siguiente éxito fue "Fiebre de vivir" (1978), que editó en Argentina al año siguiente. En una etapa de varios revivals del Rock Nacional, Moris presentó este material en el estadio Obras, el 15 de abril de 1980. De allí en más, retornó en repetidas ocasiones a nuestro país para presentar cada uno de sus discos, con un poder de convocatoria cada vez más escaso. En 1989 su banda estaba integrada por su hijo Antonio Birabent y Marcelo Ferraro (guitarras), Ricardo Martínez (batería), Alejandro Schanzenbach (bajo) y Juan Raffo (teclados). "Sur y después" (1995) fue el tercer disco editado en Argentina, en más de 30 años de actividad. Por esa época Moris declaraba: “Este disco constituye un auténtico retorno al más auténtico, impredecible y poético candelero de aquellos pioneros que, en los tempranos sesentas, comenzamos a alborotar la ciudad con la certeza de que la música para los jóvenes no podía ser sólo lo que proponía El Club del Clan”. Hoy día, con sus esporádicas presentaciones en vivo, “Moris” nos sigue demostrando por qué es un ícono que no se puede obviar al rememorar la historia del rock nacional. Aquí citamos una última opinión del músico con respecto a los clásicos del rock argentino: “Hubo mucha música que tuvo que ver con modas, como la música punk. En nuestro país pasó con Katunga o y con Rodrigo; pero en el momento de sentimentalismo la gente cantará “Canción para mi muerte”, “El Oso”, “Ayer nomás” o “Pato trabaja en la carnicería”. Ø |