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BODA PRINCIPESCA Discretamente y sin ruido llegaron a Buenos Aires, el príncipe heredero de Holanda Guillermo Alejandro y su novia argentina Máxima Zorreguieta. El sitio de hospedaje es la casa de los padres de la novia ubicada en el barrio de La Recoleta. La estadía es aprovechada por ambos para armar su lista de regalos. Para ello se llegaron hasta el local ubicado en la esquina de las calles Arenales y Uruguay, en el barrio Norte, donde permanecieron alrededor de dos horas. Elegantemente vestidos, como corresponde a su rango, no sólo estuvieron en dicho local sino que fueron a almorzar en el Círculo de Armas y por la tarde recorrieron San Telmo, visitaron casas de antigüedades y se reunieron con el platero Juan Carlos Pallaros y con la artista plástica Josefina Robirosa. Todo esto bajo la atenta protección de sus guardaespaldas, evidentemente nórdicos, altos, rubios, blancos y con caras de pocos amigos, que viajaban en dos automóviles, y que no dejaron que la prensa los entrevistara. Estuvieron de visita también, en un establecimiento de campo ubicado en Canning, en la provincia de Buenos Aires, propiedad de unos amigos de los novios, donde degustaron queso y salame casero y disfrutaron de un buen asado. Este amor platónico se concretó hace aproximadamente dos años y medio en Sevilla, durante el desarrollo de la Feria de Abril. Máxima vive actualmente en el Palacio Real de La Haya al lado del príncipe, habiendo dejado hace algunos meses su departamento de Nueva York, donde vivía, luego de haber terminado sus estudios de economía. Este noviazgo que culminará en boda el 2 febrero del 2002, tuvo sus inconvenientes, dado que algunos partidos políticos holandeses se oponían al casamiento, cuestionando seriamente el pasado del padre de la novia, ex funcionario de la dictadura militar que dio el golpe de estado en el año 1976. La sociedad holandesa debatió fuertemente el caso, aprobando la unión en julio de este año, ampliamente, en las dos cámaras por 226 votos a favor y 15 en contra. Esta aprobación es requisito indispensable para garantizar la sucesión al trono. Otro detalle necesario, fue que el padre de la novia debió renunciar a participar de la boda, para que los novios pudieran anunciar públicamente su compromiso. Cosas de palacio. Buena suerte y felicidades Máxima, argentina futura princesa. SHAKIRA EN LOS ANGELES Disímiles reacciones produjo la presentación de la estrella, quien acaba de lanzar al mercado su primer disco en inglés (“Laundry Service”), entre los fans y su novio. Desarrolló un mini concierto de ocho canciones ante un reducido núcleo de mil personas que participaron en una promoción de la famosa disquería Tower Records en la Avenida Sunset, y que forma parte de una gira por las principales ciudades de los Estados Unidos. Sus seguidores aguardaron desde la noche anterior con la intención de ver a la diva, y algunos de ellos se treparon a los techos vecinos para tal efecto. La estrella colombiana preparó un show como para lograr impactar. Y vaya si lo logró. No bien comenzado el mismo, uno de sus bailarines salió al escenario y complementando las canciones, bailaba con ella en un baile sensual y sugerentemente erótico, acariciando las partes del cuerpo no cubiertas por ropa. Claro, el público se extasiaba pero Antonio, su novio, quien conversaba distraídamente con un amigo, comenzó a perder el hilo de la conversación, mirando preocupada y celosamente el desarrollo del show. Conociendo la profesionalidad de la cantante, el diseño del baile tenía como objetivo resaltar la sensualidad de la canción sin mezquinar nada. La sorpresa que se llevó Antonio de la Rúa fue mayúscula dado que no había asistido a los ensayos. El baile duró sólo unos minutos, pero la “bronca” de Antonio duró muchos más y no sería nada raro que en adelante “supervise” los ensayos. De todas maneras Shakira sigue demostrando porqué ocupa los primeros lugares en el ranking. Ø
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