Creemos que todos los argentinos debemos estar orgullosos de las obras realizadas por Lola Mora, muchas de las cuales hoy se encuentran emplazadas en varios lugares de La Argentina. No obstante, dentro de los argentinos existe una minoría (¿o una mayoría?) de inadaptados ignorantes que se dan el lujo de dañar o destruir parte de nuestro acervo cultural. Es así como la escultura “Los Leones”, en Jujuy, ha sufrido nuevamente el ataque de estos necios. La cola de uno de los leones ha sido arrancada de cuajo y parece que este fragmento no podrá ser recuperado. Esa obra y la escultura “El Trabajo” fueron hace unos meses atacadas por irracionales que solo viven para comer, emborracharse e ir a una cancha de fútbol. En esa ocasión les pintaron las franjas de la camiseta de su club.
Las esculturas de Lola Mora que hermosean la ciudad mencionada, no parecen sin embargo existir para algunos jujeños que evidentemente no las valoran. Además, la conservación de esas esculturas es pobre y la contaminación del aire continúa afectándolas. Para evitar eso ahora la Municipalidad ha previsto llevarlas a un museo y colocar réplicas en su lugar. La lista de las esculturas es: La Libertad, La Justicia, La Paz, El Progreso (Todas ellas en los jardines de la Casa de Gobierno); El Trabajo (en la plazoleta Maipú) y Los Leones (en el barrio Ciudad de Nieva). Las esculturas de mármol llegaron a Jujuy en 1922 quedando en los galpones del ferrocarril, hasta que el gobernador Benjamín Villafañe invitó a Lola Mora en 1924 a colocarlas en la ciudad.
Estas esculturas fueron encomendadas a Lola Mora en 1900 para el edificio del Congreso Nacional. Era Presidente de la República Julio Argentino Roca. En 1906 se ubicaron en el Congreso pero siete años después fueron cuestionadas por el senador Lisandro de la Torre, por irregularidades en la construcción del inmueble. Fueron retiradas y guardadas en depósitos fiscales hasta que el senador jujeño Carlos Zabala pidió que fueran donadas a su provincia.
Actualmente la Municipalidad Jujeña busca financiamiento para poder trasladarlas al Museo Lola Mora; una ordenanza establece hacer dos grupos de réplicas, uno para los actuales sitios y otro para el Congreso de la Nación.
Es necesario resguardar todas las manifestaciones de nuestra cultura. Varias esculturas de otros autores, en diversos lugares del país, han debido ser rodeadas por enrejados para protegerlas de los vándalos. Ø