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Argentina: feliz navidad, feliz año nuevo, |
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Escrito por Bernardo Wesler
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martes, 01 de enero de 2002 |
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....que descanses en paz...... ¡¡¡Pobre Argentina!!!....dirán algunos banqueros y empresarios multinacionales...viendo como las últimas paladas de tierra sepultan el ataúd de un País que murió muy joven, luego de sufrir una penosa y breve enfermedad terminal.....un cáncer que afectó sus principales células políticas deteriorando su sistema inmunológico de defensa contra la corrupción, la inmoralidad, la mentira y la soberbia. ¡¡Y... se dejó morir!!...dirán compungidos algunos privilegiados dirigentes políticos y gremiales que asisten a su funeral, disimulando en sus caras de circunstancia, los muchos años de sorber su sangre gota a gota hasta dejarlo exangüe, sin fuerzas, sin esperanza. Se escuchará el vibrante sonido de un clarín acompañando con su melodía fúnebre el último adiós de algunos militares asistentes a la ceremonia, los mismos que con su arrogancia y la ilegítima autoridad de las armas provocaron sus crisis más graves e intensas. También estarán presentes unos pocos economistas que además de lucrar con su enfermedad, fueron quienes le recetaron los remedios y los tratamientos que finalmente lo llevaron a este triste deceso que hoy dicen lamentar profundamente. El responso final será brindado por unos cuantos cardenales católicos, ataviados para tan funesta ocasión, y que con la Biblia en sus manos elevarán sus tardías plegarias a Dios rogando por la salvación del alma del difunto, siendo que lo dejaron morir sin pronunciar una sola palabra, desoyendo sus súplicas desesperadas clamando por moral, ética y justicia. Y las agencias internacionales de noticias harán sus circunspectos obituarios, sin dejar de mencionar la ausencia del Pueblo en tan luctuosa ceremonia. ¿Dónde están los habitantes de este País?....se preguntarán en grandes titulares... “¿Por qué no asisten al sepelio de la tierra que los vio nacer?” ¡Que ingratitud suprema e imperdonable!...recalcarán en frases que recorrerán el mundo entero, para escarnio de un Pueblo que abandonó su patriotismo y su lealtad a esa hermosa bandera celeste y blanca que tantas veces agitaron en multitudinarias expresiones de júbilos deportivos, de actos políticos, de marchas de protesta, y hasta, alguna vez para festejar como se mandaba a la muerte a miles de chicos como participantes de una guerra absurda. Pero lo que no dirán los banqueros, los empresarios, los políticos, los gremialistas, los militares, los economistas, los miembros de la Iglesia y hasta las agencias de noticias, es que era imposible que el Pueblo estuviera presente en el funeral de ARGENTINA... porque toda esa gente era la sangre que circulaba por sus venas y fue muriendo una a una de desesperación y de tristeza....y los que no murieron resistiendo hasta sus últimas fuerzas, emigraron a otras tierras, fueron expulsados por la falta de trabajo, por la inseguridad, por la imposibilidad de brindar educación y salud a sus hijos, por hartarse de tanta indiferencia, de tan cruel insensibilidad social y de la corrupción generalizada de los dirigentes políticos que los usaban para lograr sus fines para luego tirarlos a un costado como simples envases descartables. Dentro de unos cuantos años ...nadie recordará ya a Argentina, ese País que murió tan joven sin que a nadie le importara demasiado....y en algún otro rincón del mundo algún afortunado sobreviviente, abuelo ya, les contará a sus nietos que......"hubo una vez un País, al sur de América, que lo tenía todo para ser un Grande en el concierto de las Naciones del Mundo....pero que unos pocos se encargaron de matarlo junto con su Pueblo, en un cruel holocausto de intereses económicos, de soberbia irracional y de corrupción sin límites."... Ø
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