|
Son el boom de Internet. Para fines del 2005 habrá en el mundo más de 50 millones. Los “weblogs”, “blogs” o cuadernos de bitácora tienen tantos cometidos como la imaginación de sus gestores. Junto a los “fotologs” son la versión moderna de los diarios personales, del álbum fotográfico familiar, del “newsletter”, del medio de comunicación hecho a medida. Veamos de qué se trata.
Los cambios significativos llegan para quedarse, pero como todas las cosas, a la Argentina todo llega siempre tarde y le cuesta imponerse en una sociedad tan poco proclive a los cambios. Una de mis tareas como especialista en educación es "otear el horizonte" en materia de nuevas tecnologías aplicables a la educación. El colegio en donde trabajo fue el primero de Argentina en incorporar el e-mail, el primero en incorporar Internet con una línea dedicada punto a punto provista por la Red Científica y Tecnológica Nacional (ReCyT), el primero en tener una RadioWeb que transmite vía Internet, y el primero en utilizar Weblogs con fines educativos. El blog es un continente multimedia donde se puede poner hipertexto: palabras, fotos, video y sonido, de una manera muy sencilla. Por eso el uso y utilidad de un blog parece ser ilimitado: temas educativos, contenidos pedagógicos, temas institucionales, personales, familiares, de interés general, religiosos, de literatura, ciencia y técnica, prensa digital, etc. El límite es la imaginación de las personas. Los blogs pueden ser públicos o privados. A nivel personal me encuentro ahora actualizando constantemente el blog que relata el proceso del embarazo de una de mis hijas, y que culminará obviamente con la llegada de mi primer nieto. Cada reunión familiar, cumpleaños, o fiesta de fin de año termina plasmada en un blog. Recientemente me han invitado a colaborar en el Blog Nº 1 en el Ranking de los "TopBlog 100". Se llama SPYRR (http://spyrr.blogspot.com), y toca temas de actualidad desde una perspectiva libertaria, alejada de la visión de la prensa "tradicional". La pizza y la pre-pizza Yo definiría a un blog como "una página web que se puede armar sin tener conocimiento alguno en diseño". Una página web es una pizza hecha desde cero, desde la harina mezclada con el agua y la levadura. Claro que no todos sabemos hacer pizzas. En cambio el Blog es una pre-pizza: se le agrega arriba de la masa ya hecha y precocida algún contenido a gusto (muzzarella, morrones, jamón, aceitunas o lo que se desee), se pone en el horno y listo. Cualquiera puede hacer una pizza a partir de una pre-pizza... Desde luego, hay de todo: desde contenidos muy jerarquizados, hasta mera basura electrónica. Mucha gente cree que hace blogs, pero en realidad hace "laborterapia". Como en una moderna "Babilonia electrónica", hay de todo en la Red: desde información más fiable que la de los medios tradicionales, con un manejo de la lengua castellana excelente, hasta cosas lamentables por la nula calidad de su contenido. Algunos consideran al weblog una "amenaza" inmediata para los medios tradicionales, pero, al menos en Argentina, no se vislumbra tal amenaza, ya que el número de gente que usa frecuentemente el Internet no es relevante comparado con el número de los que se manejan sólo con la TV, la radio y los diarios y revistas en su conjunto. Pienso que el blog llegó para ser no un sustituto sino una alternativa más o menos confiable (según los casos), a los medios tradicionales. Cuando apareció el cine, éste no reemplazó al teatro, ni la TV reemplazó al cine, ni el arte digital sustituyó a la pintura de caballete, ni el e-book desplazó al libro de papel. Todos son diferentes soportes para la difusión del arte, de la cultura... y de la información chatarra. Hay que verlo de esta manera: el blog no es una nueva forma de hacer periodismo, sino un nuevo soporte para hacer periodismo o para escribir desde las cosas más interesantes y verdaderas hasta las más estúpidas y mendaces. Pero es cierto que ya se pueden consignar logros en honor a la honestidad informativa: - Dan Rather cuestionaba ciertos aspectos del pasado de George W. Bush basándose en ciertos documentos que unos bloggers después demostraron que no eran verdaderos. - James Guckert, periodista de un medio de derecha, fue designado por Bush para que en una conferencia de prensa le hiciera algunas preguntas preparadas como para lucirse en la respuesta y desviar la atención sobre otros temas difíciles de explicar para el presidente de EEUU. Unos bloggers enrolados en la centro izquierda descubrieron esto y lo hicieron público. -Los dichos off the record de Eason Jordan fueron grabados por un blogger y puestos en Internet. De nada sirvió que Jordan se retractara diciendo que "no quiso decir que estaba convencido de que tropas norteamericanas habían asesinado deliberadamente a una docena de periodistas y que lo habían malinterpretado". Tuvo que renunciar como Jefe de Noticias de la CNN. Si la intervención de los bloggers hace que salte la verdad, enhorabuena... Pero ¿es posible desinformar y tergiversar la realidad a través de un blog? También nos podemos preguntar: ¿Qué o quién nos garantiza que los medios tradicionales no se presten -por razones ideológicas o económicas- a calumnias y/o desinformaciones? El Weblog no es en sí ni bueno ni malo: es un continente. El tema es el contenido que se le ponga. Lo que sí quedan claras son algunas diferencias a favor: - No existe ningún tipo de censura. En cambio, en los medios tradicionales muchos periodistas están obligados a seguir la línea editorial o ideológica de los dueños del medio. Y desde luego, no se puede sacar información que comprometa a los anunciantes. - No se requieren conocimientos de programación y diseño. Cualquiera puede convertirse inmediatamente en su propio periodista. En cambio, en la inmensa mayoría de los casos, es muy difícil ingresar en un medio tradicional aunque se tenga talento. Las conexiones cuentan mucho más que el talento en el momento de ingresar en un periódico o en la TV. - Los blogs no responden sumisamente al monopolio de la información, son libertarios y tienen la impronta de sus realizadores. Unos son veraces, brindan información que en los medios no se difunde y son absolutamente creíbles. Otros mienten, y tarde o temprano dejan de ser creíbles. - Los blogs logran hacer efectiva y eficiente la segmentación de la información en función de grupos de interés. Hay material de sobra para elegir la temática que nos interese. En cambio un diario nunca puede segmentarse tanto más allá de las secciones que ofrece. - La celeridad que tiene un blog para mostrar una noticia es mayor que la de un diario. Lo mismo pasa con cualquier medio electrónico: las versiones digitales de la tarde del diario Clarín o de La Nación, están más actualizadas que el mismo diario en soporte papel, editado en la madrugada del mismo día. Para hacer un blog sólo hay que ingresar, por ejemplo, a www.blogger.com y seguir las instrucciones. Para enviar imágenes, hay que bajar un software muy liviano desde www.hello.com y seguir las instrucciones. ¡Y todo gratuito! Por todo esto... ¡no perdamos de vista a los blogs! ¿Y para cuándo el tuyo? Ø |