|
Escrito por Oscar I. Márquez
|
|
miércoles, 01 de mayo de 2002 |
|
Con curiosidad, fuimos el día 5 de abril pasado a la Asociación Argentina de Los Angeles. El afiche anunciaba: Cena, show y milonga. La voz tanguera de Luis Quiroga, el bandoneón porteño de Gabriel Merlino y Susan y Néstor, bailarines de tango. Al primero lo conocíamos, pero no como cantor, al segundo para nada y a la pareja de bailarines, en algunas peñas de tango. Al entrar, la primera grata sorpresa; el salón lleno. Me arrimé al mostrador y desde allí, al mejor estilo tanguero, juné todo el show. La segunda grata sorpresa fue el escenario. Preparado con austeridad y buen gusto. En el foro una cámara negra con la inscripción "Hoy Tango". A la izquierda del público un farol y a la derecha un perchero; colgando en él un funyi y un perramus. Me dije: Parece que va en serio. A la presentación, Luis Quiroga arrancó con cuatro temas: "Y todavía te quiero”, "Malena", "Nostalgia" y "El amor desolado". Enseguida los bailarines Susan y Néstor, nos envolvieron en los cadenciosos giros de un vals. Luego hizo su entrada Gabriel Merlino con su bandoneón, quien nos regaló una notable interpretación del tango "Cafetín de Buenos Aires". Inmediatamente se acopló, en su segunda entrada Luis Quiroga, quien acompañado por Merlino cantó dos temas de Carlos Gardel: "Volver" y "El día que me quieras". Susan y Néstor remataron esta entrada, bailando un tango. En la tercera entrada, Luis cantó, ya distendido totalmente y entre el público, el tango "Patio de la morocha". La nota nostalgiosa de la noche fue cuando Luis invitó a su profesor de canto, el maestro Osvaldo Roval, para cantar a dúo "Milonga Sentimental", aplaudidos a rabiar. Susan y Néstor se despidieron bailando milonga y como final del show Luis Quiroga, en posesión de público y escenario, nos apretaba el corazón con "Pasional" y "El corazón al Sur". El público no dejaba de aplaudir pidiendo bis. El remate no pudo ser mejor. Con profesionalidad nos dejó el nada fácil tango "Remembranzas". Grata revelación la de Luis Quiroga, buen fueye de Gabriel Merlino y la acoplada pareja de bailarines, fue la trilogía que llenó la noche de tango. Una mención especial para el buen gusto y la responsabilidad con que fue preparado el show. No siempre tenido en cuenta por los artistas. Ø
|